Edna González, la mujer detrás de la Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales

Edna González, la mujer detrás de la Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales

14 de octubre del 2016

Edna González nunca pensó que la política y la transformación de ciudad iban a ser los caminos profesionales que marcarían su vida. Se crió en Villavicencio, ciudad que ama, pero fue en Bogotá donde logró su desarrollo profesional. Llegó con la ilusión de estudiar periodismo escrito, sueño que cumplió al hacer parte de la investigación de un libro con el cual terminó de enamorarse de la profesión.

“Gonzalo Guillén creyó en mí cuando ni siquiera me había graduado. Trabajé en la investigación de ‘Un País de Cafres’, antología de la corrupción oficial contemporánea en Colombia, mi primer proyecto oficial en el periodismo”, recordó Edna con una sonrisa en el rostro, ese mismo que hoy se ve distinto por la maratón de traer a más de 1.500 líderes de todo el mundo a la Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales.

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Este evento que logró poner los ojos del mundo entero en Bogotá durante cuatro días lleva más de nueve meses de preparación, en los que el sueño disminuyó con el acercamiento de la fecha de inicio. Sin embargo, esto la hace feliz, porque como ella misma lo dice, desde 1999, cuando se vinculó en proyectos relacionados con transformación urbana de forma accidental, le encanta ese tema, ese mismo que llegó a su vida gracias a la ambición de aprender más.

Fue la primera mujer jefe de prensa de la Armada Nacional, donde tuvo que organizar ‘La Cumbre de los No Alineados’ en 1995, en la que recibió a Yasir Arafat, presidente en su momento de Palestina, con quien habló de la importancia de la renovación ciudadana, esa misma que hoy se discute en Bogotá y en el mundo.

“Yo tenía 20 años, era una niña y ver este gran personaje fue increíble. En esa época no había Internet, o sea, era un hombre que yo veía en los libros que había estudiado en el colegio, tenía mucha expectativa al verlo para hablar de política, pero cuando lo conocí me di cuenta que otro sería el tema que tocaría ese día.

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Cuando le empiezo hablar de Palestina  y de la situación política que vivía, él prefirió contarme de su vida y de la transformación de ciudad. Yo le pedí entonces que me contara un poco más y fue allí cuando me empezó a hablar de todos los proyecto que hizo en Egipto cuando trabajó como ingeniero”.

Tal vez por eso hoy cree que “no existen coincidencias. Yo pienso que llegué a la Armada para tener que conocer a alguien que me diera a entender que había un mundo de transformación urbana muy interesante”, tema que hoy, 21 años después es el eje de su vida personal y profesional. Desde ese momento ha trabajado con varios líderes políticos a los que les interesaba ayudar con las políticas públicas para hacer transformación de las ciudades.

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Sin embargo, otra de sus pasiones, la comida, hizo que se enfocara en hacer desarrollo de ciudad a través del mundo de la gastronomía. Este proyecto arrancó con dos amigos más y con los que logró construir lo que hoy es la ‘Zona G’, esa misma que en su momento tenía tres locales. “No es que en su momento no hubieran zonas, porque el mismo Enrique Peñalosa ya había hecho la ‘Zona T’ y en Usaquén habían algunos restaurantes, pero nosotros queríamos un lugar especializado, donde hoy hay muchos sitios”.

Ha trabajado con varios referentes políticos, porque siempre le ha gustado lo que tenga que ver con temas de transformación de ciudad. Todo lo que hace lo realiza con temas que generen cosas buenas para la ciudad, razón por la cual le apostó a realizar este evento que durante cuatro días reunió a más de 3.000 representantes de gobiernos locales y regionales de todo el mundo, quienes compartieron sus conocimientos acerca de la visión que tienen las ciudades en el futuro.

Pese a la velocidad con la que trabajó durante este tiempo, sueña con la tranquilidad, porque así podrá ser feliz. Si pudiera definir su vida, lo haría así: “Soy una persona guerrera y entregada. Creo en Dios y creo en mí también”.