El precio de querer ser ‘narco’

17 de noviembre del 2017

El Chapo Guzmán está detenido en una prisión de alta seguridad en Manhattan. Sus condiciones de detención han sido calificadas de “crueles y exageradas”

El precio de querer ser ‘narco’

Esa vida tiene dos caras. Por un lado está el dinero en grandes cantidades, el lujo, la excentricidad. Y por el otro, el riesgo, el peligro, la muerte. Eso significa dedicarse al narcotráfico. Y si se ha elegido serlo, sólo quedarían dos salidas posibles: una celda o una tumba. No más.

Joaquín Guzmán Loera, ‘El Chapo’, recluido en una cárcel de máxima seguridad en Manhattan, es otra de las tantas pruebas de que, como se dice una y otra vez, “el crimen no paga”. Puede que sea uno de los presidiarios más desgraciados del mundo. Y ahora, a los tantos problemas que ha tenido, se le debe sumar la posibilidad de que no tenga una buena defensa ante la implacable justicia de los Estados Unidos.

Faltan poco más de tres meses para que empiece el juicio –abril aproximadamente–. Y a la fecha no hay claridad sobre quiénes serán sus defensores. Hasta agosto, ‘El Chapo’ había sido defendido por un abogado de oficio. Sin embargo logró que se le permitiera contratar a un grupo de legistas más preparado: uno de ellos trabajó con un traficante de Baltimore; otro con un criminal mexicano, acérrimo enemigo de Guzmán, y un tercero, A Eduardo Balarezo.

De acuerdo al perfil del bufete Balarezo Law, el abogado que encarará la defensa del Chapo “ha prestado servicios legales de alta calidad desde el año 1996. El Abogado Balarezo es un defensor penalista muy respetado, con vasta experiencia en los tribunales estatales del Distrito de Columbia (Washington, DC) y Maryland y en los tribunales federales del Distrito de Columbia (Washington, DC), Maryland, Nueva York, Carolina del Norte, Virginia, Massachusetts, Pennsylvania, Florida y Texas, incluyendo decenas de juicios y la representación de cientos de clientes”.

Los problemas en la defensa del ‘Chapo’

Balarezo es el único, de los tres abogados, que se ha presentado como defensa del traficante mexicano. Lo que le espera no es fácil: los fiscales de los Estados Unidos tienen más de 90.000 documentos, miles de grabaciones y una completa lista de testigos.

“No tengo duda alguna de que podemos manejar el caso con el equipo que tenemos”, le dijo Balarezo al New York Times. “pero nunca he trabajado en estas condiciones”.

Uno de los principales problemas es que Guzmán está en aislamiento desde enero de este año. Puede pasar hasta 23 horas sin contacto con el mundo exterior. El acuerdo para que Balarezo defendiera al criminal sólo se pudo hacer efectivo en septiembre porque antes, ni los familiares, ni los socios del ‘Chapo’ se habían podido contactar con el detenido.

En ese sentido, Balarezo dice que el gobierno de los Estados Unidos ha puesto muchos obstáculos para la defensa de Guzmán, y eso es un derecho que él tiene. Sin embargo, por el historial de escapes de prisiones mexicanas que tiene el ‘Chapo’, la justicia norteamericana ha sido muy dura con las condiciones de reclusión. Además se le debe sumar el prontuario de Guzmán como líder del Cartel de Sinaloa. Eso evita que pueda acceder al dinero que necesita para pagar su defensa. Por eso, familiares y abogados suyos en México, duras penas se comunicaban con él por cartas. Jefrey Lichtman, socio de Balarezo, explicó que “no es un cliente regular al que le puedas decir a la familia: ‘Hey, encuentra algo de los fondos y envíalos’”. Balarezo, sólo ha podido hablar con el traficante a través de una ventana.

Las condiciones del ‘Chapo’ en la cárcel no son fáciles. Algunos medios internacionales las han calificado de “exageradas y crueles”. La celda es estrecha, y todo el día tiene la luz y al aire acondicionado prendidos, lo que hace que el detenido no pueda dormir por más de una hora seguida. Por eso, su salud mental está en peligro. “Prácticamente lo están volviendo loco”, dijo uno de los abogados de Guzmán.

Como parte de su castigo le han retirado su reloj, y como a la celda no le entra la luz del sol por ningún lado, el ‘Chapo’ ha perdido la noción del tiempo. Además no pude hablar con nadie, y si se le suma la barrera del idioma, el ‘Chapo’ está hundido en el silencio. Es obvio que sólo escuche las voces de su cabeza. No cabe duda que Joaquín Guzmán Loera está pagando muy caro los crímenes que cometió.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO