Checo Acosta, el guardián del folclor colombiano

22 de septiembre del 2018

Aunque desde pequeño siempre quiso dedicarse a la música, a pesar de que su padre no estaba de acuerdo con esta decisión, siguió su convicción por este camino, y hoy con 30 años de vida artística y 27 producciones musicales, Alcibiades Antonio Acosta Agudelo, el hombre de las cuatro A, como él se autodenomina o simplemente […]

Checo Acosta, el guardián del folclor colombiano

Aunque desde pequeño siempre quiso dedicarse a la música, a pesar de que su padre no estaba de acuerdo con esta decisión, siguió su convicción por este camino, y hoy con 30 años de vida artística y 27 producciones musicales, Alcibiades Antonio Acosta Agudelo, el hombre de las cuatro A, como él se autodenomina o simplemente el Checo Acosta, es considerado uno de los grandes referentes en la música tropical en Colombia.

Su pueblo natal Soledad, en Atlántico, cuna de grandes artistas como Pacho Galán y ritmos musicales como el merecumbé, la cumbia soledeña y su padre, el reconocido artista Alci Acosta, fueron factores determinantes para que se dedicara a esta profesión.

Nació en Soledad en el departamento del Atlántico en 14 de junio de 1965, es el segundo de tres hermanos, comunicador social y desde pequeño aunque practicaba fútbol, finalmente su pasión por la música le guiaron por este camino.

En diálogo con KienyKe.com, Checho Acosta manifestó como ha sido su carrera musical, los altibajos que ha tenido y lo que viene para su futuro.

A los siete años fue bautizado con el nombre artístico de ‘Checo’, por el gusto hacia el fútbol y su padre lo comparaba con un futbolista de nacionalidad checoslovaca, pero como ese sería un apodo muy largo, se quedó simplemente como Checo y empezó con esta nueva identidad a dar a conocer su talento.

Su pasión por la música

“Desde los cuatro años cantaba en la casa y ya cuando entré al colegio yo cantaba allá y mi papá tocaba el piano, pero él no quería que yo me dedicara a la música porque en esa época no era un oficio bien visto por muchos sectores de la sociedad, ya que era sinónimo de rumbas y toda clase de vicios y aunque quise ser baladista, finalmente me dejé cautivar por el ritmo tropical del caribe colombiano”, manifestó Acosta.

Sus primeros pasos como músico fue al lado del Joe Arroyo, con quien compartió escenario durante dos años, desde ese momento su objetivo era demostrarle a su papá que lo más importante en este oficio es la disciplina y la perseverancia y lo logró, hasta el punto en que es él quien más ha disfrutado de los éxitos que ha logrado durante su carrera, éxitos que se ven reflejados en los 17 congos de oro que ha ganado, un supercongo y tres nominaciones a los Grammy Latino a mejor álbum tropical.

Pero como todo en la vida tiene un ciclo, el suyo con el Joe Arroyo había terminado, pero reconoce que a él le aprendió lo más importante para cualquier artista y es a la humildad que se deber tener y no olvidar sus raíces, cuando se goza de las mieles del éxito.

Antes de iniciarse como solista paso por la orquesta la Renovación, luego con Juan Piña, luego cuando estuvo radicado en Medellín en 1986, cantó junto con la orquesta Stars, hasta que grabó ‘mi pequeña nataly‘ y ‘morenita caribeña‘, que le bastaron para formar su propia agrupación y que en Colombia lo fueran conociendo.

Es tanto el sabor caribeño que lleva en sus venas, que señaló que aprendió a tocar instrumentos como guitarra, piano, percusión, maracas, guiros, bongas y hasta congas, que ha incluido en sus producciones musicales.

El orgullo de ganar ‘Congos de Oro’

Checo Acosta es uno de los hijos queridos de Barranquilla y en esa ciudad ha visto como su carrera musical se ha materializado, con 17 Congos de Oro, tal vez el premio más anhelado para cualquier artistas de esta tierra, pero reconoce que aunque este certamen es muy importante, en años anteriores, el prestigio con el que gozaba este evento era inconmesurable, hasta tal punto en que las orquestas internacionales llegaba a ‘Curramba’, con la ilusión de hacerse con este importante reconocimiento.

Pero como si fuera poco logró el tan aclamado supercongo de oro, una categoría especial que busca hacer un homenaje a esos artistas que han logrado trascender barreras ya que para los organizadores de este evento, el Checo lo ha hecho sin ninguna duda.

“El supercongo de oro fue un reconocimiento a mi labor musical y a mi labor como embajador del Carnaval de Barranquilla, ya que a donde voy siempre llevo presente mis raíces”, indicó Acosta.

Para el artista es normal que la música vaya evolucionando y presente nuevos ritmos, pero señala que, como colombianos, la tarea de muchos artistas es perseverar y luchar para que la tradición y esos sonidos autóctonos no muera y ese es tal vez se designio de vida, convirtiéndose en una especie de guardián del folclor colombiano.

“Así como el mexicano defiende su música de mariachis, el cubano su son, el puertorriqeño su salsa, el dominicano su merengue, nosotros tenemos que defender nuestra cumbia y nuestro vallenato, pero que pasa con ritmos como el porro, la música del pacífico, la cumbia y el mapalé, toca fusionarlo para que las nuevas generaciones pueden acercarse a estos ritmos y se sientan identificados”, señaló el artista.

Por eso a pesar de haber interpretado varios géneros musicales y realizado fusiones, no descuida sus raíces, por eso asegura que día a día trabaja por sellar esos baches que se puedan presentar en la música folclórica colombiana y hacer de esta el más grande legado en nuestro país.

La vida no le permitió cumplir uno de sus más grandes sueños, poder tocar junto a Héctor Lavoe, aunque lo conoció y tuvo la oportunidad de compartir agradables charlas como grandes amigos, nunca se materializó el sueño de poder compartir escenario con él, pero eso no fue impedimento para demostrarle su admiración y justo antes de su muerte, pudo hacerle un homenaje, del cual el mismo Lavoe se enteró y eso para Checo Acosta fue la mejor de las recompensas.

En sus 30 años de vida musical promociona su más reciente DVD, en el que hace honor a la tradición colombiana, esa que desde que era pequeño lo cautivó y a la que seguramente seguirá llevando a cada rincón del planeta, demostrando porque nuestros ritmos y música son únicos.

Ahora Checo Acosta le apunta a hacer un homenaje a la música colombiana, en el que participen Shakira y Carlos Vives y espera que ese anhelo no tarde mucho, ya que con esta iniciativa seguirá siendo un guardián de la música tradicional, en donde el gran ganador será el folclor colombiano.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO