El hombre de Saludcoop que se desplomó

11 de julio del 2012

Esta es la historia de Carlos Palacino, un matemático que pasó de los cocteles, los campos de golf y del baloncesto a los despachos judiciales.

Carlos Palacino

En los últimos días, la controvertida empresa prestadora de Salud Saludcoop es noticia de nuevo. Por un lado, aparecieron tres  colegios en Bogotá que terminaron enredados en una serie de proyectos con esta EPS, que pretendía invertir en ese sector educativo. Falsedad en documentos, predios sin legalizar y problemas ambientales donde se levantaron los planteles educativos son las principales anomalías.

La otra noticia tiene que ver con el Tribunal Administrativo de Cundinamarca que tumbó la conciliación a la que habían llegado la Superintendencia y la intervenida Saludcoop, en la cual la EPS no la demandaría por violación al debido proceso, a cambio de que le revocara uno de sus tantos procesos.

En esta trama aparece de nuevo el fantasma del ex presidente de Saludcoop, Carlos Gustavo Palacino, un hombre a quien el sector salud le hacía venia, mientras él montaba un emporio con dineros oficiales. Hoy está enredado en procesos ante la Fiscalía y la Contraloría.

En Saludcoop algunos lo definen como un tirano que no admitía equivocaciones. Si alguien se atrevía a contradecirlo, lo despedía de manera inmediata. En la EPS hay anécdotas que indican que el hecho de pasar por su lado y no saludarlo, era razón suficiente para que la persona entrara a engrosar su lista de nuevos enemigos. Incluso despidió a una de sus altas funcionarias porque pocas personas asistieron a una reunión que él había citado con urgencia.

Casa Palacino, Villa Valeria
Este es el lujoso complejo residencial de Villa Valeria en Villavicencio, en donde Carlos Palacino al parecer invirtió dineros de Saludcoop.

Palacino, matemático de profesión y actuario, una especialidad que se encarga de calcular los riesgos y proyecciones financieras, es calificado como soberbio y desconfiado, pero con buenos modales. En su compañía no se movía un papel sin su consentimiento y estaba al corriente de cualquier movimiento en el campo financiero. Cuando no estaba imbuido en los negocios en Colombia o el exterior, Palacino se dedicaba a la música, el tenis y el basquetbol. Toca bien el saxofón y canta o hace coros en parrandas privadas. En SaludCoop aseguran que hacía parte del grupo musical Song Coop.

Ama tanto la música que un día de 2004 sorprendió a sus miles de empleados al traer a una presentación privada en la Plaza de Toros en Bogotá al cantante argentino Diego Torres, para celebrar la inauguración de las Olimpiadas de Saludcoop. Así derrochaba el dinero que debía invertir la EPS en promoción y prevención de la salud.

Su ascenso en el mundo de los negocios de los seguros fue vertiginoso. Empezó en un cargo menor en Seguros la Equidad y luego transformó a SaludCoop en una suerte de multinacional. Adquirió CafeSalud y Cruz Blanca y con el alto margen de ganancia compró compañías en otros sectores de la economía. Invirtió en el lujoso Hotel Resort Villa Valeria, en Villavicencio, con los campos de golf más lujosos de Colombia con un alcance de 6.100 yardas. También se hizo a un lujoso spa y un gran centro de negocios al que invitaba a los ejecutivos de la compañía o clientes con quienes planeaba sus negocios.

Colegio Saludcoop norte
Sede del Instituto Distrital Saludcoop Norte, uno de los tres colegios que terminó enredado en los convenios entre el Distrito y la EPS. 

Se movía al amparo de políticos que financiaba con sus aportes en las campañas y quienes le resultaban de utilidad en la interacción con el Estado, a la hora de tener que abogar por él. Ex funcionarios de la Superintendencia de Salud recuerdan la manera como Palacino se movió en julio de 2009, cuando esa entidad produjo un informe de 60 páginas que destapó los alcances reales de SaludCoop, revelados por la revista Cambio.

Según este informe, la EPS invirtió más de 654 mil millones de pesos en la compra de bienes inmuebles con los que hizo crecer la planta física de sus instalaciones. Montó una infraestructura de salud en México por un valor de 3.100 millones. Compró  acciones por 187 mil dólares en empresas cooperativas del sector en Ecuador. Armó empresas como Work & Fashion, proveedora de uniformes para empresas, colegios y equipos deportivos, y creó la comercializadora de alimentos Health Food S.A.

Hoy Palacino aparece poco. Sus antiguos compañeros de basquetbol no lo volvieron a ver en las canchas y ya no es aquel hombre al que muchos tenían que esperar horas completas para alcanzar una cita. Ahora debe acudir, junto con sus abogados, a citas judiciales donde fiscales y contralores delegados le exigen explicación por la manera como manejo indebidamente los dineros de la salud de los colombianos.

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