¿EE.UU. violó el Derecho Internacional al bombardear Siria?

¿EE.UU. violó el Derecho Internacional al bombardear Siria?

7 de abril del 2017

Horror es una palabra corta, insípida, para referirse a lo que pasa en Medio Oriente. Cada día, en internet y en los medios de comunicación, aparecen vídeos, imágenes, reportajes, testimonios, que muestran hasta qué punto han llegado los ataques que llevan a cabo cada una de las partes.

La última noticia que circuló por el mundo, acompañada de imágenes terribles, fue la del ataque con armas químicas en Jan Sheijun, Siria, y luego  el bombardero que Estados Unidos que se habría dado como respuesta a ese ataque.

“La comunidad internacional se pronunció de inmediato; unos a favor, otros en contra. Reino Unido, Francia, España, Turquía, Israel, entre otros fueron quienes mostraron su beneplácito con el hecho. Rusia, China, Irán, Uruguay, Bolivia, expresaron su oposición”.

Alejandro Mahecha, experto en derecho internacional explicó que “las instituciones internacionales de control-prohibición de armas químicas y prohibición del uso desmedido de la fuerza, han fracasado. La evolución desde la guerra fría que dejo a occidente con una agenda económica y política en medio Oriente, implicó una fragmentación sería de la política internacional y planes económicos de la comunidad internacional que se enfocarnos en Israel”.

En el caso concreto de quienes se oponen, se parte de una premisa común: Estados Unidos cometió un delito. Y así lo dice el Derecho Internacional Público (DIP). Partamos, entonces, de entender que el DIP es una rama del derecho encargado de regular las relaciones y el comportamiento de los Estados y otros agentes internacionales.

Dice el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas que “Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas”.

Sin embargo, el uso de la fuerza estaría permitido previa autorización del Consejo de Seguridad. Dice el artículo 24 de la Carta: “A fin de asegurar acción rápida y eficaz por parte de las Naciones Unidas, sus Miembros confieren al Consejo de Seguridad la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales, y reconocen que el Consejo de Seguridad actúa a nombre de ellos al desempeñar las funciones que le impone aquella responsabilidad”.

En el Consejo de Seguridad hay CINCO miembros permanentes: China, Francia, Reino Unidos, Rusia y Estados Unidos. También hay 10 miembros no permanentes entre los demás países. Los primeros, es decir los permanentes tienen derecho al veto; esto quiere decir que si el Consejo toma una decisión que afecte sus intereses, podría vetarse, lo que significa que no se llevaría a cabo.

Germán Burgos Silva, director del doctorado en Estudios políticos y relaciones internacionales de la Universidad Nacional de Colombia,  en dialogo con kienyke.com, dijo que “el Derecho Internacional tiene algunas respuestas que se relacionan con la acción del Consejo de Seguridad a través del concepto de responsabilidad de proteger, atada a su vez, a la idea de intervención humanitaria.

“Pero hoy por hoy el DIP está fuertemente marcado por la política en el sentido de que Rusia bloquea cualquier acción del Consejo, y Estados Unidos ya ha procedido a actuar unilateralmente en Siria”.

En el caso del bombardeo reciente a Siria por parte de los Estados Unidos, debió antes someterse al consenso del Consejo de Seguridad. Seguramente China y Rusia habrían vetado el ataque, por lo que no hubiera sido posible. Por eso Trump no consultó su decisión y actuó unilateralmente. Si un estado cualquiera ataca a otro sin que medie la autorización del Consejo, estaría incurriendo en un delito.

Sin duda, en Siria se han dado flagrantes violaciones de los Derechos Humanos. Esto implica una intervención de la comunidad internacional, pero que no debe ser unilateral, sino de corte consensuado, bajo la lógica de intervención humanitaria.

“De un lado hay una violación de derechos humanos por parte del gobierno sirio en la parte del territorio que controla, sobre todo por el uso de armas químicas que se ha denunciado recientemente; e igualmente no podemos desconocer que hay unos abusos por parte del llamado Estado Islámico, pero también de Rusia, de Estados Unidos, que ya tienen presencia desde hace rato en territorio sirio. Por tanto uno podría decir que aquí la violación proviene de distintos autores que están desconociendo el Derecho internacional, sea por el lado de violación de la integridad territorial, sea por el gobierno de Al-Ásad que ha desconocido los límites fundamentales en el uso de la fuerza”, explicó el profesor Burgos.

En las relaciones internacionales —o por lo menos en las de este tipo—, no se pueden tomar decisiones unilaterales.

Hablar de una violación a los DDHH en Siria implica hablar de muchos actores. Hay unas respuestas previstas por el DIP, pero esas respuestas son limitadas si tenemos en cuenta que están enmarcadas en los ámbitos de decisión que tienen Rusia y Estados Unidos como actores con poder de veto en el Consejo de Estado.

En la línea del Profesor Burgos, lo que hizo Estados Unidos es contrario al principio de no amenaza y uso de la fuerza que está previsto en la Carta a las Naciones Unidas. Ha querido legitimarlo a partir de la protección de la población siria, pero esta legitimación de fines va contra la legitimación de medios que está prohibida por el DIP.

“Las sanciones que podría irse contra Estados Unidos estarían enmarcadas en dos vías: por un lado, que el Consejo de Seguridad actúe contra los mismos Estados Unidos, cosa que se visualiza como imposible. La otra vía sería que a través de una acción judicial internacional Siria y EEUU resolvieran los efectos del uso unilateral de la fuerza. Pero en este momento también se ve como algo imposible”.

¿Sería la Corte penal internacional, entonces, quien juzgara el hecho? No por dos razones: una, la CPI juzga personas, no Estados, y segundo, los EEUU no ratificó el Estatuto de Roma, por lo que sus nacionales no entrarían en jurisdicción de la CPI. Finalmente, el bombardeo no cabría en la categoría de crimen de guerra ya que lo que se afectó fueron instalaciones militares. La única vía es que el Consejo de seguridad ordenara una sanción. Y, de acuerdo al docente,  eso no va pasar.

En esa medida, Alejandro Mahecha concluye que “la línea roja que no se debió cruzar nunca y que Assad viola permanentemente usando en otros casos comprobados (en este todavía no lo ha sido) bomba barriles, debe corregirse y debió hacerse reparos en el pasivo gobierno de Obama, pero la acción unilateral reformula la hipótesis de cercanía Rusa, y destapa una preocupación sería acerca de los otros aliados del gobierno dictatorial de Damasco”.

“Estamos en una situación en la que están en juego los intereses de Rusia, los intereses de Estados Unidos, están en juego los intereses de Israel, de Turquía, de la Unión Europea. Nunca habíamos visto, desde la caída del Bloque soviético, una situación tan complicada donde tantos intereses estén en juego, y sobre todo donde también estén en juego liderazgos que no tienen límites para usar la fuerza. Un liderazgo como el señor Trump, el señor Erdogan, el señor Putin, que terminan imprimiendo cosas. Esos liderazgos que no cuestionan el tema de la guerra y que por tanto terminen animando algún tipo de situaciones”, termina el docente de la Nacional.