Domenico Giani, el “ángel de la guarda” del Papa Francisco

Foto: Wiki/ Domenico Giani el "ángel de la guarda" del Papa Francisco

Domenico Giani, el “ángel de la guarda” del Papa Francisco

7 de septiembre del 2017

Ante la euforia de la visita del Papa en Colombia posiblemente muchos no se dan cuenta de aquel hombre que permanece detrás del Sumo Pontífice, siempre a su lado, como una “sombra”.

Es un hombre de traje negro y corbata. Usa un par de lentes oscuros. Y actualmente no cuenta con cabello en su cabeza. Él es quien analiza paso a paso la seguridad del Papa, cuida los acercamientos con los fieles y por si aún no lo identifica, él es el hombre que recibe los regalos que llegan a manos del Sumo Pontifice.

Domenico Giani es el guardaespaldas del Papa, un hombre al que el Papa Francisco le ha dado bastante trabajo en el esquema de seguridad, teniendo en cuenta que el religioso se destaca por preferir en todo momento la cercanía con sus feligreses.

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¿Quién es el “ángel de la guarda” del Papa Francisco?

Domenico Giani nació el 16 de agosto de 1962 en la Toscana, Italia. Ha actuado como el “ángel de la guarda” de tres pontífices: Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco I.

Sus inicios académicos y laborales se centraron en una licenciatura en Pedagogía en la Universidad de Siena, sin embargo, ingresó posteriormente a la Guardia Financiera, una rama de las Fuerzas Armadas italianas dedicadas a los delitos económicos.

Posteriormente trabajó en los servicios de información y seguridad de ese país y en el Departamento de Penitenciaría. Años más tarde, Giani se concentró en ejercer su carrera y ejerció como académico e investigador de la U. de Siena y de la U. de Urbino.

Pero fue en 1999 que dejó esta labor para unirse al Servicio Vaticano de la Policía Italiana. Donde fue miembro del equipo que protegía al fallecido San Juan Pablo II.

En 2006, para sorpresa de muchos, fue elegido para reemplazar al histórico inspector general del Cuerpo de Gendarmería del Vaticano, Camillo Cibin, quien se encargó de la seguridad papal por 58 años.

En estos once años que lleva como escolta personal del máximo representante de la Iglesia Católica, Giani -casado y con dos hijas- se ha encargó de velar por la seguridad de Benedicto XVI y ahora del Papa Francisco.

Quienes han trabajado a su lado, lo describen como un hombre minucioso y poco convencional. Dicen que Giani se caracteriza por no dejar ningún detalle sin resolver.

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¿Cómo es la seguridad con Domenico Giani?

Coordinación perfecta: Aunque la seguridad total no existe, Giani es cuidadoso con los detalles en el dispositivo que rodea al Papa. Se encarga de perfilar en persona todos los pormenores con los mandos policiales de cada país que visita el Sumo Pontífice.

Formación en rectángulo: Una de las características especiales del dispositivo de seguridad que organiza Giani es que coloca a sus hombres formando un rectángulo alrededor del Papa (otros expertos practican más el ‘rombo’). De este modo, todos sus agentes disponen de un ángulo de visión amplio.

Policías armados: En las puntas de la parte trasera de este rectángulo se colocan los hombres armados. En el caso de la JMJ de Madrid, estos policías portaban metralletas uzis ocultas bajo su chaqueta.

Escapatoria: El dispositivo de Domenico Giani está diseñado para que, en caso de un intento de agresión, la salida siempre sea hacia la parte delantera. Este punto llamó especialmente la atención a los expertos españoles en 2011, a los que se les forma con la premisa de que la mejor salida es hacia atrás.

Estudio de ciudades: Domenico estudia el territorio “antes, durante y después” de los viajes del Sumo Pontifice. Tiene perfectamente analizadas las calles del recorrido y sus alternativas.

Infiltrados: El comandante del Vaticano también infiltra a agentes situados entre el público en actos que se desarrollan en lugar fijo.

El papamóvil abierto: Uno de los detalles que cuida especialmente es el momento en el que desde el papamóvil el Papa saluda. En ese momento, Giani ordena un cambio de hombres y sitúa a los más altos junto al vehículo. De esta forma, un posible tirador no tendría un blanco fácil.