Capturado el último de los ‘Cocaine Cowboys’

Capturado el último de los ‘Cocaine Cowboys’

13 de abril del 2017

Luego de 26 años huyendo de la justicia, Gustavo ‘Taby’ Falcón, el último de la reconocida organización de tráfico de drogas ‘Cocaine Cowboys’ (Vaqueros de la Cocaína), fue capturado. El operativo se realizó en horas de la tarde de este miércoles 12 de abril.

Falcón fue encontrado en una casa en la ciudad de Kissimee, al sur del estado de la Florida junto con su esposa Amelia. Ambos llevaban identificaciones falsas con el nombre de Luis y María Reiss.

La organización de la que este hombre hacía parte fue famosa en la década de los 80. Sus historias se hicieron míticas. Todos en Miami hablaban de aquel grupo de narcos que llevaban botas de vaqueros en las que guardaban sus armas.

Los ‘Cowboys’ fueron dirigidos por su hermano, Augusto ‘Willie’ Falcón y su amigo Salvador ‘Sal’  Magluta. Juntos se encargaron de crear una inmensa tubería que conectaba a Colombia con los Estados Unidos, por donde pasaron grandes cantidades de cocaína y dinero.

Willie Falcon y Magluta fueron capturados en 1991 y su juicio duro varios años, hasta que finalmente fueron condenados por ser los principales cabecillas de esta mafia.

Sin embargo, durante todos estos años quedó un cabo suelto: Gustavo Falcón seguía libre. Nunca fue una cabeza reconocida de los ‘Cocaine Cowboys’, pero, según informes policiales de la época, era importante dentro de la estructura criminal. Más de dos décadas después, lograron su captura.

‘Cocaine Cowboys’

Numerosos artículos periodísticos, dos documentales, películas y libros cuentan la historia de este grupo que sembró el terror en los Estados Unidos y cuya fortuna alcanzaba cifras exorbitantes. Entre sus propiedades había grandes mansiones, bancos y una pequeña liga de carreras de lanchas.

Jim DeFede, periodista de Miami News Time es conocido por ser una de las personas que más conoce acerca de la organización. Así los describió en uno de sus artículos:

Falcón y Magluta construyeron su imperio, no manteniendo un perfil bajo, pero sí manteniéndose lejos de la atención pública. A lo largo de principios y mediados de los años ochenta, los dos hombres, y muchos otros dentro de su organización, fueron las estrellas en el circuito de carreras de lanchas – el deporte preferido de los traficantes de drogas. Falcon ganó el Desafío Marino de los Cayos de Florida de 1986; Magluta ganó tres campeonatos nacionales y fue miembro de la comisión que supervisa la Asociación Americana Power Boat.Jim LeFede-Miami News Time

La línea que separa la ficción y la realidad acerca de estos vaqueros es muy delgada, pero entre lo que concuerdan los diferentes investigadores del FBI, la DEA y periodistas es que la fama de Magluta y Falcón creció rápidamente.

Tras un inicio discreto como expendedores de droga en la escuela secundaria en la que se conocieron, fueron ganando terreno de manera rápida. Comenzaron gracias a contactos establecidos con las mafias colombianas, dirigidas principalmente por Carlos Lehder y Griselda Blanco, ‘La Viuda Negra’.

Para ese entonces Willie y Sal eran dos desconocidos en medio de Miami un lugar cada vez más peligroso. La guerra entre traficantes era más común, y a diaro morían varios dealers y personas relacionadas con los grandes capos en Colombia. Las ‘Cowboys Wars’, como fueron conocidos estos enfrentamientos, mancharon de sangre esta ciudad.

En medio de estos enfrentamientos, Falcón y Magluta se abrieron paso. Su estrategia silenciosa, pero efectiva, les permitió pasar desapercibidos mientras sus negocios florecían, a su vez que acababan sistemáticamente con la competencia. Rápidamente se convirtieron en los distribuidores favoritos de los carteles suramericanos.

A principios de los 80 ya eran todopoderosos en la Florida. No había otro contacto de mayor confianza para los colombianos en Miami que los ‘Cowboys’ y su gran tubería que atravesaba tierra y mar para ingresar droga a Estados Unidos. Tan solo entre 1987 y 1988 entraron al país 75 toneladas de cocaína.

Pero su imperio no duró para siempre, y en 1991 Willie y Sal fueron capturados. Gustavo no perdió tiempo y emprendió la huida. Por muchos años permaneció a la sombra de su hermano, pero de un momento a otro apareció en una lista de del Distrito de la Florida que lo vinculaba con los Vaqueros.

Billy Corben, director de los documentales Cocaine Cowboys anunció que tiene planeada una tercera entrega de la serie. Las dos primeras se centran en la guerra que vivieron las calles de Miami, pero este nuevo proyecto se basará en la historia de Willie y Sal.