Daniel Martínez, el hombre detrás de ‘Carpediem’

15 de agosto del 2019

El ganador de la final nacional de la Red Bull Batalla de Gallos habló con KienyKe.com.

Daniel Martínez, el hombre detrás de ‘Carpediem’

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Cuando más de 4.000 personas gritaron al unísono “tres, dos, uno, tiempo”, la red imaginativa de su cerebro se activó de inmediato. En un abrir y cerrar de ojos un montón de imágenes llegaron a su mente, lo que dio paso a que sus nervios se activaran en el momento más importante de la tarde: la gran final nacional de la Red Bull Batalla de los Gallos.

Escuche la historia de Carpediem:

Desde un principio se perfiló como uno de los favoritos a ganar la competencia. Tenía todo para serlo. Era el actual subcampeón del torneo. Cuenta con un doble tempo envidiable. Es inteligente; aspecto que le permite sacar varios punchline (rimas con sátira) con facilidad. Además, a pesar de que no nació en Bogotá, creció en las calles de la capital, por lo que el público desde un principio se conectó con él.

“El año pasado había quedado subcampeón y me tocó batallar contra eso. En la final sentí que me estaba ganando ese recuerdo. Me enredé varias veces. Tengo que luchar contra eso más que contra rapear, porque sé que puedo rapear bien”, confesó Daniel Martínez, conocido en el mundo del freestyle como Carpediem.

A sus 25 años, el joven que nació en Chivor, un pequeño municipio ubicado en el departamento de Boyacá, cumplió el sueño de muchos raperos. Se alzó al título más importante de freestyle en Colombia, algo que soñó durante mucho tiempo, pero que también sintió que se le escapaba de las manos en repetidas ocasiones.

El freestyle como forma de vida

Él mismo es su mayor crítico. Así como los grandes actores cuando sienten que hacen una escena sensacional, que se la repiten una y mil veces, él ve constantemente sus mejores batallas con el fin de mejorar. Cuando se equivoca, siente que no dio lo mejor de sí o se enreda en medio de una rima no ve los videos.

Trata de que solo queden en un mal recuerdo y sean un aprendizaje que lo martiriza durante varios días.

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Así como se ‘da palo’, muchas veces de forma injusta, su familia es la que siempre está ahí para apoyarlo. Su mamá es un ángel guardián que lo apoya en cualquier decisión, siempre y cuando sea para estar feliz. En principio no le gustaba el rap, mucho menos el tema del freestyle, pero vio tanto entusiasmo en él que no le quedó otra más que apoyarlo.

“Mí mamá siempre me ha apoyado. Me dice que tengo que hacer lo que me gusta. Su frase es “si usted quiere vender zapatos, busque la forma de vender zapatos”, ella es mi mayor apoyo”.

Ama tanto lo que hace que vive completamente del rap. Participa en eventos, hace diferentes presentaciones, incluso cuando la cosa está complicada no ve problema alguno en subirse a un TransMilenio y enseñar todo su talento. Después de todo, siempre tiene retumbando en su cabeza aquella frase que le dice su madre.

“¿Para que me voy a un trabajo donde no voy a estar bien si así sea en un bus puedo rapear y ganar plata?”.

Si bien se considera una persona disciplinada en lo que hace, siente que aún le falta mucho por mejorar. Hace ejercicios de memoria. Incluso entrena con un profesor llamado Ramón Campayo, nueve veces campeón mundial de memorización.

Además, intenta enriquecer su léxico todos los días. Sin embargo, reconoce que le falta constancia. Quizás este título nacional de la Red Bull Batalla de los Gallos, sea el motor que lo impulse a tener esa pizca de disciplina que le hace falta.

Una tarde soñada

La Gran Carpa de las Américas en Bogotá fue el escenario en el que se llevó a cabo esta final de freestyle. Los 16 mejores MCs del país se iban a enfrentar con el fin de obtener el título que les permitiera lograr el cupo para la final internacional que se desarrollará en Madrid, España.

En la tarima los improvisadores se pueden decir de todo. Burlas por sus rimas, críticas por su estilo, cualquier cosa que se imaginen.

Una vez terminan las batallas, todos son amigos. Se abrazan. Se saludan. El respeto es muy alto. Todos saben de los sacrificios que han debido hacer para perseguir ese sueño.

“Yo veo a todos como hermanos, como amigos. A todos los respeto muchísimo”.

@redbull_gallos

El primer rival de la tarde para ‘Carpe’ fue Token, participante que logró su clasificación después de brillar en la semifinal regional en Cartagena.

El joven que actualmente vive en el barrio Bosque Popular en la localidad de Engativá, no tuvo problemas en vencer a Token, y avanzó por decisión unánime de los jueces conformados por Elevn (campeón nacional en 2017), Diana Avella (curadora de hip hop al parque), Gaviria (MC venezolano de gran trayectoria), Valles-T (bicampeón nacional y tercer puesto internacional en 2018) y Aczino (mexicano que para muchos es el mejor gallo de la historia).

En cuartos de final se dio la que para muchos fue la mejor batalla de la tarde: Airon vs Carpediem.

Los dos concursantes mostraron un alto nivel.

Maravillaron al público. Fue toda una batalla de doble tempo, pero Carpe fue contundente en varios punchline y logró el cupo a semifinales.

El título estaba cerca, y como dato curioso entre el público se empezó a hablar que en las últimas ediciones quien había eliminado a Airon, se coronaba como campeón.

En semifinales se notó la presión de la competencia. Daniel estaba bastante nervioso. Enfrentaba a Marithea, la primera mujer en ganar un regional (Bogotá) y que también era de las favoritas debido a que llegó a semifinales demostrado un alto nivel.

Cuando el maestro de ceremonias los llamó al escenario, Carpediem apareció de inmediato. Mientras que la caleña no. Su rostro de consternación era evidente. Por lo que decidieron darle paso a la otra semifinal mientras se conocía qué pasó con la vallecaucana.

“Lo primero que pensé en ese momento es que ella estaba en el baño. Pero todo pasa por algo y todo se dio en el momento perfecto. Si pasábamos antes, quizás no lo hacía tan bien”.

Cuando su rival apareció, no tenía el mejor semblante. Estaba pálida. Su mirada parecía perdida. Aún así, la vallecaucana decidió saltar al escenario y mostrar porqué había llegado a semis.

A pesar de que Marithea dejó su voz y sus sentimientos en el ring esto no fue suficiente. Carpediem fue contundente en la batalla. Dio una gran exhibición y entregó varias rimas sumado a una puesta en escena que fue aclamada por el público, lo que permitió llegar a la final y enfrentar a Big Killa, un MC de mucha trayectoria que ya fue campeón nacional en 2014 y que siempre está luchando títulos.

La Gran Carpa de las Américas parecía un sauna. La temperatura contrastaba con el viento que hacía en el exterior.

El público estaba maravillado con la locación, la tarima, los jueces, los artistas invitados y el nivel de los participantes. Con total seguridad se puede decir que ha sido la mejor final nacional de Batalla de Gallos en la historia de Colombia.

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Con el correr de los minutos y después de la batalla por el tercer puesto entre Marithea y Husky que dejó como ganadora a la caleña, Big Killa y Carpediem saltaron al escenario. Los nervios eran evidentes. Más de 4.000 almas esperaban una batalla de alto nivel.

Big Killa soltó lo mejor de su repertorio. Se le notó la experiencia en este tipo de competiciones.

Carpediem comenzó tímido. Se enredó levemente en varias oportunidades y ahí sintió que la batalla estaba compleja. Nuevamente el recuerdo del subcampeonato del año anterior pasó por su cabeza. En los dos primeros rounds no se sintió cómodo. En el tercero, se soltó más y dio una buena exhibición.

Cuando sintió que la batalla se le iba de las manos y quizás en un exceso de autocrítica de esos en los que suele caer, el público y los jueces vieron lo mismo. Exigían una réplica y así se dio.

En la réplica se vio al joven del barrio Bosque Popular mucho más suelto. Mostró su mejor nivel y fue contundente con sus respuestas, lo que le sirvió para consagrarse campeón y lograr así el anhelado cupo a la final internacional en España.

“Big Killa es una persona que siempre ha estado ahí. A ese man usted siempre lo ve mejorando. Siempre lo ve en la final sin desfallecer. Es un honor para uno competir con él”.

Después de un año, por fin pudo gritar campeón. Confiesa que lo primero que hizo un día después del título es abrazar a su madre y darle gracias a Dios por poder brillar en lo que ama.

Ahora es consiente de la responsabilidad que tiene a sus espaldas junto a Valles-T: representar al país en Madrid y demostrar que Colombia tiene buena rima.

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