Cultivos de esperanza que cambian vidas

Cultivos de esperanza que cambian vidas

21 de agosto del 2018

En una región en la que por tradición los cultivos de café han contribuido al progreso de sus habitantes, un grupo de personas vieron en el sembrado de mora una oportunidad para llevarla a cada rincón del país y llenar de sabor a cada uno de los paladares de los colombianos.

Se trata de Asociación de Productores de Mora del municipio de Belén de Umbría (Asmobel), en el departamento de Risaralda, la cual desde su creación,en el año 2007, trabaja por un objetivo común: mejorar la calidad de vida de las personas que habitan en la parte alta del municipio.

“Todo comenzó desde el momento en que  Postobón dio vida al programa Hit Social, nos pusimos de acuerdo para ofertar a la empresa una mora que se caracterizara por contar con una producción limpia, entonces planteamos las características de la fruta que se requerían para el programa y en que los mayores beneficiados fueran los productores que estuvieran en asociaciones”, le manifestó a KienyKe.com Jainer Bedoya, presidente de Asmobel.

Pero más allá de cultivar un fruto que cumple con unos estándares de calidad, lo que más resaltan los productores de mora es la asistencia técnica de expertos en este tipo de cultivos, acompañamiento en procesos productivos y la capacitación necesaria en el almacenamiento y transporte de este fruto, que han recibido de la compañía, cosas que antes eran hechas de una manera más empírica.

“Nos causa una gran satisfacción saber que le entregamos al país una fruta de excelente calidad y que puedan estar seguros de consumir las bebidas, ya que no cuentan con elementos nocivos para la salud”, indicó Bedoya.

El cultivo de la esperanza

Los productores de Mora de Belén de Umbría saben que uno de los principales obstáculos a la hora de cultivar en Colombia es poder vender sus productos, es por eso que agradecen a Postobón, ya que les garantiza la comercialización de la fruta.

Cada ocho días, a la planta de producción ubicada en el municipio de Tuluá, en el Valle de Cauca, llegan en promedio siete toneladas de mora, es por eso que cada uno de los integrantes de la asociación, 62 familias en total, son consientes de la responsabilidad de llenar de sabor a las familias colombianas.

Cada uno de ellos, entre los que están habitantes de la región, personas que han llegado de otras partes del país, se esfuerzan día a día por llevar un producto de buena calidad el mercado nacional y han visto en el programa Hit Social un caso de éxito para salir adelante y olvidar las penas que vivieron en el pasado, como lo es el caso de un desmovilizado de un grupo paramilitar en el departamento de Valle del Cauca y que hoy es uno de los mejores cultivadores que pertenecen a la asociación.

“Saber que se están cambiado vidas desde el campo es la mejor de las recompensas”, puntualizó Bedoya.

Del café a la mora, un paso dulce en la vida de Mario Rendón

Luego de pasar gran parte de su vida entre los grandes cafetales de las fincas de la región, alternando con los cultivos de plátanos, Mario Rendón, un hombre que nació en el municipio de Belén de Umbría, decidió dar un paso en la dirección que su conciencia le decía ser la correcta y no se equivocó, así lo aseguró con una voz segura a este medio.

Comenta que gran parte de su vida trabajó en el campo y que ese fue el legado que heredó de sus padres, llegó a ser jornalero en los grandes cafetales de la región, pero se metió de lleno en el cultivo del café por una solicitud de su hermana, la cual le pidió que le ayudara a recuperar el cafetal que se encontraba en malas condiciones debido a las plagas, sumado a malas decisiones administrativas. Por eso dedicó cuerpo y alma a salvarlo y lo logró, pero su decepción llegó el día que se enteró que su hermana decidió vender la finca y el cultivo, viendo así como sus esfuerzos, sacrificio y sueños se desvanecían.

Al cultivo de mora llegó hace año y medio en similares condiciones, un conocido lo llamó para que le ayudará a recuperar un cultivo, desde entonces se fijó una meta clara y era poder ser también su dueño. Todos los días, desde tempranas horas del día, sale a trabajar, pero ya no desde un cultivo ajeno, ahora lo hace desde el suyo, ese que soñó que tendría con matas de café, pero ahora con una fruta que cultiva con mucho amor y dedicación.

Comenta que siente gran satisfacción al ver una persona consumir un Hit de mora, porque no deja de pensar que esa fruta tal vez pasó por sus manos y es producto de la perseverancia y las nuevas oportunidades que solo la vida sabe dar.

¿En qué consiste el programa Hit Social?

Hit Social es una iniciativa de la empresa Postobón, que nació en 1997 y que les garantiza a los productores la compra del 80% de la cosecha a precios por encima de la media nacional y que fomenta la asociación, brinda acompañamiento, capacitación, asistencia técnica y dotación de materiales a los cultivadores de fruta. Todo esto ha permitido que aumenten el tamaño de las frutas y tripliquen las cosechas.

En total son 1.253 familias beneficiarias por el programa, en los departamentos de Risaralda, Bolívar, Santander y Tolima, que generan 2.400 empleos directos y se producen al año 4.310 toneladas de frutas, entre las que se destacan  mango, lulo y mora.