Cuando la música suena más fuerte que las balas

Cuando la música suena más fuerte que las balas

21 de diciembre del 2014

Al lado del Río Atrato en el departamento del Chocó suenan ritmos antillanos. Ellos, que horas antes eran los que estaban en tarima hechizando al público con su música, ahora aplauden, cantan y se dejan hechizar por una melodía que tiene tanta influencia africana como el color de su piel. Lea también: Cara a cara con los niños pandilleros de Cali: entre las balas y el olvido

“Guantanamera güajira guantanamera, guantanamera güajira guantanamera”, cantan con una sonrisa dibujada en su rostro 158 niños que integran la Sinfónica Libre de Quibdó.  Lea también: La historia de un hombre que fue mula, narco y pordiosero 

Mientras cantan esperan que les sirvan cazuela chocoana: Cambute (caracol grande de los acantilados y del lecho submarino), ollitas (moluscos de concha adheridos a los piedras de las playas y partes rocosas al nivel del mar), o con almejas,  cimarrón y queso fundido. Así, comiendo un plato de su tierra y cantando, celebran la presentación que tuvieron en el Auditorio de la Universidad Tecnológica de Chocó.

Dirlon, Juan y Jarlinzon tienen en sus manos violines, violonchelos y violas pero podrían tener en las mismas fusiles, revólveres o granadas. No es un secreto que a estos jóvenes la música los salvó de la guerra en una zona que históricamente ha estado marcada por la violencia, la corrupción y la pobreza.

Quibdo

Según el DANE Chocó presentó el mayor porcentaje de pobreza con el 35.6% en 2013, el más alto del país.

La Sinfónica cumplió dos años de vida y para festejarlo y darle la bienvenida a la navidad contó con invitados de peso político. Muy atentos el presidente Juan Manuel Santos, el vicepresidente Germán Vargas Lleras, la ministra de Cultura Mariana Garcés, el  general Rodolfo Palomino, director de la Policía Nacional, entre otros escucharon el ‘conciertazo’ que duró cerca de una hora en un auditorio al que no le cabía un alma.

“Es un orgullo contar con niños de tanto talento en esta ciudad”, dice orgullosa la Alcaldesa de Quibdó Zulia Maria Mena García, la mujer que tuvo la idea de crear una sinfónica en un un municipio que carece de agua. Una locura pensaron muchos.  “Empezamos a trabajar por todo. Necesitamos el agua pero también un espacio donde podamos enamorar a los niños de la cultura. Alejarlos de la guerra. Por eso insistimos en ese punto porque esta zona del país que ha sido abandonada por tantos años, tiene que tener un desarrollo integral para eso es la Sinfónica Libre“.

El proyecto tuvo el respaldo de la Fundación Nacional Batuta, fundación creada por el Gobierno Nacional en alianza con el sector privado. Aunque para el año que está por terminar los $46,7 billones de pesos que se aprobaron para la inversión del Presupuesto General de la Nación fue el más alto en la historia de la nación , la cultura estuvo entre los sectores que menos partida presupuestal recibió. Según cifras del Ministerio de Hacienda para el 2014, la cultura recibió una inversión de 342 millones de pesos, apenas el 0,2% del porcentaje total, mientras que para defensa y policía se destinaron 27.744 millones de pesos, el 17.9%

Motivados por el talento infantil y juvenil que se vienen formando gracias a la labor de transformación social a través de la música de la Fundación Nacional Batuta en Quibdó, y que se habían quedado desorientados por la finalización de este proceso en esta capital, se proponen la tarea de aprovechar esta formación e iniciar un proceso vocal con otros niños, formular y construir este proyecto.

Quibdó, Batuta

En septiembre del 2012 se llega a un acuerdo con la Alcaldía Municipal de Quibdó por el cual se crea la Orquesta Sinfónica Libre de Quibdó, y se declara de interés cultural las actividades realizadas por ella, gracias a esto y al apoyo del Ministerio de Cultura se realiza con gran éxito un primer concierto el pasado 21 de diciembre de 2012.

Esto sirvió de referente para obtener los apoyos de instituciones como Findeter, Ministerio de Cultura, la Alcaldía Municipal de Quibdó, la Fundación Nacional Batuta y la Universidad Tecnológica del Chocó, con el fin de dar continuación y fortalecer el proceso musical de la Orquesta, y gracias a los cuales se ha desarrollado una intensa labor pedagógica y hoy puede presentarse a 200 niños y jóvenes chocoanos en escena bajo la dirección de las maestras Nelly Valencia Cáizamo y Aldara Velasco.

Gracias al apoyo de la Alcaldía Municipal de Quibdó, el Ministerio de Cultura, el programa Música para la Reconciliación del Departamento para la Prosperidad Social – DPS, la Fundación Nacional Batuta y Findeter, la Orquesta Sinfónica Libre de Quibdó viene desarrollando un modelo de formación musical que se fundamenta en la calidad, en el desarrollo del talento y potencial artístico de los niños y jóvenes chocoanos, buscando ser un referente artístico nacional y regional, gracias a su carácter libre en el que se incorporan los formatos de la música tradicional del Pacifico.

Para este año, según dijo a KienyKe.com María Claudia Parias Durán, Presidenta Ejecutiva de Batuta, el presupuesto destinado para el proyecto lo aportaron cuatro sectores así:

Batuta: Más de 200 millones representados experiencia, presencia permanente de la directora, implantación del modelo pedagógico, partituras, temas del saber hacer.

Findeter: 170 millones de pesos

Mincultura: 75 millones

Alcaldía de Quibdó 30 millones de pesos. Una inversión muy alta para un plan de desarrollo como

Pese a que Durán destaca la alta inversión que se tuvo para este proyecto, también es consiente que se necesita de más. “Sostener una orquesta es muy caro”.

Maria Claudia Parias Duran, Quibdó

Foto tomada a la orilla del Río Atrato. A 20 minutos de este punto fue secuestrado el general Alzate.

¿Cómo encausar el talento de estos niños?

Con una metodología que se llama ‘Orquesta Escuela’ creada por Batuta no es una formación individual donde el niño tiene que ir a un conservatorio  20 años de la vida con un profesor bravísimo con un profesor que lo regaña. Esta es una formación en soledad, la mayoría de músicos se han formado así con ese rigor de la práctica musical, además parte de la idea de que cualquier persona puede practicar música. Los niños rotan por todos los instrumentos y entienden que más allá lo que produce buenos resultados es ser buen compañero.

¿Cuál es logro más valioso de la alianza Findeter, Mincultura y Batuta?

“El proceso de sensibilización social con la niñez.  Con ese trabajo articulado también se han comprado instrumentos de calidad para mantener una activa una orquesta sinfónica, lo que es muy caro”.

Quienes trabajan en esta iniciativa cuentan con tristeza que en el camino han muerto niños que hacen parte de Batuta. “Eso ha sido lo más duro”, dice María Claudia Parias Durán.

“Murieron en un cruce de balas que se disputaban el territorio y el tema de las fronteras invisibles, los niños por ir a sus clases de música pasan esas fronteras y murieron”.

A su turno, Juan Pablo Valencia Montoya, director invitado de la Sinfónica Libre del Chocó se refirió al talento de los niños de Quibdó.

Juan Pablo Valencia Quibdo

“Trabajar con ellos es sorprenderte. Muchas veces se tiene la experiencia de trabajar con otros jóvenes y niños para el espíritu y la energía que se vive aquí es única. Es revitalizante, oxigenarse y llenarse de vida al trabajar con todos lo niños de acá. Lo más bonito es darse cuenta que la música mueve y hace mejores seres humanos”.

¿Son buenos alumnos?

“Excelentes. La música la llevan en la sangre y aprenden captan todo como si fuera una esponja.  El talento es impresionante”.

El otro año en el mes de junio los jóvenes músicos de la Sinfónica Libre de Quibdó se presentarán en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en el marco de la celebración del día de la música. Muchos de estos niños no conocen Bogotá, jamás han viajado en avión pero se espera que jamás conozcan la guerra.