“Hoy valen más dos buenas tetas que el talento”

“Hoy valen más dos buenas tetas que el talento”

16 de mayo del 2013

La actriz Carolina Sabino, a quien el país vio de nuevo en La pista de Caracol, se arrepiente –a veces– de haber optado por esa carrera “porque te quitan la privacidad, te dañan la vida”.

“Me arrepiento –se confiesa– porque he sido abanderada absoluta de la naturalidad de la mujer, fortaleciendo su espíritu. Y aunque me considero una mujer bonita, hoy nos quitan el espacio personas sin talento. Cuando yo empecé, la entrega a la profesión era más importante que un par de buenas tetas, como ocurre hoy”.

¿Y si es tan fácil ponerse unas por qué no mejora la talla?

Definitivamente no. Creo que tengo el suficiente talento como para trabajar sin necesidad de ponerme nuevas tetas.

¿Se siente en decadencia?

Decadencia… esa palabra me parece tan desobligante. La usa mucha gente. Uno tiene sus momentos de estar muy arriba o en auge, y en otros momentos no tanto. Particularmente yo estoy en un momento en que no doy abasto. Acabo de terminar La Pista voy a hacer el musical Mentiras, que es maravilloso. Es un musical mexicano que lleva tres años de temporadas en ese país y lo acaba de comprar el Teatro Nacional. Tengo música de por medio… creo que no es un momento decadente de mi vida.

¿Entonces por qué habla de gente que le quita el puesto porque es más exuberante?

Porque eso es verdad. Llevo un año y cuatro meses sin hacer televisión. Eso lo hablo desde la óptica personal y es un criterio mío. He visto que personas que tienen más belleza por encima de más talento han estado mucho más vigentes y más presentes en la televisión, cosa que no pasa en otros lugares. En Colombia estamos en ese ‘boom’ de las chicas bonitas. Desde que terminé ¿Dónde está Elisa? no he hecho más televisión. Es una realidad y no puedo ser ajena a una realidad.

Carolina Sabino, Kienyke

¿Su nombre de pila es Carolina Gregoria?

Yo me llamo Carolina Andrea Ignacia. No es tan grave como el Gregoria. Los nombres raros me gustan. Me llamo así porque nací el día de San Ignacio de Loyola y mi abuela es pegada a sus santos: mi mamá se llama María de Lourdes Josefina porque nació el día de San José y yo seguí la tradición. Me hubiera gustado llamarme Ignacia Sabino, pero ya con 30 años de carrera…seguiré siendo Carolina.

¿Se refería usted a un lamentable accidente cuando sugiere que le dañaron la vida?

He pasado por las revistas y por las bocas de los desagradables chismosos de nuestro país en varias ocasiones. De hecho todavía estoy en la tarea de limpiar una gran mentira que se inventó una señora muy chismosa de la cual no digo su nombre porque detesto mencionarla y se inventó que yo había atropellado a una persona. Esto pasó hace 15 años y todavía mucha gente cree que así fue. Fue la otra persona la que me estrelló a mí. Pasamos por un proceso muy largo con muchas inconsistencias por parte de la justicia. Son cosas que yo he tenido que enfrentar por ser famosa.

Usted tuvo casa por cárcel…

Sí, durante siete meses y allí conocí a mis verdaderos amigos. Ese fue un episodio bastante desagradable en mi vida.

¿Cuándo se va a casar y quien es él?

El 13 de julio. Él es un ingeniero cartagenero. Nos conocemos desde hace un poco más de treinta años. Es uno de los mejores amigos de mi primo Jerau, cantante también. Parece que el destino estaba marcado. Nos volvimos a encontrar y las cosas se dieron. Era escéptica con eso de las almas gemelas y el destino y hoy en día me tocó creer, porque eso fue lo que pasó. Tenemos dos hijos, el mío y el suyo, que además se conocen desde cuando tenían 4 años, Tomas mi hijo tiene 13 años, mi hijastro Santiago tiene 12…

Y vienen los nuestros…

No, yo lo pienso todos los días pero las ganas se me quitan rápido. Estos dos ‘enanos’ ya están entrando en esa etapa ‘maldita’ de la adolescencia.

Viene de una familia muy artística. ¿Cuánto influyó su familia en su decisión de ser artista?

Nací con esto, fui como muy histriónica desde chiquita. Mi mamá era modelo de comerciales y yo estaba muy pendiente de lo que sucedía alrededor. A los 6 años entre a Pequeños Gigantes a cantar porque conocí a Yaneth Waldman, a Manuel Busquets, a Luis Fernando Ardila en un comercial, me oyeron cantar y me invitaron a un programa de Mile que se llamaba Mile es una nota y allí me vio Tony Navia, la directora de Pequeños Gigantes. Fui solista infantil y una actriz bastante versátil para la edad que tenía. Yo decidí continuar con la carrera a los 16 años cuando ya me iba a graduar del colegio, pero se atravesó La Momposina y Bernardo Romero Pereiro me dijo que tenía dos opciones: o te vas a estudiar biología marina a cuidar a tus delfines o te vas con nosotros a comer la que sabemos para que seas la protagonista de la serie. Estuvo duro pero valió la pena.

¿Cómo resume a Carolina Sabino en tres palabras?

Me considero fuerte, sensible y muy guerrera.