‘Anti-Trump’, el hotel que abrirá sus puertas en Washington

13 de junio del 2018

El lugar será inaugurado en julio.

‘Anti-Trump’, el hotel que abrirá sus puertas en Washington

Francisco Seminario - Agencia Anadolu)

Falta un mes para la inauguración del primer hotel de Washington concebido como un refugio del “progresismo” y puertas adentro todavía hay una infinidad de detalles por atender.

La Casa Blanca está a unas pocas cuadras de distancia, aunque difícilmente esa cercanía sea algo que interese a los futuros huéspedes del Eaton Hotel. En la ciudad que alberga el poder político de Estados Unidos y donde casi todo lo que pasa y se comenta gira en torno a la política, este hotel apuesta por atraer una clientela que no es apolítica y que claramente se ubica en las antípodas de lo que representa el presidente de EEUU, Donald Trump.

Lo que será el lobby de ingreso está todavía en obra, al igual que el bar, la sala de conferencias y otros salones que ocupan buena parte de la planta baja. Los operarios entran y salen como hormigas trabajadoras. Llevan y traen, pintan y pulen.

El edificio, de nueve plantas y de color gris oscuro intenso, se encuentra en una amplia esquina del cruce entre las calles 12 y K, en el corazón de la capital estadounidense.

La mujer que hospedará a “progresistas”

El marketing hotelero encontró en la grieta que separa a Republicanos y Demócratas un original argumento de ventas. El Eaton quiere atraer huéspedes que integran la “tribu global de innovadores, progresistas y creativos”, según dice su página web.

Detrás de la idea de la edificación está Katherine Lo, de 36 años, una joven nacida en Hong Kong e hija de un magnate hotelero, cabeza de un próspero ‘holding’ del ‘real state’ chino. De hecho, en Hong Kong acaba de abrir también un Eaton, con similar inclinación por clientes “visionarios y artistas”.

Francisco Seminario – Agencia Anadolu)

Lo, según contó ella misma, se inclinó desde temprano por el progresismo. De adolescente fue internada en un colegio de New Hampshire, Estados Unidos, donde tuvo profesores comprometidos con ese ideario y luego estudió arte y antropología en la universidad de Yale.

Se unió a Greenpeace, hizo de la ecología una bandera personal y hasta participó de protestas antibélicas. Luego, tímidamente, se fue involucrando en el negocio familiar. Pero no pensaba traicionar sus ideales.

¿El hotel anti-Trump?

Todo -o casi todo- en el Eaton Hotel y sus 209 habitaciones, desde los detalles del diseño hasta el menú del restaurante y las actividades públicas que se llevarán a cabo en sus numerosos salones, serán reflejo de la inclinación política de Lo.

En rigor, la empresaria no partió de la idea de crear un hotel “anti Trump”, como ya lo bautizó la prensa local, sino un establecimiento que recreara, de alguna manera, el espacio de participación social que ofrece un centro comunitario.

Y si bien el proyecto, que se inaugurará en julio, mantiene ese espíritu inicial, a mitad de camino el candidato republicano se impuso sorpresivamente en las elecciones presidenciales de noviembre de 2016 y su llegada a la Casa Blanca le dio un giro adicional a la propuesta.

Una gran instalación artística multimedia recibirá a los visitantes en el lobby del hotel, que incluye pantallas con imágenes de las últimas campañas electorales en Estados Unidos. Habrá una estación de radio digital para que quien quiera hacerlo pueda transmitir desde allí sus propios podcasts.

Un cine para 50 personas, un espacio para conciertos musicales en la terraza, puestos de trabajo compartidos, una biblioteca, salones de yoga y meditación, así como servicios de acupuntura y reiki, entre otras actividades, completarán la oferta. La idea es lograr “una interacción entre artes, conciencia e impacto”, afirma su página web.

Francisco Seminario – Agencia Anadolu)

La presencia de un periodista no causa sorpresa entre los obreros y los encargados de la construcción. “Han venido varios ya, y se organizaron algunas visitas también”, le contó a la Agencia Anadolu uno de los trabajadores. Habla castellano, al igual que muchos de sus compañeros de trabajo.

El interés de los medios es comprensible: durante los últimos 18 meses el presidente estadounidense ha marcado el pulso de una disputa cada vez más amarga y se ha enfrentado en muchos temas a los miembros de su partido rival, los demócratas.

Más que un hotel en Washington

La idea de crear una suerte de santuario “anti Trump” en medio de la ciudad es algo que decididamente llama la atención.

En muchos sentidos el Eaton va a ser más que un hotel. “Es una nueva marca global que combina hospitalidad con cambio social”, afirman sus responsables, un híbrido entre lugar de alojamiento, espacio compartido de trabajo y centro de bienestar. Así, al menos, es como lo presenta su página de Internet.

“Invitamos a los activistas, artistas y emprendedores de todo el mundo a promover iniciativas necesarias y positivas tanto en el plano local como a gran escala, y también los invitamos a entretenerse y disfrutar”, se puede leer en sus redes.

A unas pocas cuadras de distancia, sobre la avenida Pensilvania, está lo que podría considerarse su perfecto opuesto: el Trump International Tower, con su desborde de lujo y ostentación. El contrapunto parece un interesante reflejo fiel de los tiempos que corren.

Por: Francisco Seminario

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