Cuba: ¿un destino que no convenció?

Cuba: ¿un destino que no convenció?

20 de Marzo del 2017

En La Habana, Cuba, hay un trazado de más de  5 kilómetros lleno de casas viejas, y en el que aún se preservan vestigios de las murallas que se construyeron para protegerse de los temibles corsarios del siglo XIX. Allí puede verse el estilo arquitectónico de la colonia, de casonas grandes y elegantes, con cierto aire ‘literario’. En esas calles convergen, además, los recuerdos de tantos que han pasado por la isla: estadounidenses, franceses, y por supuesto, la variedad del pueblo cubano. El lugar se llama ‘La Habana vieja’.

Muy cerca a esa mágica ‘Habana vieja’ está el Malecón. Una larga avenida, con un muro, muy cerca del mar. Importantes monumentos rodean el lugar, en el que es muy común ver a los turistas y a los cubanos hablando y tomando Ron. “Es que aquí no hay nada más que hacer —explica un visitante— sentarse a conversar y a beber todo el día”.

Por esa misma vía se llaga al Castillo de la Real Fuerza de la Habana, el Castillo de San Salvador de la Punta, el Torreón de San Lázaro, y el Túnel de la Haban, sólo algunos de los sitios turísticos más importantes de la capital cubana.  Esta pareciera una ciudad de ensueño, congelada en algún momento de la historia. Se podría pensar que como otros destinos así, la afluencia de turismo, especialmente de norteamericanos y europeos sería mucho. Además, ahora es más fácil viajar a la isla. Pero parece que no.

Desde que el gobierno de Barack Obama restableció las relaciones diplomáticas con Cuba, se pensó que uno de los puntos que se fortalecería sería el turismo. El primer vuelo comercial luego de 50 años llegó a Santa Clara el 31 de agosto de 2016.

Sin embargo tal cosa no resultó del todo cierto. Varias aerolíneas de los Estados Unidos han reportado muy poca demanda a La Habana. Algunas, incluso, han cancelado los servicios. Otras han disminuido la frecuencia.

“Hubo reducciones por parte de American Airlines y JetBlue hace algunas semanas, en las que optaron por aviones más pequeños o disminuyeron el número de vuelos. El 13 de marzo, Frontier Airlines, una empresa con sede en Denver, afirmó que dejaría de ofrecer su vuelo diario de Miami a La Habana a partir del 4 de junio. Esta aerolínea asegura que los costos de sus viajes a La Habana excedieron significativamente los supuestos iniciales y que las condiciones del mercado no se concretaron”, escribió el New York Times.

Sin embargo, algunos expertos dicen que no es que no haya turistas para Cuba: al contrario, la demanda ha alcanzado niveles históricos. Lo que pasa, más bien, es que hay una sobreoferta de vuelos, que hace que se encarezcan los tiquetes.

¿Significa, entonces, que no es que nadie quiera ir a Cuba, sino que quiere ir todo mundo?

“Para algunas aerolíneas se trata de una prueba de resistencia más que de velocidad. La paciencia es la palabra por ahora”, dijo Gary Kelly, director ejecutivo de Southwest Airlines.

“Las cifras de viajeros no han crecido como se esperaba. Las causas van desde la lentitud en los cambios económicos que ha implementado Raúl Castro, hasta la llegada al poder de Donald Trump y los temores que se han generado ante una posible vuelta atrás en la normalización diplomática entre ambos países”, explicó el portal 14ymedio.com.

Por otro lado, “el mercado se está expandiendo. También está ocurriendo cierto ajuste en la demanda, pero en el resultado neto sigue siendo uno de los mercados de mayor crecimiento en la historia del turismo”, dijo al Times, Chad Olin, presidente de Cuba Candela.

La llegada de nacionales estadounidenses a Cuba, desde 2016, ha crecido en un 125% según fuentes oficiales. Esto significa que han viajado cerca de 42 mil personas a la isla.

En realidad, la cuestión de las visitas de estadounidenses a la isla se ve atravesada por una contradicción: por un lado están las aerolíneas que dicen que es muy baja la demanda de vuelos, y por otro lado los turistas que dicen que sí van, no en gran medida, como se esperaría, pero sí de acuerdo al mercado que va creciendo.