El chamán es un “indio igualado” que merece cárcel

19 de enero del 2012

"Esta vaina no ocurriría con nuestro diácono Álvaro Uribe Vélez, futuro beato. El servicio de inteligencia del tristemente desaparecido DAS, lo habría detectado".

El chamán es un “indio igualado” que merece cárcel

Salí esta mañana madrugado al Tribunal Superior de Bogotá y le informo a la opinión pública, a la feligresía en general y a los altos dignatarios, potestades, círculos y coros celestiales y eminencias de nuestra Santa Madre Iglesia, que en mi condición de apoderado de Monseñor Rubiano, acabo de demandar al autodenominado chamán Jorge González por los delitos de competencia desleal, estafa, calumnia, daño en cosa ajena, asociación y concierto para delinquir y abuso de confianza. ¡Indio igualado!

El cielo es católico y responde solo a los designios y oraciones de la gente de bien, de tal manera que mal le puede obedecer a un brujo sincrético, famélico y aindiado, que pretende que nuestro cielo cargado de arcángeles y santos (de los buenos, no como el luciferino Juan Manuel) no descargue su santa ira en forma de aguaceros y apocalípticas granizadas sobre la impía y pecadora gleba atea, agnóstica y pagana, como la tal Ana Martha de Pizarro. Esa fémina que contratara al usurpador chamán (Anamerta la llaman desde chiquita) bruja máxima, directora del satánico festival ese de teatro regido por el Patas en asocio con el comunismo, evento espurio y contaminante que se inventara la gran pecadora, la María Magdalena de nuestros tiempos, la peligrosísima Fanny Mickey que hoy en día le rinde cuentas a nuestro Amo desde las pailas mochas del Averno. ¡Que Mefisto la tenga en su abismo!

Como dice en Twitter mi seguidora Nata Ladenata, precisamente Monseñor Rubiano se ha sentido inmensamente perjudicado moral y económicamente por la desleal competencia, de tal modo que le obligaremos a pagar al chamán y a sus contratistas, todo el lucro cesante con el que nos vamos a ver enfrentados. Todo por la falta de control y complicidad de la sociedad y del gobierno ateos, que dejan que un aparecido se meta en los temas que durante más de cinco siglos son nuestros, del catolicismo, de la espada y la cruz, del partido conservador y los chulavitas, de las gentes que si tenemos dios y ley y temor de la divinidad, como Fernando Londoño, piadoso y apostólico que hace sus cositas siempre en complicidad con la Divina Providencia y Santa Catalina.

Aunque tras nuestra demanda y en esta primera parte del proceso aun no hemos calculado el monto del desfalco hecho por el chamán y sus cómplices intelectuales y políticos, calculamos la suma con la que tendrían que resarcir a la Iglesia Católica por daños y perjuicios, en no menos de 100 billones de pesos, que tendrán que pagarnos el Festival Iberoamericano, la campaña de Santos y el propio gobierno nacional.

Y los condenaremos no solo al juicio final, al infierno y la excomunión, sino a pagar por atreverse a competir de manera torcida, ilegal y fanática, con los únicos autorizados por la División de Rifas Juegos, Misas y Espectáculos a hacer milagros, o sea, nosotros los católicos representados por las autoridades eclesiásticas, el obispero y los curitas que salen en la tele.

Ya me imagino la reacción de los sectores prostituidos de la iglesia como los curas comunistas y camilistas del Cinep y en general la propia Compañía de Jesús, que han estado en la oposición marxista a las legítimas jerarquías católicas. Van a decir que hay que respetar a las demás religiones, que la libertad de cultos, que la farsa de la Constitución Bigórnica del 91, que los Derechos Humanos y demás estrategias subversivas. ¡Pamplinas! Este país y este pueblo solo tienen una mirada mística, la de Monseñor Builes, la del Santo Papa, un pueblo que venera el legado de la Santa Inquisición, de Escrivá de Balaguer y su gran Opus (de rodillas musulmanes, judíos y animistas pecadores). Volvamos a los pastores de la iglesia, siempre lejos de la charlatanería.

Esta campaña que iniciamos para recuperar la plata y los poderes que tratan de quitarnos, es apenas el comienzo de una larga batalla que emprenderemos desde tribunales, púlpitos y altares para erradicar del país a todas las organizaciones esotéricas que se oponen a la fe cristiana. ¡Para que dieron papaya bribones leninistas, caguaneros!

Vamos a lograr declarar ilegales a todos los gurús, brujos, mamos, agentes de Gurdjieef, rosacruces, masones, indios amazónicos, rabinos, imanes, santones, brahmanes y demás organizaciones sediciosas que pretenden arrebatarnos el monopolio de la fe y del milagro que son la base de la solidez económica de la más vieja multinacional, con dos mil años de experiencia y resultados maravillosos. ¡Propongo ya la entrada de la Iglesia Católica a la Bolsa de Colombia!

Este denuncia será la vanguardia de la lucha que libraremos con los ejércitos de Dios, que no solo son los oficiales sino también los paramilitares. Una nueva cruzada se avecina infieles. ¡Tiemblen pecadores! No estarán exentos de nuestra guadaña purificadora la aun más peligrosa competencia de los protestantes hoy llamados evangélicos, como la Fiscal Morales a quien, sin embargo, debo reconocerle que acierta al haber escogido a su consorte Carlos Alonso Lucio ‘Harry el Lucio’, que es realmente de los nuestros, agente infiltrado de la Trinidad y la Virgen en las frías estepas de los reformistas, luteranos y calvinistas.

Además, estoy dispuesto a presentar a través de algunos amigos congresistas que aun no están en La Picota, un proyecto de ley que defenderá el monopolio de la iglesia católica en materia de recaudos producto del ejercicio del milagro.

Por ejemplo, una ley que nos defienda de una enorme cantidad de impostores que se han apoderado del Fin del Mundo y del Apocalipsis, irrespetando nuestro ancestral derecho al comercio del miedo y de esas vainas afines. ¡Una ley que afinque a los mandamases y que ponga en su covacha al populacho arribista!

Pero volviendo al tema del hampón chamán ¿cómo es posible que en lugar de darle la platica a una parroquia necesitada o a un convento de clausura, la vieja esa Ana Martha y el Santos se la entreguen a un campesino sucio que trabaja con el otro lado, con la competencia que adora al astro rey?

Eso nos pasa por no haber logrado de una vez por todas…digamos… la desaparición del “pensamiento” animista de los indios que creen en el sol. Dejamos históricamente sueltas demasiadas libertades de tal modo que ahora la indiada ha venido consolidando sus ideas, mingas y creencias peligrosas. ¡No me los Mamo, por ejemplo, a los arhuacos y koguis, que dicen que somos hermanitos menores! ¡Menores… las huevas! ¡Somos los padres de la iglesia, los papas y papás de esta vaina, carajo! ¿Que el tipo no es chamán sino rabdomante? Qué importa. Eso de todas maneras es competencia y me suena a rabo. Las nubes las movemos nosotros y están a nuestras órdenes. Lo demás son vainas de hechicería sin profesionalismo y que no siguen las normas Icontec que la iglesia respeta al dedillo.

Y lo peor de este asunto es que además el tal “señor de lluvia” cumple y le salen las vainas y no llueve. Ese es el colmo de la competencia desleal. Y solo con un péndulo. ¡Qué falta de infraestructura operativa!

Esta vaina del chamán no ocurriría con nuestro diácono Álvaro Uribe Vélez, futuro beato. El brillantísimo servicio de inteligencia del tristemente desaparecido DAS, lo habría detectado a tiempo y entregado a las Bacrim antes de que cometiera sus fechorías. Y en el peor de los casos, se habría logrado hacerlo aparecer por ahí en una loma muerto y vestido de guerrillero. Estoy seguro de que ese día hubiera llovido.

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