El país en el que lo pueden meter a la cárcel por armar el árbol de Navidad

El país en el que lo pueden meter a la cárcel por armar el árbol de Navidad

23 de diciembre del 2015

El Grinch sí existe. Es el mandatario de un país, odia la Navidad y advirtió a los habitantes de la nación que gobierna, que quien celebre la esta fecha, será castigado con una pena de hasta cinco años de cárcel.

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El sultán Hassanal Bolkiah, gobernante de Brunei, un pequeño estado musulmán situado en el sudeste asiático, firmó el decreto que autoriza encarcelar a todo aquel que, sin permiso previo de las autoridades, festeje el nacimiento de Jesús.

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“Estas medidas de ejecución están destinadas a controlar el acto de celebración de la Navidad en exceso y abiertamente, lo que podría dañar la creencia de la comunidad musulmana”, señaló en un comunicado el Ministerio de Asuntos Religiosos.

Pese a que no es la primera vez que en este país se emite una advertencia de este tipo,  el decreto de este año es más estricto que el que Hassanal Bolkiah firmó en 2014. Prohíbe incluso hacer el árbol de navidad y cantar villancicos.

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“Durante las celebraciones de Navidad, los musulmanes que sigan esas acciones religiosas -tales como utilizar símbolos como la cruz, velas encendidas, árboles de Navidad, cantar canciones religiosas, enviar tarjetas navideñas, usar símbolos religiosos, decorar o hacer algo que signifique respetar su religión- están en contra de la fe islámica”, señalaron los imanes en un comunicado.

Este país, en el que solo el 20% de los 420 mil habitantes que tiene son católicos, posee una de las economías más ricas de la región, la cual se basa en el petróleo, el gas y el carbón.

Pese a que puede resultar una noticia graciosa, la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) la tomó con seriedad.

 “¿Por qué teme el dictador absoluto de Brunei a Santa Claus?”, escribió en su cuenta de Twitter Phil Roberston, subdirector de HRW para Asia.

“La prohibición de la Navidad (a los musulmanes) en Brunei es una violación flagrante de la libertad de religión y conciencia que no tiene justificación”, añadió Robertson.

Las autoridades del país, rico en petróleo y situado en la isla de Borneo, anunciaron la prohibición por primera vez el año pasado, cuando endurecieron la aplicación de la ley islámica o sharia.

En un comunicado publicado en el diario Brunei Times a principios de este mes, el Ministerio de Asuntos Religiosos confirmó la prohibición y estipuló que además de la cárcel y pueden haber multas de hasta 20.000 dólares.

Entre las prohibiciones citadas por las autoridades religiosas se encuentran exhibir símbolos cristianos, velas, árboles navideños, cantar villancicos o enviar felicitaciones de Navidad.

Hassanal Bolkiah no es el único que arremete contra esta celebración.

Meir Kahana, fundador del movimiento racista antiárabe Kach, señaló que “la Navidad no tiene cabida en Tierra Santa”.

En un artículo publicado en el sitio de información ultraortodoxo Kooker, Kahana señaló que los cristianos eran “vampiros”.

“La misión de estos vampiros y sanguijuelas continúa. Si no se puede matar a los judíos se les puede convertir”, añade. Por eso, dice, hay que “hacer desaparecer a los vampiros antes de que beban de nuevo nuestra sangre”.

La policía israelí ya detuvo en varias ocasiones a este hombre por declaraciones racistas contra cristianos y musulmanes.