La historia misteriosa de los ‘caracoles zombies’

22 de agosto del 2019

Son reales aunque parezcan sacados de un capítulo de “Stranger Things”.

La historia misteriosa de los ‘caracoles zombies’

Al ver las antenas y el cuerpo de algunos caracoles en Norteamérica y Europa parecería que estos pequeños animales son protagonistas de un capítulo de una serie de ciencia ficción. No es así, son reales.

Los caracoles con antenas de colores y movimientos psicodélicos tampoco nacieron así. Estos moluscos, a los que llaman “caracoles zombies”, fueron atacados por un parásito que controla su cerebro y los lleva a una muerte dolorosa.

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El parásito que se introduce en los caracoles se llama Leucochloridium Paradoxum, y tiene objetivos claros, infectar a los moluscos terrestres, apropiarse de su funciones motoras, para terminar como comida de aves y volver, expulsados a través de la excreción del pájaro para volver a infectar otros caracoles.

Según los investigadores, cuando el molusco se alimenta del excremento que dejan a su paso las aves, entran los huevos del parásito a su organismo. La larva asciende hasta las antenas de estos y al tener tentáculos translúcidos la larva se deja ver en forma de colores y movimientos palpitantes.

Naturalmente los caracoles no gustan de la luz ni el calor. Son animales de tierra y en la oscuridad se sienten más cómodos. Pero el parásito, al apoderarse de su cerebro lo obliga a subir por las ramas hasta alcanzar las copas de las plantas y quedar expuestos a ser comida de la aves.

En realidad los caracoles no están dentro de la cadena alimenticia de las aves, pero la larva que infecta a los moluscos también lleva a que esta naturaleza mute. Los colores en las antenas de los caracoles es lo que lleva a que los pájaros piquen esta parte del cuerpo. La mayoría de caracoles mueren al momento de ser objetivos de las aves.

Las aves creen que están picando y se están comiendo una apetitosa oruga, que sí están en su menú. El parásito ha cumplido su misión: entrar en el ave para reproducirse allí en su organismo.

Dentro del intestino los pájaros el Leucochloridium Paradoxum anida y se convierte en adulto. Los huevos del parásito son expulsados en los excrementos de los pájaros y ahí cuando un caracol se alimenta de esta expulsión aparece un nuevo ‘caracol zombie’ e inicia un nuevo ciclo biológico que no tiene fin.

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