Civiles en armas: radiografía de las milicias venezolanas

Foto: Presidencia Venezuela

Civiles en armas: radiografía de las milicias venezolanas

18 de abril del 2017

“He aprobado al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, planes para expandir la Milicia Nacional Bolivariana a 500.000 milicianos y milicianas con todos sus equipos”, declaró el presidente venezolano Nicolás Maduro en un acto militar. “Un fusil para cada miliciano, un fusil para cada miliciana”.

Con estas palabras, el jefe de Estado prometió fortalecer las milicias y manifestó su deseo de ampliarlas a un millón. Estas declaraciones se dieron durante la celebración del séptimo aniversario de la Milicia Nacional Bolivariana, creada por el fallecido Hugo Chávez. Durante el evento, el mandatario declaró que los milicianos “son los guardianes y tiene una razón histórica con Bolívar. La MNB debe seguir expandiéndose”.

Pero, ¿qué son realmente las milicias venezolanas?

La Milicia Nacional Bolivariana es un cuerpo especial conformado por hombres y mujeres civiles. Es una organización de carácter voluntario que busca ser un complemento de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y es entrenado por ésta.

Según uno de los miembros, “nos consideramos instrumento armado del poder popular, somos pueblo en armas, pueblo preparándose, capacitándose para la defensa integral”.

Este grupo fue creado a través de Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana que entró en vigencia el 1 de agosto de 2008, creada como “un cuerpo especial organizado por el Estado Venezolano (…) destinada a complementar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en la defensa integral de la Nación, para contribuir a garantizar su independencia y soberanía”, como lo establece la ley.

Las personas que se adscriben a la milicia reciben un entrenamiento táctico militar, entrenamiento en el manejo de armas de fuego y ejercen funciones en los consejos comunales e instancias de participación política.

Las funciones de esta milicia son defender de manera integral la revolución bolivariana; establecer vínculos entre las FANB y el pueblo; contribuir a elaborar y ejecutar planes de defensa; orientar y apoyar a los consejos comunales en el cumplimiento de políticas públicas, asesorar en la creación de Comités de Defensa Integrales, cumplir las tareas que se le asignen en situaciones de Estado de excepción.

Foto: Presidencia Venezuela

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En otras palabras, su misión, establecida en el artículo 44, es “contribuir al mantenimiento del orden interno, seguridad, defensa y desarrollo integral de la nación, con el propósito de coadyuvar a la independencia, soberanía e integridad del espacio geográfico de la Nación”.

“No hay edad para estar en la milicia bolivariana”, afirmó Chávez al momento de su creación, cuando también aseguró que  se deberían formar batallones de la milicia en todos los barrios de Venezuela.

¿Cómo se ingresa a la milicia y cómo está constituida?

Para que una persona pueda formar parte de las milicias los requisitos son simples: ser venezolano o venezolana, mayor de edad, saber leer, presentar una copia de la cédula, una carta de buena conducta suministrada por la Jefatura, un resumen curricular.

Además debe “prestar juramento de fidelidad y de esta manera da un sentido de pertenencia y compromiso con la Revolución Bolivariana”, según cita el libro “Disparen a Matar”, del periodista e investigador venezolano Gustavo Azocar. Finalmente, deben llenar un formulario con sus datos personales, datos de conscripción militar, señales fisonómicas, formación académica, aspecto laboral y su pertenencia o no a grupos u organizaciones.

Actualmente, según un informe de Control Ciudadano, las milicias cuentan actualmente con 365.000 hombres y mujeres.

La Milicia Nacional depende del Comando Estratégico Operacional y tiene su propio Comando General y Estado Mayor. Además se divide en la Milicia Territorial (unidades geográficas) y Cuerpos Combatientes (unidades conformadas por trabajadores de una institución). La Milicia Territorial se reúne cuatro veces al mes, en los fines de semana, para recibir instrucción militar y pueden ser convocados en ocasiones extraordinarias. Por su parte, los Cuerpos Combatientes son formados por un determinada institución o empresa para mantener operativas las empresas con un mínimo de personal; sus reuniones se realizan medio día al mes.

Finalmente, se establecen tres tipos de milicias: de empleo general, unidades móviles destinadas a actuar en territorio de un estado; empleo territorial, destinadas a defender una ciudad u objetivos de importancia dentro de un territorio; y empleo local, destinadas a la defensa de potenciales objetivos económicos y políticos de una determinada localidad.

¿Cómo se ven?

Las milicias utilizan el mismo uniforme de todas las FANB, un traje de color verde militar. Sin embargo, en su última marcha, el pasado lunes, se las pudo ver portando un uniforme militar beige con camiseta roja y botas negras.

Las milicias portan un fusil automático de asalto FN FAL  calibre 7,62 x 51 OTAN, heredado de las fuerzas regulares, o un fusil ruso Mosin-Nagant calibre 7,62 x 54 R, que porta la denominada Milicia Campesina.

Los cuerpos rurales también pueden portar machete y usan un uniforme caqui con líneas rojas a su costado.

¿Cómo actúan?

Las funciones de esta milicia son “defender de manera integral la revolución bolivariana”; establecer vínculos entre las FANB y el pueblo; contribuir a elaborar y ejecutar planes de defensa; orientar y apoyar a los consejos comunales en el cumplimiento de políticas públicas, asesorar en la creación de Comités de Defensa Integrales, cumplir las tareas que se le asignen en situaciones de Estado de excepción.

En otras palabras, su misión, establecida en el artículo 44 es “contribuir al mantenimiento del orden interno, seguridad, defensa y desarrollo integral de la nación, con el propósito de coadyuvar a la independencia, soberanía e integridad del espacio geográfico de la Nación”.

Las milicias pueden recibir cursos de paracaidismo, manejo defensivo y ofensivo, helitáctico y buceo. Además recibirán adiestramiento militar en áreas de infantería, comunicaciones o infantería y recibirán entrenamiento un sábado al mes que se adecuará a su capacidad física.

Las milicias elaboran planes de resistencia popular organizada y prolongada.

Como declaró Yoris Fernández, comandante de uno de los batallones del país, “hemos venido elaborando nuestros planes de resistencia, de desgaste, cuáles son los sitios y lugares estratégicos desde donde podemos darle golpes para ocasionarle bajas, tratar de inmovilizarlo lo más que podamos. Sabemos que para una guerra convencional no estamos capacitados, pero para una resistencia prolongada sí, una resistencia en la que no van a saber quién los va a golpear, porque esto es todo el pueblo”.

Las milicias ayudan en los espacios que el gobierno requiera: a supervisar a los panaderos en lo que Maduro llamó “la guerra del pan”, acompañamiento de las fuerzas militares en las marchas, acompañamiento en consejos y asambleas comunales, y otras tareas varias.

La polémica

Para muchos, las milicias venezolanas cumplen un rol de intimidación a los opositores y control militar en la calle. Muchos aseguran que convirtió “al país en cuartel” y es una fuerza para la ideologización de la sociedad.

Los opositores aseguran que las milicias son más un peligroso grupo de matones armados que una fuerza que protege a la patria. Para ellos, estas milicias podrían ser utilizadas para amenazar a los opositores del gobierno, socavar las protestas y proteger al presidente en el poder por todos los medios.

Con el nuevo anuncio de Nicolás Maduro, de armar a las milicias contra la nueva marcha planeada por la oposición, las reacciones nacionales e internacionales tampoco se han hecho esperar.

Por un lado, el líder opositor Henrique Capriles  ha declarado que el anuncio indica que Maduro está más desesperado que nunca.

Sin embargo, el presidente defendió la creación de las milicias afirmando que son los guardianes de la paz, de la constitución y los guardianes de la revolución

La comunidad internacional, por otro lado, ha condenado la decisión del Gobierno. Por ello, los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Perú y Uruguay emitieron un comunicado conjunto pidiendole al gobierno venezolano que garantice que se el derecho a una protesta pacífica e impida cualquier forma de violencia contra los manifestantes.

De igual manera, el presidente Santos manifestó su preocupación por las intenciones de Maduro de expandir las milicias  a través de su cuenta de Twitter.