Ekleipsis: cuando la Luna gobierna al Sol

Ekleipsis: cuando la Luna gobierna al Sol

30 de julio del 2018

El pasado viernes 27 de julio, ocurrió uno de los eventos astronómicos más importantes y largos del siglo XXI: un eclipse lunar que duró 1 hora y 43 minutos, el astro lunar se tiñó de rojo debido a un curioso efecto físico conocido como la dispersión de Rayleigh, en donde la atmósfera terrestre distorsiona la luz del sol permitiendo que solo la luz roja de mayor longitud de onda la alcance. Además de este asombroso acontecimiento, también se observaron los planetas Saturno, Júpiter, Urano, Venus y especialmente Marte, que en esta ocasión se acercó bastante a la Tierra.

Desde los tiempos remotos de la humanidad, la Luna ha sido un enigma y un símbolo colectivo, que representa los ciclos recurrentes del nacimiento, el crecimiento, la plenitud, el decaimiento y la muerte. Ella no brilla con luz propia y su pálido semblante es un reflejo del sol, por eso está ligada con el tiempo y el destino.

Las civilizaciones antiguas pensaban que las almas de los muertos viajaban hasta la Luna o hacían escala en ese puerto sin vida, con el fin de llegar al más allá. También en la noche de Luna llena, consideraban que había una alteración en los humores y en las energías internas, despertando los desequilibrios más profundos de cada individuo hasta el punto de que algunos se convertían en hombres lobo, como lo plasmó el poeta italiano Ovidio en sus textos titulados Las Metamorfosis en el siglo VII.

Esta condición posteriormente fue investigada y clasificada como una enfermedad mental conocida como licantropía clínica, que lleva a las personas a sufrir de alucinaciones al imaginar que se pueden convertir en un lobo o cualquier otro animal.

Adorada por muchas culturas como el poder femenino reinante en la Tierra y en los cielos, para los griegos la Luna estaba personificada en Artemisa la diosa gemela de Apolo (dios del Sol) que representaba la virginidad y la fertilidad; mientras que para los egipcios Isis era la reina de los dioses, esposa y hermana de Osiris (dios de la resurrección) al igual que madre de Horus (dios del cielo, la guerra y de la caza).

Por su parte, para los mesopotámicos Lilith era la diosa de la noche, se dice que fue la primera esposa de Adán y se separaron luego de que ella se negara a tener relaciones sexuales con él, siendo expulsada del Edén al llamar a Dios por su nombre secreto. En China era conocida como Hen-Ugo, madre de las doce lunas y se pensaba que una liebre vivía dentro de ella, simbolizando su fecundidad. Es asociada al principio femenino del Yin.

Cuando en 1609 Galileo Galilei un visionario astrónomo, ingeniero, matemático y físico italiano, usó su pequeño telescopio de sesenta aumentos, pudo observar la Luna junto con sus cráteres y montañas. En ese instante dejó sus rasgos mitológicos y adquirió matices más cientificistas, pues se comprobó que realmente existía como el único satélite natural de la Tierra.

Este fue uno de los puntos de partida que llevó durante los siguientes siglos a físicos, astrónomos y astrólogos a profundizar entorno a este cuerpo celeste, tanto así que las grandes potencias políticas y militares como EE.UU., Rusia y China diseñaron programas especiales para lograr conquistar el espacio.

Hasta que el 20 de julio de 1969 la NASA logró ganar esta carrera interestelar a través de la misión de Apollo 11 y sus astronautas Neil Armstrong y Edwin Aldrin, convirtiéndose en los primeros seres humanos en caminar sobre la Luna, después de un histórico viaje donde atravesaron 386.000 kilómetros durante tres días.

La Luna a su vez es responsable por su fuerza gravitacional de controlar las mareas y sus oscilaciones periódicas, al mismo tiempo que la gravedad de la Tierra la controla, evitando que se salga de su órbita.

Asimismo tiene cuatro faces: Luna nueva (novilunio) es la fase de la Luna de cara al sol, lo cual hace que sea difícil de ver; cuarto creciente cuando su paso por el Este se da a las 12 del medio día y su ocaso por el Oeste a las 12 de la media noche; Luna llena (plenilunio) se da cuando la Luna esta del lado contrario del Sol, lo que favorece su vista completamente iluminada; por último cuarto menguante cuando su albor ocurre aproximadamente a la media noche y se oculta hacia el medio día. El tiempo transcurrido entre dos novilunios es de 29 días, 12 horas, 43 minutos y 12 segundos.

Gracias a estos ciclos tan exactos, surgen los conceptos de semana y de mes, ambos fundamentales para los calendarios y el desarrollo de todas las civilizaciones, permitiendo integrar las leyes que rigen el mundo sublunar y supralunar, las cuales inspiraron a Isaac Newton a demostrar la naturaleza de las mareas a través de la fuerza gravitacional en el sistema Luna/Tierra/Sol con su Ley de Gravitación Universal y a los navegantes a orientarlos en los océanos y dar posición a nuevas rutas marítimas.

Uno de los fenómenos cósmicos, más fascinantes ocurre cuando la Luna se alinea perfectamente con el Sol y la Tierra (eclipse). Este misterioso evento genera una serie de rituales y supersticiones desde cultos mágicos y relatos fantásticos: “Ama la Luna y con ella el misterio. Ama el Sol y con este la vida”.

El término eclipse proviene del griego ekleipsis, que significa abandono, fracaso, omisión o defecto. En la alquimia constituye la inmersión del Sol en la fuente lunar, es decir, la mezcla entre lo femenino y lo masculino, el presagio del despertar psíquico del espíritu.

Los antiguos incas miraban los eclipses y decían que un jaguar había atacado a la Luna y se la estaba comiendo, por eso hacían mucho ruido para ahuyentarlo y así no ser devorados. En Mesopotamia se interpretaba como un ataque directo al rey, mientras que en los cuentos tradicionales hindúes los eclipses eran una lucha sangrienta entre dioses y auguraban malos tiempos.

En las ancestrales tribus de Togo y Benín en África, se interpreta como una lucha entre el Sol y la Luna, un conflicto en el que los habitantes de la Tierra tienen el papel de animar a ambas partes para resolver sus diferencias; y en la cristiandad se solía asociar con la ira de Dios y la crucifixión de Jesús, de ahí que la Pascua de Resurrección se celebra el primer domingo después de la primera Luna llena de primavera, para asegurarse de que no coincida con un eclipse, pues sería una posible señal del Día del Juicio Final.

Incluso han surgido algunas corrientes esotéricas y metafísicas, que explican cómo los eclipses han influido en algunos acontecimientos trascendentales del siglo XX. Por ejemplo en junio de 1927 se auguró el comienzo de la Gran Depresión en Estados Unidos, en julio de 1945 coincidió con el lanzamiento de las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki, y en julio de 1963 con el asesinato del presidente norteamericano John F. Kennedy. Al igual que desastres naturales como terremotos, huracanas, tifones y situaciones bélicas alrededor del mundo.

¿Cuáles fueron los mitos del pasado que incluso se conservan hasta el día de hoy con respecto a los eclipses? A continuación algunas creencias ancestrales entorno a este hecho que deja asombrado a la humanidad por su influencia directa en el comportamiento biológico, químico, mental y emocional de las personas y de la naturaleza misma:

  1. En China durante un eclipse las comunidades suelen hacer sonar campanas con el fin de alejar a los perros u otros animales salvajes, que se alborotan con la influencia de la Luna.
  2. Durante el embarazo existe la creencia popular que dice que es peligroso mirar los eclipses, debido a que hay un aumento en la fuerza de gravedad terrestre por lo que el neonato puede resultar afectado.
  3. En la Biblia hay dos versículos que relacionan la Luna roja con el apocalipsis, como en Hechos 2:20 “El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y glorioso del Señor.”; y en el Apocalipsis 6:12 “Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y toda la luna se volvió como sangre”.
  4. Para los chamanes el eclipse es un momento en el que los pensamientos, anhelos y miedos subconscientes emergen a la vez, reflejándose en acciones impulsivas, cambios o decisiones drásticas.
  5. En la sabiduría popular es señal de que se avecinan noticas importantes, como el nacimiento de un bebé, un compromiso, un matrimonio, la firma de contratos comerciales o el inicio de un negocio propio.
  6. Días después de un eclipse, en la parte espiritual se aumenta la intuición y los chakras se abren hacia una transformación profunda para el despertar esencial del ser humano.
  7. En las corrientes de pensamiento alternativo, los eclipses iluminan con la luz brillante de la verdad, revelando una condición de la que no se estaba consciente o se era ajeno.
  8. Debido a los cambios electromagnéticos, los eclipses son espacio para terminar o empezar algo. Son una transición para renovar los lazos sagrados con el Creador, recordando la fragilidad de la vida y lo efímero de los momentos terrenales.