Daniel Coronell y la ‘colonoscopia’ de Santos, Uribe, Peñalosa y el país

8 de julio del 2016

“Mi compromiso no es agradar a la gente”.

Daniel Coronell y la ‘colonoscopia’ de Santos, Uribe, Peñalosa y el país

La palabra la utiliza el propio periodista para referirse a su libro “Recordar es morir”, que acaba de publicar. Afirma que es una “colonoscopia” a la historia de Colombia.

Le planteamos, entonces, a Daniel Coronell –el columnista más leído del país y director de noticias de Univisión en Miami- tomar el colonoscopio para “revisar” la salud de varios personajes nacionales y del país en general. Y lo hizo sin anestesia.

La labor del periodista

El 95% de las veces con investigaciones sustentadas, con trabajo periodístico grande, exponiendo temas de corrupción o abuso de poder, no se produce ningún resultado y eso no le debe causar frustración al periodista.

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En ocasiones, el Defensor del Pueblo renuncia o renuncia el ministro de transporte, Peñalosa, o se va el señor ‘JJ’ Rendón de la campaña de Santos o suceden cosas como esas. Pero es algo excepcional. Lo normal es que no pase nada y la misión del periodista no es que sucedan ese tipo de cosas, sino que el país las conozca, que los lectores y los usuarios de Internet se enteren y tomen mejores decisiones, no necesariamente que los funcionarios renuncien.

¿Monotemático con ciertos personajes?

Yo siento que es mi deber insistir en el tema y creo que todo sería más fácil si el presidente Uribe buscara morigerar su hambre de poder. Si él tuviera una ‘enfermedad de poder’ menos marcada, hubiera pasado a un lugar más discreto de la escena nacional y quizás yo tendría menos necesidad de insistir.

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Por ejemplo, yo poco escribo sobre el presidente Pastrana, pero dado que él busca permanecer en esa escena, yo también tengo que buscar las irregularidades en las que ha incurrido y definir su Gobierno.

Yo lo siento mucho si a la gente le gusta o no le gusta, pero yo no voy a dejar de cumplir con mi deber porque mi compromiso no es agradar a la gente sino buscar las verdades que el poder quiere ocultar. Y ‘este señor’ es uno de los personajes más poderosos de Colombia.

Daniel Coronell-c

La vigencia de Uribe

Yo no puedo dejar que nos entreguen ese ‘afrecho pasándonoslo por harina’.

Creo que el señor Uribe tiene grandes explicaciones que dar, su gobierno fue uno de los más corruptos de la historia y todo esto lo ha ido disfrazando y mostrando en una re-escritura que él mismo ha hecho de su régimen y me parece que yo tengo el deber de mostrar los pies de barro de ese ídolo.

Las investigaciones, el periodismo y sus consecuencias.

Gracias a investigaciones mías como la ‘Yidispolitica’, están condenados dos secretarios generales de la Presidencia, dos ministros de Estado. Esa es una investigación que yo me ‘eché al hombro’. Puede que ya nadie se acuerde, pero todo eso se conoció por un trabajo periodístico mío.

Están presos dos directores del DAS, varios funcionarios del DAS, se conoció cómo funcionó el tema de las ‘chuzadas’ que tuvo que ver con seguimientos a personas entre las cuales estaba yo.

Cómo el doctor Bernardo Moreno se reunió en el Club el Nogal para instruir al Jefe de Inteligencia del DAS y a la jefa del DAS, Maria del Pilar Hurtado, sobre los 4 blancos que eran de interés prioritario para el Gobierno.

El entonces senador Gustavo Petro, la entonces senadora Piedad Córdoba, la Corte Suprema de Justicia y el periodista Daniel Coronell, todo eso ya no es una opinión, si no es una cosa que está probada y sentenciada judicialmente.

Sí han pasado cosas, lo que pasa es que no suceden en todos los casos y no han llegado a la cabeza de la operación.

La justicia colombiana

Está pasando por un terrible momento y por la desconfianza de la gente en su justicia.

Yo creo que son más los funcionarios judiciales honestos y son más los jueces que cumplen con su deber, que los prevaricadores. Pero obviamente los que son noticia y deben ser, son los prevaricadores.

Es bueno que la gente tenga la capacidad de escrutinio que tiene ahora y que no tenía hace algunos años. Por ejemplo, creo que es una vergüenza singular que en la Corte Constitucional haya magistrados como Jorge Pretelt y como Alberto Rojas Ríos, eso es algo que avergüenza a Colombia ante el mundo entero.

Ese tema de la justicia merece una reforma a fondo que probablemente no la conozcamos en los próximos años, pero que pasa por la salida de los magistrados que hoy componen la rama y que incluso terminan pagando los que son buenos, justos y cumplidores de su deber. Porque el desprestigio de la justicia los toca a todos, incluyendo a los que cumplen con su deber.

Negociaciones de paz

Son una esperanza muy grande para Colombia. Los acuerdos, lo que se ha conocido, lo que está publicado, los plazos que se conocen, son razonables para ponerle fin a una guerra.

Hay que saber que después de la firma de estos acuerdos no va a bajar una paloma blanca a la tierra y vamos a vivir felices y van a correr ríos de leche y miel. A Colombia le esperan grandes desafíos en la consolidación de ese proceso, pero va a ser un país mejor ahora.

Dando mi opinión optimista sobre este futuro, tengo que decir que el deber de nosotros los reporteros, no es convertir nuestro trabajo en una corneta de amplificación del optimismo. Nosotros tenemos que cumplir con el deber de buscar los lunares, de buscar lo que no está funcionando bien, de enseñarle al país que la propaganda no es la comunicación que debe seguir sobre ese proceso y también tenemos el deber de mostrar cuáles son las falsedades incluidas en la propaganda negra de los otros interesados en hacer política contra ese proceso.

Me parece bien que haya una perspectiva de paz y debe ser una paz con los ojos abiertos. Éste tema de los disidentes de las FARC del Acuerdo de Paz, debe tratarse con toda la fuerza legítima del Estado y las personas que no se acojan al proceso de paz, tienen que enfrentar la dureza de la continuación del conflicto en su zona. Ya no bajo una franquicia política, sino como criminales comunes que son.

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Satanización de la oposición

Me parece que en eso hay una propaganda que nosotros los periodistas debemos desarmar.

Es legítimo formular preguntas sobre el proceso de paz, es legítimo tener dudas, no lo pueden convertir en un dogma de fe. Para disentir de los Acuerdos de Paz, no significa ser amigo de la guerra y disentir de los acuerdos de paz, no significa ser Uribista.

Todos esos matices y esa información real detrás de esa propaganda, los periodistas tenemos el deber de desarmarla. Es muy importante que este proceso de paz, los acuerdos mismos de los textos y su aplicación, tengan un fuerte escrutinio público.

Es necesario que la opinión se esté informando permanentemente y tenga una visión crítica de esos acuerdos y a la vez, tenga una visión esperanzada porque siento que de eso va a salir un país mejor.

La gestión de Santos

No, le esta yendo mal en términos generales, pero así como es necesario ‘desuribizar’ los acuerdos sobre el tema de la negociación de paz, también es necesario despojar del carácter ‘santista’ al propósito de lograr un acuerdo negociado al conflicto.
No podemos pensar que porque el Gobierno tiene fallas evidentes en muchos sectores, es bueno para el país que también se dé al traste con el esfuerzo de firmar el acuerdo de paz.

Los otros problemas de Colombia

El Gobierno ha concentrado la atención de una manera especial, que sin lugar a dudas puede haber traído descuidos en otros sectores importantísimos para el país. Sin embargo, y tratando de buscar una aproximación justa al tema, creo que sin un esfuerzo formidable de sacar adelante los acuerdos de paz, estos no habrían salido. Entiendo esa perturbación y probablemente consolidado eso, el Gobierno pueda trabajar en otras cosas.

No creo tampoco que estemos viviendo el preámbulo del ‘Apocalipsis’ que nos están vendiendo, y que esto es porque Colombia se está yéndose al hueco. Sabemos que tenemos una situación económica regional complicada, que economías tan sólidas como las de Perú que venían creciendo a ritmos sostenidos del 7 y hasta el 9% en la última década, están en números muy similares a los de Colombia; tenemos un vecino como Venezuela, que antes era nuestro segundo socio comercial, en un problema de capacidad de consumo mermada muy grande y todo eso tiene que impactar la economía colombiana.

Tampoco nos podemos dejar vender la idea de que esto es porque hay un fenómeno asociado con la entrega del país al ‘castro-chavismo’ y que Santos, que siempre ha sido de la derecha más recalcitrante, se volvió de la noche a la mañana comunista. Todos esos son cuentos que no pueden comprar al país tan fácil y tan gratuitamente.

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Venezuela y Samper en UNASUR

El proceso venezolano va de una forma terrible y deteriorándose cada vez más. Las condiciones de vida de la gente son las peores que han conocido en su historia.

Es mucho peor la situación que está viviendo Venezuela ahora que la que se vivió en el ‘Pre-Caracazo’ y desde luego esto va a terminar mal.

Me parece que no es bueno que organismos multilaterales como UNASUR y particularmente el ex presidente colombiano Samper, estén volviéndose legitimadores de lo que está pasando en Venezuela.

Necesitamos que haya una denuncia vigorosa de las violaciones de los derechos humanos y de la corrupción del Gobierno de Maduro. Y para eso, veo con simpatía y con esperanza que la OEA está recuperando un papel de examen continental sobre esa situación.

Alcaldía de Peñalosa

Mala, y no podía ser sino mala. Me parece que el alcalde Peñalosa es una persona supremamente empecinada, que tiene el enorme defecto de no oír. Y que está por ejemplo empeñado en un sistema de transporte masivo que a todas luces es fallido, que no tiene la posibilidad de resolver los grandes problemas de movilidad de Bogotá y que ha sido más diligente buscando las excusas para no dejar desarrollar el tema del Metro que necesita Bogotá en función de un sistema de buses del cual es convirtió en el apóstol redentor en el mundo entero.

Y ha viajado por cuenta de una fundación que recibe además auspicio de quienes venden buses por todo el mundo, pregonando las ventajas y las excelsas virtudes del sistema de buses rápidos que los bogotanos saben que no ha funcionado y que está destinado a ser lo que es, que puede mejorar un poquito pero que no solucionar el problema real de transporte que tiene Bogotá.

Panamá Paper’s

Realmente el ritmo de lo que pueda suceder en eso depende de los organismos de impuestos nacionales e internacionales.

Por un lado la DIAN, sabemos que se mueve a ‘paso de tortuga’ en todos los temas. No es diligente buscando evasores de impuestos y que generalmente tiene más ánimo para ponerle nuevos impuestos a la mayoría de los colombianos que para hacer que los paguen quienes les quedan debiendo.

Eso por un lado, y por el otro, las autoridades internacionales, cuyas investigaciones también son lentas bajo reserva.

Pero yo creo que la investigación de los Panamá Paper´s, en lo que yo tengo de vida como periodista es la de más transcendencia e importancia a nivel global. Es una investigación periodística que estremeció al mundo. Además, creo que el mérito no fue la filtración, que desde luego entregó la materia prima para la investigación; sino la investigación de unos casos puntuales que hicieron algunos periodistas en unos medios alrededor del mundo, pero esto es una montaña de información, son millones de datos y nadie ha tenido la capacidad de procesarlos todos para entregar una foto completa de lo que ha significado el papel de los Paraísos Fiscales como robo a las administraciones nacionales de casi todos los países del mundo.

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¿La debilidad de la DIAN mata a los Panamá Papers?

No creo. Eso sigue moviéndose a su ritmo. Además es que las entidades oficiales, en este caso la DIAN, no tienen los ritmos de las publicaciones periodísticas, ni pueden avanzar a partir de los consejos de redacción e investigaciones periodísticas que no requieren la formalidad que exigen en esas investigaciones administrativas y fiscales. Entonces es normal que no esperemos que salga una columna el domingo y el lunes la DIAN tome decisiones.

Eso seguirá moviéndose a su ritmo, e irá o no irá algún lado. Yo creo que ese tema, como la mayoría de los temas en Colombia, está destinado a la extinción.

Intereses en el nuevo canal

En el Canal UNO, yo tengo toda la voluntad de hacer esfuerzos para que sobreviva el proyecto de Noticias UNO, la red independiente. Me parece que es muy importante para el país tener una visión distinta de lo que está pasando en la televisión y voy a tratar de hacerlo.

Vamos a ver cuáles son las condiciones de la licitación, porque para nadie es un secreto que el negocio de la televisión abierta tenía unas dimensiones hace unos años y hoy tiene otras.

Y que, además en Colombia por mucho tiempo, se ha legislado y se han establecido potestades reglamentarias, no para favorecer la competencia, sino para impedir que el duopolio Caracol y RCN tengan competencia.

Entonces, en esas condiciones, pagando más en tarifas de lo que pagan Caracol y RCN en el Canal Público los números se hacen difíciles.

Si no se plantea un negocio razonable, es imposible seguirlo, pero buscaremos la manera de hacerlo en plataformas donde sea posible continuar con nuestro periodismo independiente.

Yo quiero decir que no voy a ahorrar ningún esfuerzo para que el país siga teniendo una visión independiente en la televisión y en los medios digitales.

Años antes se planteó el tema del mantenimiento de la red de transmisión de la televisión pública, de una manera que fue absurda y que no ha sido examinada rigurosamente por los organismos de control que causó en un momento un apagón técnico en la televisión pública, mientras los canales privados iban aumentando en cobertura.

Eso no es lo que está pasando ahora por fortuna, hay una red pública que está funcionando bien en términos generales. Pero en el momento clave de lograr la competencia y la supervivencia o no de los canales de televisión mixta, siempre hubo una actitud negligente de parte de las autoridades de televisión de la época que permitieron que este duopolio se consolidara al punto que ya es algo que nadie ni siquiera discute, parece que fuera un derecho divino que Caracol y RCN tuvieran el monopolio de la televisión colombiana.

No baja la guardia

Muchas veces siento que el ejercicio de columnista me trae más sin sabores que satisfacciones. Y que habría podido aprovechar dos momentos en los que pude dejar de ser columnista con un pretexto perfecto, además porque el trabajo de columnista en el cual soy un aprendiz, porque es algo ocasional en mi vida, que lo que yo he sido fundamentalmente es periodista de televisión y ahora estoy tratando de aprender a ser periodista de medios digitales.

Pero, cuando vienen esas etapas de ‘desanimo’, pienso que tengo que cumplir con mi deber y lo seguiré cumpliendo si la Revista Semana me sigue dando la oportunidad.

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