¿Cómo diferenciar los aires vallenatos?

Foto: KienyKe.com

¿Cómo diferenciar los aires vallenatos?

22 de marzo del 2017

Es fácil escuchar con regularidad el repique de un acordeón y su particular sonido mientras la caja y guacharaca lo acompañan. El vallenato es único, con un sonido como pocos, con una riqueza cultural y musical especial que hacen de este género uno de los más queridos del país.

Aunque a simple vista parezca que cada canción posee una estructura similar, la verdad es que el vallenato es mucho más complejo de lo que parece. Al igual que géneros como el rock, que posee varios subgéneros como el punk, metal, progresivo, entre otros; la música vallenata también se compone de diferentes ritmos, aunque estos son mucho más antiguos y tienen una carga cultural muy diferente.

¿Cómo diferenciar una puya de un merengue, o un son de un paseo? ¿Qué hace especial a cada uno de estos aires?

Los aires del vallenato

Puya:

Al igual que la mayoría de ritmos con influencia africana y antillana, el vallenato surgió como un sonido festivo y lleno de efusividad. No es de extrañar que sea la puya el más antiguo de los aires, caracterizado por ser más veloz y tener una marcación de dos por dos y en ocasiones de dos por uno.

Cuando surgió, la puya era principalmente instrumental y muy pocas veces era acompañado por voces. Al ser la primera expresión del vallenato, vivió antes de la llegada del acordeón, siendo interpretada por instrumentos como la flauta de millo o la gaita, con el fin de emular el sonido de los pájaros. Sus letras suelen contener sátira e ironía.

Actualmente constituye el ritmo más difícil de interpretar, por lo que es la prueba reina que debe superar todo acordeonero si lo que busca es consagrarse como el nuevo Rey Vallenato.

Entre las canciones más importantes de este aire se encuentran El tigre está en la cueva, de Juan Muñoz; Me dejó solito, de Jorge Celedón; Pedazo de Acordeón, de Alejo Durán; y  Upa ja!, del Binomio de Oro.

Merengue:

Este ritmo es uno de los más queridos por los expertos. También lo es para el público en general. Para muchos, se trata del encargado de prender la fiesta a animarla cuando la parranda está en decadencia. De hecho, Consuelo Araújo Noguera, folclorista y una de las fundadoras del Festival de la Leyenda Vallenata, aseguró que una de sus canciones preferidas era La Honda Herida, un merengue del maestro Rafael Escalona.

Si la puya es rápida, el merengue tiene una composición mucho más elaborada, que puede ejecutarse más rápido o más lento, dependiendo la canción. Pese a ser el aire preferido para bailar, desde la década de los ochenta se habla de su posible extinción por culpa de el auge del vallenato romántico, mucho más melódico y lento.

Son:

No todo en el vallenato es alegría. El son es el ritmo por excelencia de la melancolía y nostalgia. Por encima de los sonidos estridentes de los otros, este aire se caracteriza por predominar los bajos, una habilidad que pocos acordeoneros consiguen con facilidad, haciendo es este, el segundo examen más exigente del festival.

Se originó principalmente por la influencia de afrodescendientes, y en sus inicios se trataba de cualquier sonido vallenato diferente al merengue y la puya.

Es tal vez un aire que desaparece de a poco, en un mercado que ofrece merengues fiesteros y paseos románticos, hecho que lamentan historiadores y expertos como Jorge Nain y Ciro Quiroz.

Entre los sones más famosos se encuentran Alicia Adorada, de Juancho Polo Valencia; El tigre de la Montaña y Abraham con la Botella, de Pacho Rada, también conocido como ‘El Rey del son’.

Paseo:

Es sin lugar a dudas el subgénero más sonado y querido de los ritmos vallenatos, y curiosamente el más reciente, con un poco más de ochenta años de existencia. Se dice que el primer paseo grabado fue Compae Chipuco de ‘Chema’ Gómez en el año de 1930.

Aparentemente evolucionó del son, pero en lugar de utilizar bajos, su composición tiene tonos más agudos, y por lo tanto, más fáciles de interpretar, al tiempo de ser versátil para cualquier tipo de lírica, lo que lo hace uno de los preferidos por los diferentes artistas de todos los tiempos, pasando por los principales juglares hasta los representantes de la ‘Nueva Ola’, además de ser el más adecuado para el popular verseo vallenato.

Cuando nació, se popularizó rápidamente al ser utilizado para contar diferentes noticias e historias que eran contadas de pueblo en pueblo por los juglares.

Algunas canciones famosas de éste aires son: La Gota fría, de Emiliano Zuleta; La Casa en el Aire, de Rafael Escalona; Matilde Lina, de Leandro Díaz; 039, de Alejandro Durán; y Vivo en el Limbo de Kaleth Morales.