Iglesia y Estado, una relación de poder y mentiras

1 de marzo del 2019

El plebiscito sobre los acuerdos de paz empezó a materializar el primer libro de Natalio Cosoy.

Iglesia y Estado, una relación de poder y mentiras

Foto: Eugenia Rodríguez.

Votos y Devotos, el primer libro del periodista argentino Natalio Cosoy, empezó a materializarse luego de que ganara el No, en el plebiscito sobre los acuerdos de paz. La editorial Penguin Random House, contactó a Cosoy, luego de que él escribiera un artículo en el que citaba A Édgar Castaño, el presidente de la Confederación Evangélica de Colombia, quien aseguró tener algún tipo de poder con los supuestos 10 millones de votos que tiene entre sus feligreses.

El periodista argentino, nacido en 1976, confiesa que la empresa encargada por Penguin no fue fácil y que aunque es agnóstico el tema religioso siempre le ha llamado la atención, desde el punto de vista de cómo la fe y la religión, así como sus instituciones, rituales y prácticas definen contextos sociopolíticos y económicos.

Frente a la relación entre Iglesia y Estado, presente en Colombia desde la época de la conquista, cuando la religión católica entró de mano de los primeros españoles que llegan al territorio que para la época era netamente indígena, Natalio Cosoy responde esta entrevista desde su natal Buenos Aires (Argentina), a donde regresó luego de su paso por Colombia, donde fue corresponsal para BBC, desde 2015 hasta 2017, bajo la fuente política, desde la que conoció la realidad del país.

¿Qué lo motivó a escribir este libro?

Comenzó como una conversación con la editorial, que estaba interesada en hacer algo sobre ese tema, un tema que a mí siempre me interesó y en el que he trabajado en mi tarea periodística en Colombia.

El objetivo es tratar de hacer una introducción al tema, una presentación, si se quiere un trabajo de divulgación, en el que se toman muchas fuentes, y se recuperan una serie de fuentes académicas que a lo mejor están siempre alejadas del público general porque están más circunscritas al ámbito de las universidades, pero que en definitiva trabajan muy bien el tema y dan cuenta de los grises de la problemática y de la situación y no exageran ni para un lado ni para el otro sino que tratan de entender los fenómenos en su justa medida.

Creo que es interesante la posibilidad de mostrar eso, porque a veces en el debate del día a día lo que se ve son posiciones más extremas, muchas veces inspiradas por preconcepciones y a veces falta esta visión más estudiada y más cuidada que han conseguido muy buenos académicos en Colombia.

¿Cree que la religión es tan importante dentro de la política como lo hacen ver sus líderes?

La religión es muy importante dentro de la política para la gente más religiosa y para los religiosos que sienten que parámetros vinculados con su fe o sus convicciones morales asociadas a los valores religiosos deben darse sí o sí representadas en la estructura política de reglas legislativas. No necesariamente toda persona religiosa, o con convicciones religiosas, cree que esas cosas se ven reflejadas en el ámbito de lo religioso o lo público. Pero existe mucha gente que sí. No obstante la religión es un elemento más que lleva a cualquier persona a tomar decisiones de orden político. En otros, están las necesidades inmediatas económicas, la búsqueda de trabajo, la perspectiva para los hijos y la familia, más allá de los valores religiosos o las convicciones morales. entonces es un factor más.

¿Ha perdido fuerza la iglesia dentro de la política nacional?

Dentro del campo de los líderes cristianos o evangélicos, que tienen un interés por participar e influir en la política, un poco más abierto sí se sugiere que a veces pueden mostrar una dimensión o una capacidad de movilización a veces más grande de la que pueden llegar a tener, lo cual no quiere decir que no la tengan, solo que a veces, para su propio espacio y oportunidades de negociación con otros actores en el campo político, deben mostrarse como una fuerza que mueve muchísimas voluntades con gran capacidad de convencimiento.

¿Tiene tantos votos el clero en Colombia?

La cifra exacta de cuántos votos tiene o no tiene un grupo o individuo que lidera una iglesia es muy difícil de conocer a ciencia cierta. Se han hecho cálculos y estimaciones en función por ejemplo de cuántos votos se han sacado en legislativas alguna figura representativa de la iglesia evangélica. entonces en función de eso se estima que porcentaje podría llegar a tener sobre el total de votos, pero es muy difícil, como es muy difícil saber por ejemplo en una elección presidencial o un plebiscito la cifra exacta aunque se ha intentado hacer estimaciones.

¿Cómo es la incidencia de la religión en la política?

Se puede decir que hasta mediados del siglo 20, o un poco más, la iglesia católica colombiana tenía una capacidad de incidir en la política más allá del tema votos, más alta de la que tiene ahora. Tenía una asociación mucho más explícita, más fuerte con el partido Conservador, que era el partido que defendía abiertamente las banderas y las demandas de la iglesia católica en el país. No es que la iglesia haya dejado de ser un factor importante a la hora de tomar decisiones políticas, pero no es lo mismo a lo que era.

Hoy en día el vínculo en general del feligrés católico es un poco más distante, o menos apegado al discurso y los dictámenes que puedan dar a diferencia de la iglesias evangélicas, sin embargo no todo lo que diga un pastor en su iglesia resuena sin filtro en la feligresía.

¿Es bueno para la sociedad que haya separación entre Iglesia y Estado?

La separación entre iglesia y estado es una decisión que toma cada sociedad sobre qué le es mejor, qué le resulta mejor y qué le funciona mejor; ahora bien, en las democracias contemporáneas con estados laicos la tendencia ha sido hacia una separación en la que se garantice a todos la libertad de decidir no solo sobre la fé sino de decidir sobre otros aspectos de la vida y esto se hace sobre una posición personal.

La cercanía excesiva, digamos sobre toda la posibilidad de que parámetros, valores, medidas o ideas que pertenecen al campo de lo religioso o la moral religiosa terminen determinando las reglas, leyes, normas de comportamiento del estado democrático, es un poco problemático porque significa que en ese sentido un grupo está diciéndole a los demás lo que tiene que hacer.

Las democracias contemporáneas han tendido hacia la separación entre religión y estado, esa separación, que se fortaleció en la Constitución del 91, tuvo a la vez una paradoja, al ampliar la posibilidad de la libertad de culto. La creación de mayor número de iglesias evangélicas que podían ejercer abiertamente el culto y ser reconocidas, tuvo un efecto boomerang de reclamo a que volviera a instalarse la preeminencia de lo religioso, no sé si en la Constitución, pero sí en los marcos normativos; cuando había sido esa misma apertura del 9, heredera de toda una evolución de la sociedad colombiana, la que les había permitido empezar a crecer como iglesia. Así son los fenómenos de las sociedades.

¿La influencia de la iglesia dentro de los hogares ha cambiado con el tiempo? ¿cómo ?

La influencia de la iglesia se ha transformado, ha mutado con los tiempos en todo el mundo católico y ha mutado principalmente en Colombia a partir de una mayor urbanización de la sociedad, mayor formación y mayor participación de la mujer en el mercado de trabajo y en la educación. Todo eso fue llevando con el tiempo no a que desapareciera pero sí a que tuviera una menor influencia a la hora de definir comportamientos en algunos lugares, en algunas partes del país, en algunos pueblos, en algunas familias. Por supuesto sigue teniendo mucha influencia, pero a nivel colectivo la participación activa en el culto, la concurrencia a las iglesias ha decaído y eso permite que disminuya la influencia en los hogares.

En Colombia persiste mucho un montón de prácticas culturales de origen religioso, mas o menos sincréticas, con tradiciones precolombinas que tienen mucho de folclor y de pensamiento mágico y menos de una teología más sólida que respete estrictamente lo que manda la iglesia católica.

¿El plebiscito perdió por el apoyo de las iglesias protestantes al No?

Frente al plebiscito hay una convicción de que hubo un movilización importante que lograron los sectores evangélicos cristianos. Pero es importante analizar otros factores, como por ejemplo: hubo un alto nivel de abstencionismo, es un factor importante, hubo un descreimiento en el valor de la participación política que hizo que mucha gente no fuera a votar; otro es que el margen fue pequeño, y otra cosa fue que hubo un temporal en el Caribe que se suponía, según las encuestas, iba a ser una zona que votaría para el lado del sí  y ese temporal impidió que mucha gente fuera a votar.

No está claro que estos factores hubieran cambiado el resultado definitivo, pero son cosas que hay que tener en cuenta, a demás de la influencia que pudieron haber tenido las iglesias y su fieles evangélicos. Ese es otro ejemplo de las cosas no son simples y a veces multifactoriales. Hay que mirar los grises y la complejidad y no siempre es fácil.

¿Qué tanto tienen que ver las iglesias en que Iván Duque sea el presidente de Colombia?

Fueron un factor más. Hubo cercanía, alianzas que muy seguramente, en parte, ayudaron un número de votos. Se puede decir que era el candidato más cercano y que más parecía cumplir los pedidos, los requerimientos, las líneas y los deseos que habían venido pidiendo en sus negociaciones políticas pastores y pertenecientes a las iglesias evangélicas.

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