Así predecía el fin del mundo Stephen Hawking

Así predecía el fin del mundo Stephen Hawking

18 de marzo del 2018

Hace menos de una semana que falleció Stephen Hawking, a sus 76 años, y aún su legado sigue tan vigente como si el británico no hubiera dejado de vivir.

Escuche el homenaje a Stephen Hawking:

Durante sus últimos días, el científico trabajó en el que fue el último trabajo físico: “Una salida serena a la inflación cósmica”. Estudio que, entre otras cosas, dejaba ver cómo Hawking predecía el fin del mundo, uno de los aspectos que día a día analizó porque decía que el humano caminaba directo hasta el fin.

Para Stephen, investigador incansable de la relatividad y los agujeros negros, medir la sonda de universos era necesaria para entender como la explosión, lo que llamó bing bang, generó la vida como hoy se conoce.

Según el astrofísico, el universo se expandió hasta tal punto que debía estabilizarse. Por esa razón predijo que los multiuniversos existían y que simplemente el humano debía encontrar la forma de encontrarlos. Teoría que hasta el día de hoy solo la trabajó el británico y su compañero de estudio, el profesor belga, Roger Penrose.

¿Cómo predecía el fin del mundo?

Las estrellas mueren cuando su energía se agota. ¿Qué pasará cuando todas dejen de funcionar? A este cuestionamiento Hawking respondió que “en la oscuridad se encuentra el fin”.

Las palabras, complejas como sus estudios, fueron interpretadas por los físicos que ven su último trabajo digno de un Premio Nobel.

Stephen quiso ir más allá y explicó que en algún punto, luego de tanta expansión, empieza el agotamiento y así se culminaría el proceso de vida. “Sin luz no hay dónde ir ni cómo sobrevivir”.

Dos semanas antes el británico presentó el trabajo y, aunque la premisa fundamental no era revelar cómo predecía el fin del mundo, otros científicos analizan la teoría de uno de los pensadores más importantes del siglo XX y XXI.

Sin embargo, a pesar de estar seguro de que la luz llegará a su fin, Hawking siempre pensó que el humano no llegaría al fin por razones cósmicas sino por su propia mano.

La crisis ambiental, las guerras y el avance agresivo de la tecnología hicieron que el británico dijera que en menos de 200 años el hombre dejara de existir.

A la tumba se llevó muchos secretos y teorías del universo, pero Stephen hizo un llamado a las personas respecto a lo que es y significa la vida.

“Hay que sonreír todos los días siempre. Cuando todo acabe no habrá tiempo de hacer lo que en algún punto se soñó”, dijo en una de sus conferencias.