Denuncian descuido de una mascota por parte de Avianca

17 de diciembre del 2013

Ramón estuvo perdido durante una hora y sufrió una fisura en su cadera.

Perro perdido Ramón, Kienyke

El domingo 15 de diciembre, los dueños de Ramón –un perro de raza criolla y adoptado de Zoonosis– intentaron hacerlo viajar por segunda vez a Barrancabermeja (Santander) en la aerolínea Avianca. No lo pudo hacer el día anterior porque al perro le hacía falta un bozal. La mascota viajaría de vacaciones con Alicia Ruiz, mamá de Laura Uribe, su propietaria desde hace siete años y quien lo considera como un hijo. Todo estaba bien hasta que la aerolínea informó que Ramón se había perdido en la pista del Puente Aéreo de Bogotá.

Luego de abordar el avión y a punto de despegar, la tripulación avisó a Alicia que Ramón había escapado del guacal en el que iba. De inmediato la salud de Alicia comenzó a desmejorar y tuvo que ser vista por un médico. Se sabía que el perro  había corrido en dirección a la Avenida El dorado. Las operaciones de la aerolínea se detuvieron porque el animal podía ser atraído por la turbina de un avión y generar un accidente.

Ramón, de pelo corto y tamaño mediado, estuvo perdido durante una hora. Fue encontrado con ayuda de personal de Opain y Avianca en una estación de gasolina dentro del terminal aéreo. El perro estaba muy asustado, había vomitado y no paraba de temblar. Opain realizó una especie de reporte con lo sucedido y puso a circular una foto del perro. Tal vez Avianca reciba una multa por este caso.

Perro perdido Ramón, Kienyke

Según Laura Uribe, Avianca admitió que el animal se cayó de la banda transportadora, encargada de llevar el equipaje hasta la bodega del avión. La puerta del guacal se abrió y el animal salió corriendo. Es importante aclarar que no era la primera vez que Ramón viajaba en avión.

Ese mismo día  fue llevado al veterinario para una revisión médica, pues no caminaba bien. El diagnóstico fue una fisura en la cadera y un alto nivel de estrés. Ahora debe permanecer lo más inmóvil posible durante un mes . No debe saltar, subir escaleras, pararse en sus patas traseras o ejercitarse.

La aerolínea cubrió todos los gastos médicos, una suma superior a los 360 mil pesos. En tres semanas deberá volver a una nueva revisión. Ramón tuvo que cambiar su concentrado corriente por enlatados especiales para evitar que tenga estreñimiento y debe tomar tres medicamentos diferentes.

Para Laura Uribe, Avianca tiene mal manejo de los animales y la situación que ahora vive su mascota es el resultado. Por esta razón, le exige a la aerolínea que cubra económicamente el tratamiento completo de Ramón hasta que recupere su salud. Esto incluye la nueva alimentación, todos los medicamentos y exámenes. También solicita una consulta con un etólogo, especialista en el comportamiento de los animales, pues el perro está muy desanimado. Otra de sus peticiones es que pueda viajar con Ramón en cabina dentro de un guacal y llevarlo a Barrancabermeja.

Perro perdido Ramón, Kienyke

Ramón fue adoptado por Laura desde hace varios años en Zoonosis. Cuando lo sacó de allí tenía sarna, convulsionaba y vomitada con frecuencia. “Yo trabajé muy duro para tenerlo bien y para que sea un animal sano”, dice.

Pero la mayor preocupación de Laura es que Avianca cambie el trato para los animales: “Hoy fue Ramón, mañana puede ser otro perro. Ellos no tienen el más mínimo cuidado al transportar estos seres vivos”.

Esta fue la respuesta que Avianca dio a KienyKe.com. Además explicó en detalle el protocolo (véalo aquí) que usa para transportar mascotas.

¿Por qué Ramón se pierde en el aeropuerto? ¿Cuál es su versión del hecho?

De acuerdo con los registros de la Aerolínea, en el vuelo AV8580 Bogotá – Barrancabermeja del pasado domingo 15 de diciembre debía viajar una pasajera con su mascota. De este modo, y tras cumplir con el reglamento establecido por la industria aérea mundial para el transporte de animales, el perro es ubicado en la banda transportadora para su traslado al avión. Durante este proceso, el huacal se abrió y la mascota emprendió la huida hacia la rampa del Terminal Puente Aéreo. En cuestión de minutos, la mascota -cuyos movimientos fueron desde el principio registrados por personal de la Aerolínea- fue de nuevo recuperada.

Como es usual en estos casos, la mascota fue sometida a una evaluación de su estado de salud y la viajera fue notificada del hecho, procediendo a su desembarque.

Mientras se encontraba el perro, ¿Las operaciones del aeropuerto se detuvieron?

No. La mascota se salió del guacal y nunca fue perdida de vista por parte de los colaboradores de la Aerolínea. El hecho no dio lugar a suspensión de las operaciones aéreas.

¿Avianca responderá por el tratamiento de Ramón hasta que su salud vuelva a la normalidad?

Tal y como ha sido expresado de manera reiterada a la viajera, la Aerolínea asume los gastos correspondientes a la atención veterinaria requerida por la mascota. De igual forma, la Aerolínea asumió el desplazamiento por vía aérea de la propietaria del animal.

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