Del miedo de morir en la guerra a morir de hambre en Venezuela

Del miedo de morir en la guerra a morir de hambre en Venezuela

1 de septiembre del 2016

Para este 1 de septiembre en Venezuela están convocadas las marchas para pedir un referendo revocatorio a la presidencia. En vísperas de esta actividad KienyKe.com conoció el testimonio de una colombiana que se radicó en el vecino país para salvar su vida del conflicto armado colombiano y ahora teme morir de hambre por la crisis en Venezuela.

“Yo salí de Colombia en 1995, viví en el Caquetá, allí tenía mi casa y algunas cosechas. El miedo a la guerra nos tenía cansados así que decidimos vender todo, casi regalado, y salir del país, decidimos irnos para Venezuela ya que mi esposo tenía amigos allá que nos prometieron ayuda”.

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Nancy Mancipe es una mujer de 54 años que contó cómo el temor por perder la vida ha sido constante. Mientras vivía en Colombia con su esposo y sus dos hijas el miedo era una sensación diaria; el conflicto armado en el país los mantenía atemorizados, “cuando te acostabas a dormir rezabas por despertar al día siguiente, cualquier ruido podía ser la alerta de un tiroteo, las niñas no podían salir a jugar porque no sabías dónde podía encontrarse una mina”.

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Mientras narraba su testimonio, Nancy contó por qué sacó a sus hijas de la escuela, “un día sobre las dos de la tarde una vecina pisó una mina. Se escuchó un estruendo terrible, seguido por llantos y gritos de auxilio, el problema es que nadie sale porque no se sabe si hay más minas”. En ese momento la familia de Nancy decidió que debían salir del lugar y proteger a sus hijas, como primera medida las retiró del colegio, con ello buscaba que las niñas estuvieran a salvo.

“Tú no puedes vivir con temor todo el tiempo, vivir así es terrible y doloroso, una noche decidimos que era suficiente, pusimos la casa en venta, aceptamos lo poco que nos dieron, cogimos lo que teníamos y salimos de allí”.

Una vez en Venezuela la familia se acomodó en un pequeño apartamento, Nancy consiguió trabajo en una tienda de viveres y Mario, su esposo, se convirtió en ayudante de carpintería. “Durante mucho tiempo todo fue tranquilo, las niñas iban a un colegio nuevo, nosotros teníamos trabajo y vivíamos bien”.

alt Crisis en Venezuela

La tranquilidad volvió a la familia, la economía era estable y la amabilidad de los venezolanos les permitió adaptarse al entorno.

“Nosotros no nos mezclamos con política. Aunque el gobierno de Chávez nos ayudó en algunos casos con víveres, el actual gobierno de Maduro ha destruido la Venezuela próspera que alguna vez conocimos”.

“Ahora Caracas solo se vive desolación, angustia, ansiedad y la gente está llena de depresión. Por seguridad los centros comerciales cierran sus puertas a las 6 de la tarde. Escuchar una moto es aterrador, sientes que en cualquier momento te van a robar”.

Las hijas de Nancy abandonaron la universidad por temor, transporte ya casi no hay, es difícil movilizarse de un lado al otro y el susto de los habitantes de la ciudad por la inseguridad es palpable.

“Lo que estamos viviendo se escapa a la realidad contada por los medios de comunicación. La gente ruega por alimentos, las jóvenes quedan en embarazo por falta de anticonceptivos, los niños mueren en los hospitales, comprar alimentos es casi imposible y lo primero que te piden es la cédula, poca comida por familia, Venezuela se acabó”.

Los mensajes para Nicolás Maduro son contundentes, millones de ciudadanos, entre ellos Nancy, piden una sola cosa: “que admita su derrota, le ha hecho un gran daño al país y a los ciudadanos que viven aquí, esa mentira de estar con los pobres solo ha sido una farsa y la realidad es otra”, además le piden que se aleje del poder, porque tiene a las personas presas del terror.

“Si realmente ama a Venezuela, déjela en paz, déjela salir del agujero en que la metió”, es el mensaje con el que llorando finaliza Nancy, por la angustia con la que hoy vive, “salvé mi vida de los horrores de una guerra y ahora nos amenaza la muerte a causa del hambre”.