Así funciona el reloj biológico

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Así funciona el reloj biológico

3 de octubre del 2017

Una especie de ritmo, como el de una canción, ha marcado desde siempre el movimiento de las cosas en el universo. De todas las cosas. El cuerpo humano no es la excepción a esa regla y funciona como un reloj. Por eso nos despertamos a horas precisas; por eso nos da hambre a horas precisas; por eso los cambios hormonales se dan a una edad específica también. Para eso sirve el reloj biológico.

Que se sepa que el cuerpo funcione de esa forma es uno de los avances más importantes de la medicina. Por haber descubierto el gen que regula ese reloj biológico, Michael W. Young, Jeffrey C. Hall y Michael Rosbash, científicos estadounidenses, fueron reconocidos con el Premio Nobel de Medicina.

“Sus descubrimientos explican cómo las plantas, los animales y los seres humanos adaptan su ritmo biológico para que se sincronice con las revoluciones de la Tierra” dijeron los miembros del jurado del Instituto Karolinska, en Estocolmo.

Uno de los aspectos más importantes de ese reloj es el ritmo circadiano. La mayoría de funciones vitales de todos los organismos responden a variasiones rítmicas fisiológicas.

El diccionario académico de medicina define los ritmos circadianos como “ritmo sincrónico interno de aproximadamente 24 horas, determinado por ciertas actividades biológicas que ocurren en intervalos regulares de tiempo. Los ritmos circadianos se observan en plantas, animales y microorganismos”.

La importancia de los ritmos circadianos

La investigación por lo que se les entregó el Premio Nobel a los tres científicos  se basó en determinar qué clase de enfermedades derivarían de los trastornos en los horarios de sueño.

Juleen Zierath, miembro del comité sueco, informó que “Lo que esto puede hacer es concientizarnos más de la importancia que tiene la higiene del sueño y de lo relevante que es asegurarnos de que estemos yendo a la cama a una hora adecuada”.

Parece que fue Sigmund Freud el que dijo que el insomnio es el infierno. En la contundencia de esa frase radica una explicación amplía de lo que significan las alteraciones en los ritmos circadianos.

El sueño se regula de dos maneras: cronobiológica y homeoestática. La cronobiológica es la que organiza el ciclo sueño-vigilia en función de las horas del día. La homeoestática es de la que depende el equilibrio en las horas de sueño; es decir que si se ha dormido durante las horas de sol, se descontarán horas de sueño en la noche, o que si no se ha dormido lo suficiente, el sueño nocturno será más largo. El cuerpo humano es una maravilla.

De la alteración de esos dos ciclos dependen varias enfermedades y problemas delicados que incluso podrían llevar a la muerte.

“Los trastornos del rimo circadiano ocurren cuando existe una asincronía entre los periodos de vigilia y sueño con respecto al ciclo geofísico día/noche del planeta Tierra y los horarios sociales (escuela, trabajo etc.). Esto ocasiona que el paciente no pueda dormir cuando lo desea, o cuando debe, con la consecuente queja de insomnio o somnolencia diurna. Sin embargo, cuando duerme a su hora preferida o cuando siente la propensión al sueño, el periodo de sueño es normal”, explicó Juan Antonio Pareja, médico responsable de la Unidad de sueño del hospital universitario Quironsalud, en Madrid.