Danna Balentina pedaleó hasta la muerte

26 de agosto del 2019

Se enamoró del ciclismo a los 9 años.

Danna Balentina pedaleó hasta la muerte

La victoria de Nairo Quintana este domingo en la Vuelta a España, y su llegada al segundo lugar en la clasificación general, se vio empañada por una noticia trágica: la muerte de Danna Balentina Méndez.

El lamentable hecho ocurrió casi a la misma hora en que Nairo Levantaba los brazos como vencedor de la segunda etapa de la carrera española: 11:15 de la mañana.

Un camión de estacas, según las declaraciones de testigos, se atravesó en el camino de ocho ciclistas jóvenes que entrenaban en la vía que de Duitama conduce a Paipa.

El grupo de jóvenes en el que iba Danna hace parte un programa deportivo apadrinado por Quintana, llamado Raza de Campeones, que busca promocionar el ciclismo de Boyacá.

Danna Méndez integraba el equipo desde hacía un par de años, cuando llegó a Boyacá, proveniente de Pital, en Huila. El traslado a Boyacá se dio porque sus padres no encontraron en el Huila el apoyo necesario para que su única hija cumpliera sus sueños.

Danna siempre fue deportista. Desde muy niña y también por incentivo de sus padres fue amante de la bicicleta. Una de sus máximos ídolos, y quien la inspiraba a seguir pedaleando, era la bicicrosista Mariana Pajón, a quien conoció a finales del pasado febrero.

El conocer a la doble medallista olímpica fue para Danna Balentina un sueño hecho realidad. Ese día junto a la foto que orgullosamente subió a su red de Instagram, le escribió a Mariana: “Tú mi inspiración y mi motivación para pedalear sin parar”.

Danna nació el 13 de noviembre de 2003 en el municipio de Pital, Huila.

“Cuando tenía ocho años, veía a los demás niños y a los jóvenes andar en bicicleta y yo quería también montar en bici…pero mi papá no sabía rodar por lo que nunca me pudo enseñar pero gracias  a un vecino un día pude aprender como en cinco minutos y desde entonces mi pasión es el ciclismo”, le comentó Danna Balentina al Diario del Huila.

Después de aprender a montar bicicleta el ciclismo se convirtió en su pasión. Se interesó por practicar este deporte a nivel más competitivo y con apoyo de su familia se inscribió en el club deportivo Orgullo Guadalupano donde corrió durante tres años.

Al ver las condiciones de Danna, Francy Elena Ortiz Ibarra y Didier Benigno Méndez Méndez, sus padres, decidieron armar maletas hacia Boyacá, cuna del ciclismo y allí empezaron a buscar como hacer realidad los sueños de su hija: ser campeona de Colombia sobre una bicicleta.

La familia se radicó que Chiquinquirá y al poco tiempo el apoyo que estaban buscando llegó. Se inscribió en un club deportivo Real Cycling Olibrasas de Duitama y su talento empezó a mostrar frutos. Danna fue campeona en el Valle, en Medellín, en el Meta, en Santander.

La joven promesa había llegado hacía pocos días de México, donde representó al país en competencias juveniles. Hoy día hacía parte del club deportivo Colombielas.

En la actualidad Danna cursaba grado 11 en la Institución Educativa Sagrado Corazón de Jesús de Chiquinquirá.

Como parte de su entrenamiento, todos los fines de semana viajaba con sus padres desde Chiquinquirá hasta Paipa.

Ese fatal día el entrenamiento terminó en Duitama. Danna y sus seis compañeros quisieron pedalear hasta Paipa, para después seguir su camino a Chiquinquirá, donde vivía. Los padres de Danna iban detrás del lote de deportistas, cuidándolos.

Sobre las 10:15 un camión que salía de un camino veredal se les atravesó a los muchachos. Danna era la última del lote. Los jóvenes increparon al conductor del pesado camión y a los gritos le pidieron respeto. El padre de Danna también lo hizo con el pito de su carro.

Los muchachos sin detener la marcha se vieron obligados a tomar el carril izquierdo. El conductor del camión insultó a los deportistas y bajó la velocidad pero no detuvo la marcha.

Los ciclistas siguieron su camino, adelantaron al camión y pretendieron volver a tomar el borde del carril derecho, como es debido para los ciclistas en carretera.

Todos pasaron el camión, menos Danna Balentina. Al intentar retomar el carril derecho para pasar el vehículo su rueda no pudo sobrepasar un desnivel del asfalto y cayó bajó las llantas traseras acabaron con su vida. Las investigaciones están abiertas.

El ciclismo está de luto.

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