La chuzada de la llamada telefónica de Santos a Uribe

La chuzada de la llamada telefónica de Santos a Uribe

17 de Noviembre del 2011

¡Carajo! Empiezo de esta manera expresiva pero contenida mi columna de hoy, porque siento que Juan Manuel Santos además de tahúr, flojito de ideas y bajito de punto –como dice mi legítima Matilde– es un auténtico sapo. ¿Cómo se le ocurre decir públicamente –y lo que es peor, para la correctamente monárquica  BBC de Londres– que su excelencia el Presidente Álvaro Uribe (de rodillas, infieles e impíos) no le pasa al teléfono?

Esas vainas son cosas internas del poder que no se deben soliviantar delante del populacho. Además, siendo el ex presidente un experto en la materia, qué va a ser tan pendejo de dar papaya para que el jugador de póquer le chuce la llamada y le grabe vainas inconvenientes propias del suave carácter del caudillo máximo, del prócer de la nueva independencia, del precursor químico de la refundación de la patria. Sí le contesta, Santos lo chuza y luego le pasa la grabación a su sobrinito, el director de Semana, esa revista palaciega propiedad del dandi ese del Felipe López, hijo de El Diablo, cómplice del comunismo y enemigo de las vírgenes, todas en general.

Y que nuestro Supremo le devolviera la llamada, ¿cómo a título de qué? Con lo medido que es el Presidente Uribe en sus gastos y en sus emociones…

¿Qué tal que nuestro amo Uribe le hubiera contestado y que luego se hiciera pública la conversación? Pues a pesar de lo dicho, esa conversación ya se dio y aunque no logramos chuzarla, (lo juro)  yo, junto con José Obdulio y demás gentes epidérmicamente cercanas a nuestro arcángel San Álvaro, puedo reconstruirla de este modo:

Santos: ¿Aló, Presidente?

Uribe: A mí no me confunda con su mejor amigo el canceroso. Después no diga que fue un lapsus. Usted estaba llamando a Chávez. ¿Si ve por qué no le respondo? ¡Vergajo, tahúr! ¿Cómo se le ocurre decir que quiere tener conmigo una relación como la que tiene con Chávez? A usted ni le doy en la cara, ¡marica!

Santos: No, presidente no sea…

Uribe: ¿Ya me va a tratar de paranoico? Usted sabe perfectamente que yo soy un hombre muy sano mentalmente, que yo no tengo delirio de persecución, aunque estoy seguro que usted me quiere joder.

Santos: No, presidente, solo lo llamaba para felicitarnos por la muerte de Cano…

Uribe: Por usted fuera no hubiera hecho nada. Afortunadamente le di la orden al general Navas para que diera de baja al terrorista con el cual usted quería conversar. No lo dejamos respirar para que usted no pudiera terminar esta guerra con negocios chimbos. No sea farsante, Santos. Le dañé la salida negociada al conflicto.

Santos: Bueno presidente pero es que también quería felicitarlo por la aprobación del TLC con los gringos…

Uribe: Usted no hizo nada ahí. A mí me tocó sembrar todo y usted cosecha ahora. ¡Ratero! Pero le quiero decir que más allá de eso, estoy contento por lo de facilitarle las exportaciones de sombreros y alcancías de marrano a Tomás y Jerónimo.

Santos: Es que aún si estamos lejos en algunas situaciones, pues podemos ponernos de acuerdo en muchos temas…

Uribe: Yo en lo único que me pongo de acuerdo es que usted me robó el gobierno pero yo me le mando ya a la oposición ¡bigornia, ateo, liberal!

Santos: No diga eso, que se le oye feo… Presidente, aunque sea mándeme un mensajito de texto…

Uribe: Con usted ni texto, ni contexto ni mucho menos pretexto.

Santos: Entonces déjeme una razoncita en el contestador del Falcón del Palacio de Nariño…

Uribe: Usted no tiene ni tendrá ninguna razón. El único que tiene razón en Antioquia, en este país, más aún y se lo digo de una vez sin ambages, en América y en el mundo, ¡soy yo!

Santos. La verdad es que yo con el 83% de favorabilidad y usted en picada, no tiene por que venir a ponerme contra la pared. Opóngase todo lo que se le dé la gana, que entre más opuesto, más hundido.

Uribe: ¡Rolo irrespetuoso! Le voy a echar encima a la U y a todos los conservadores. ¡Le voy a desbaratar su perrata Unidad Nacional! ¡Le va a tocar aliarse con el terrorista del Petro!

Santos; ¡Jajaja! ¿En medio de la rabieta se le olvidó contar? Tengo el 90% del Congreso. ¡Usted ya es periódico de ayer!

Uribe: Todos los actos suyos de gobierno son para mí un ataque personal.

Santos: ¡Le recomiendo el servicio psiquiátrico de los hospitales que usted cerró!

Uribe: Hipócrita. Usted carece de fervor popular.

Santos: Será, pero le quité todo, jejeje.

Uribe: Cómo se le ocurre nombrarme a Rafael Pardo ministro y del Trabajo. Ese es un enemigo mío directo, como el Vargas.

Santos: Por lo menos no es corrupto, como su Arias.

Uribe: ¡Sí ve cómo es de puñalero! ¡Su política anticorrupción es un show contra mi gobierno!

Santos: Para qué no le paró bolas a Daniel Coronell cuando hace años dijo que yo sería el primero en meterlo a usted y a los suyos a la cárcel.

Uribe: ¡No me hable de ese que se me cae el tinto! El suyo es un gobierno de anuncios.

Santos: Por lo menos de anuncios y no de propaganda del régimen como el suyo.

Uribe: Usted es un presidente lejano, inactivo, distante…

Santos: Ustedes estaban muy cerca… ¡del presupuesto nacional! Usted hizo mucho por Colombia. Pero ya no más… deje así… Yo no peleo con usted.

Uribe: Pues yo sí, ¡oligarca perfumadito! ¡Traidor a la patria que soy yo! ¡Sea varón! En el 2014 ¡a la salida nos vemos!

Santos: Con tanto invierno y usted sin tomarse sus goticas para los nervios. Cálmese, Uribe…

Uribe: Yo estoy calmado ¡gran doble truhán!

Santos: Hombre…de todas maneras yo le agradezco. Usted hizo mucho por mí…jijiji.

Uribe: ¿Sí ve? Y después se queja porque no le paso. ¡Usted es un señor de los anillos de seguridad! ¡Usted es un cómplice de la Far, del estudiantado subversivo!

Santos: Al que no quiere caldo… Ala Germán, me mamé,  por favor, Ministro, termina la conversación con el loquito…

Germán Vargas: A ver pues, ¿muy verraquito o qué?

Uribe: Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…………

Tras haberles transcrito la conversación entre el prócer Uribe y su atarván sucesor, ahora sí entenderán ustedes a mi señor Uribe (de rodillas, mansos de corazón), quien no responderá más, porque con esos terroristas no se puede. Y eso que no se metió en la vaina el ñero principal, el tal Angelino Garzón, comandante de frente y de perfil de la grosería y del extremo izquierdismo dentro del ya reprobablemente zurdo gobierno de Santos.

Defensa de la electricidad

Y para terminar y cambiando de tema, en cuanto a las tesis de don Pachito Santos sobre la necesarísima represión eléctrica al estudiantado subversivo, pues si le hubiéramos hecho caso no estaríamos hoy retirando la reforma a la ley 30 sino imponiéndola a punta de kilovatios, e incentivando así, por ejemplo, una empresa promisoria como Codensa. La electricidad es la modernidad misma. Fíjense ustedes los buenos resultados que en materia de información para la inteligencia militar nos diera la picana eléctrica en los interrogatorios en tiempos de su excelencia Turbay o en los regímenes cojonudos del Cono Sur. Eso que la subversión llamó tortura y que justamente don Hernando Santos (qepd), padre de Pachito, de manera atinada llamó en un editorial de El Tiempo “necesarias pataditas”, Lo que se hereda no se hurta. Y en cuanto al famoso y magnífico video en el cual Pachito manda a electrificar a los guaches universitarios, dijo lo que dijo porque en buena hora él tiene además un pajarito amarillo, adiestrado consueta que da lora y que le sopla la letra cuando es necesario.