Daniel Pineda, el hombre que venció al asbesto

15 de julio del 2019

En nombre de Ana Cecilia y demás victimas enfrentó la batalla contra el asbesto y ganó.

Daniel Pineda, el hombre que venció al asbesto

Foto: Kevin Narvaez

Daniel Pineda es boyacense. Tiene 40 años. Se define como un hombre sencillo, luchador y un guerrero por la vida. Enfrentó una gran lucha por amor a Ana Cecilia, quien era su esposa; el de su hija  y el bienestar de los colombianos.

Daniel es el director de la Fundación Ana Cecilia Niño, institución que a través del uso de actividades educativas, redes sociales y nuevas tecnologías, dedica sus esfuerzos a prevenir enfermedades relacionadas con el asbesto. Esta organización fue creada a partir de la batalla librada por su esposa Ana Cecilia que falleció víctima de ‘mesotelioma pulmonar’, a causa de la exposición al asbesto.

Escuche la historia sobre la lucha de Daniel Pineda en contra del asbesto:

La historia de amor entre Daniel y Ana Cecilia comienza en épocas de universidad. Él estudiaba física en la Universidad Nacional de Bogotá y vivía en una habitación en la casa de la mamá de Ana, quien se preparaba para ser periodista. Daniel era tímido e introvertido. La contemplaba pero no era capaz de hablarle. Pasarían varios años hasta que empezaron a acercarse y cupido los flechó.

Foto: Fundación Ana Cecilia Niño

Ella periodista y él físico  juntaron sus vidas. Eran dos jóvenes entusiastas por la vida e impulsados por el amor que empezarían a labrar y escribir su propia historia. Producto de esa unión nació Ana Sofía, una pequeña que llegó para dar alegría y luz al nuevo hogar.

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Daniel habla de su esposa con cariño; con ese amor que siempre le ha profesado. Dice estar agradecido con la vida por aquella mujer que llegó a su vida, quien le regaló a Ana Sofía, su más preciado tesoro. Por ellas se empoderó en una dura batalla y día a día enfrenta al mortal mineral que cambio por completo sus vidas: el asbesto.

“Ana Cecilia era una mujer con un carácter muy fuerte, con una belleza magnifica, con un carisma muy grande y una fuerza indomable”

A comienzos del año 2014 Ana Cecilia empezó a presentar espasmos musculares que le generaban fuertes dolores. Tuvo estos síntomas durante unos ocho meses.

Después, en una clínica, por medio de una junta médica, el Dr. Julio Cesar Granada en conjunto con otros médicos diagnosticaron a Ana Cecilia con ‘mesotelioma pulmonar’, una enfermedad que no tiene cura y con baja expectativa de vida. Medicamente se llegó a la conclusión que su enfermedad fue adquirida por la exposición al asbesto.

Foto: Fundación Ana Cecilia Niño

Al indagarle sobre su acercamiento a este mortal mineral, se determinó que su exposición al asbesto fue en el lugar donde vivió, en el barrio Pablo Neruda del municipio de Sibaté Cundinamarca, donde la empresa Eternit arrojó durante años desechos y productos derivados de este material.

El asbesto es un mineral fibroso, resistente al calor y a la corrosión, de fácil extracción en la tierra y a muy bajo costo de producción, con propiedades industriales ideales para la fabricación de materiales como tejas, tubería, tanques de agua, pastillas para frenos de automóviles entre otros productos.

La exposición a este material genera graves daños para la salud, principalmente por su densidad fibrosa que puede llegar a los pulmones y quedarse alojados ahí por mucho tiempo, provocando cicatrización en tejidos, inflamación y dificultad para respirar.

A partir de ahí el mineral empezó a ser protagonista en la vida de Ana Cecilia, Daniel y la pequeña Ana Sofía. Al momento de saber el diagnóstico y todo lo que este implicaba, Ana Cecilia toma la decisión de querer acabar con el asbesto en Colombia, para que no siga cobrando más víctimas y liberar a las futuras generaciones de la exposición a este, a lo que sin dudarlo, Daniel decide acompañarla y convertirse en su soldado para enfrentar este peligroso mineral.

Daniel fue criado en una familia trabajadora, por esta misma razón tendría la tenacidad para afrontar lo que se venía. Dejó su trabajo, sus proyectos, objetivos personales y  profesionales por ella, por su amada Ana Cecilia, por dedicarle todo su tiempo y esfuerzo para acompañarla en el camino que emprenderían de liberar al país del asbesto. “Dejé todo para dárselo a ella y a los colombianos” afirmó.

Foto: Fundación Ana Cecilia Niño

El camino no era fácil. Empezaron a tener contacto con personas víctimas de este mortal mineral. conocieron decenas de casos, sus dramas, sus frustradas luchas. Y poco a poco le abrieron los ojos al país y a la comunidad sobre el daño que ha hecho este material en muchas personas, desde que se tiene registro de la utilización del asbesto en Colombia, unos 60 años.

En una tarea titánica y muy juiciosa, estudiaron todo lo referente al asbesto y sus implicaciones. A pesar de las complicaciones de salud, Ana Cecilia, siempre con una gran actitud, carácter y sonrisa, trabajaba por avanzar en este proceso y siempre junto a ella estaba Daniel, su más grande guerrero y mariscal, que con valentía y amor daba los pasos necesarios hacia una ‘Colombia sin Asbesto’.

“Ana Cecilia valoraba la vida, siempre quiso vivir y abrazar a su hija”

En los últimos días de Ana Cecilia, Daniel concentró todo su esfuerzo por el bienestar de ella, era su enfermero, cuidador, todo en pro de Ana. Su estado de salud había decaído mucho. La pequeña Ana Sofía siempre les daba ánimo y la fuerza necesaria para continuar seguir luchando con tesón y aferrarse a la vida.

El 8 de enero de 2017 Ana Cecilia muere a sus 42 años. Daniel toma la batuta y se traza una meta específica: que el asbesto no cobre más vidas en el país, y así nace la Fundación Ana Cecilia Niño.

Daniel empieza a interponer acciones contra el gobierno y contra la empresa Eternit (Empresa fabricante de productos a base de asbesto). Muchas personas e instituciones han sido clave acompañando todo este proceso.

En el Gobierno y ministerios no había un consenso claro que pudiera avanzar hacia la prohibición del asbesto. Muchos intereses industriales y políticos obstaculizaban de alguna manera cualquier tipo de avance, a pesar de que este mineral está prohibido así como su utilización y comercialización en muchos países del mundo y de las pruebas que datan lo peligroso del mismo para la salud humana.

“Busquemos un mundo con más flores y menos asbesto”

Esta lucha para Daniel ha sido todo un reto. Él se define como un hombre que todo lo que se propone trata de sacarlo adelante. Uniendo esfuerzos con personas y familiares víctimas del asbesto, el periodista Andrés Hoyos quien fue el que comenzó a documentar estos casos, la senadora Nadia Blel quien llevó esta iniciativa al Congreso de la República como proyecto de ley y organizaciones como Greenpeace, Change.org y demás actores, nunca han desfallecido en este proceso, a pesar de tantas derrotas y golpes recibidos.

Foto: Fundación Ana Cecilia Niño

El proyecto de ley de prohibición del asbesto se hundió en siete oportunidades por el ‘lobby´ de los industriales y empresas que con su poder e influencias sobre algunos parlamentarios impedían que avanzara, según Daniel. En la última oportunidad que se hundió el proyecto, mientras los empresarios y mineros que trabajan con este material celebraban, Daniel y sus coequiperos les recalcaban: “Ustedes ganaron, pero van a morir muchas personas. Nosotros nunca atacamos a los industriales y a las empresas, nosotros atacamos es al asbesto, ese es el mensaje que siempre hemos dado, la vida debe prevalecer”.

La pequeña Ana Sofía ha entendido y tiene muy claro todo este proceso que se ha llevado a cabo. El día que se aprobó la conciliación entre Senado y Cámara sobre la Ley Ana Cecilia Niño, Daniel abrazó a su mamá y se puso a llorar de la emoción y exclamó ¡Lo logramos!, Ana Sofía lo escuchó, se acercó a su padre y le dice: “Felicitaciones papi, ¿Ahora puedes hacer que mi mami baje del cielo?” a lo que él quedó sin palabras. Daniel tiene claro que Ana Cecilia desde el cielo los mira, los apoya y acompaña en todo este camino.

“El asbesto es y será mi enemigo”

Después de esta ardua lucha, el pasado jueves 11 de julio, el Presidente de la República Iván Duque sancionó la Ley 1968 de 2019 o Ley Ana Cecilia Niño, que prohíbe el uso del asbesto en el territorio nacional. La ley ya es una realidad,  el esfuerzo de Ana Cecilia, de Daniel, otras víctimas y demás personas dieron sus frutos y la recompensa a ese magno sacrificio.

Foto: Fundación Ana Cecilia Niño

Ana Cecilia y las personas víctimas de este material dejan un legado muy grande, que con la frente en alto, trabajo en equipo, estrategia, unión y amor, las cosas se pueden lograr. Ahora Daniel continuará su labor sin descanso contra su “enemigo”, demostrando que se puede seguir luchando con ‘abrazos de pulmón’ por el bienestar de las futuras generaciones en Colombia.

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