El ángel que hace milagros a las víctimas de ataques con ácido

El ángel que hace milagros a las víctimas de ataques con ácido

27 de Mayo del 2017

Cuando de niño le preguntaban qué quería ser cuando fuera grande, él respondía con seguridad: “médico”. Y así fue.
Desde pequeño su mamá le inculcó el amor por la medicina. Ella le decía que él sería el doctor que la cuidaría cuando los años le llegaran. Y también así fue y ha sido.

Alan González se graduó de médico de la Universidad Nacional, en Bogotá. Aunque sus padres querían otro claustro educativo para su formación, él quería ser un excelente doctor y sabía que esa era la mejor opción.

Aunque siempre le gustó el quirófano, en un principio quería ser ginecólogo y se estaba encaminando hacia esa especialización. Después de terminar el rural, en San José del Guaviare, llegó a trabajar como médico hospitalario en la Clínica Palermo, en Bogotá, donde para fortuna de muchos y por casualidad se encontró con su verdadera pasión, la cirugía.

Como médico hospitalario le tocaba hacer turnos en la especialización que le gustara, él siempre los hizo en el área de ginecobstetricia, hasta un día que un compañero que hacía turnos en cirugía plástica faltó y él lo reemplazó. Fue una intervención en el rostro de una paciente que duró mas de siete horas, se entretuvo tanto que el tiempo se le pasó volando.

Alan González video

El ángel de las mujeres víctimas de ataques con ácido

Desde ese día el doctor González no se ha separado de los quirófanos. Hoy es uno de los cirujanos plásticos más reconocidos del país. Lleva 17 años con el bisturí en la mano y por sus consultorios, en Cali y Bogotá, han pasado las mas famosas, actrices, reinas de belleza y modelos y también han pasado, sin pagar un solo peso, mujeres víctimas de ataques con ácido.

“Uno no termina haciendo lo que quiere sino lo que debe ser”, dice con una sonrisa de orgullo propio.

El doctor Alan González lleva seis años siendo el ángel que propicia el milagro que muchas mujeres desfiguraradas con agentes químicos, han pedido en sus oraciones.

Se especializó en Cuba en cirugía plástica estética y también en caumatología, que es el estudio de las quemaduras y sus tratamientos; esta especialización fue la puso al servicio de la sociedad. Empezó su obra filantrópica ayudando a soldados heridos con minas antipersonales, que resultaban con quemaduras graves.

Desde el inicio lo hizo donando todo lo que estaba a su alcance: tiempo, conocimiento, medicamentos, tratamientos y hasta saca plata de su bolsillo para darle a sus pacientes especiales para el transporte, porque la mayoría de víctimas de estos ataques son personas humildes.

Recuerda que la primera mujer quemada con ácido que atendió lo hizo por una llamada que le hicieron desde el programa de Pirry para que se uniera al sueño de ayudar a estas mujeres.

“Yo no sabía que esta problemática existía. Era un hecho del que no se conocía. Lo único que yo les dije fue que me la enviaran a una consulta y que les ayudaba en lo que pudiera”.

Se trataba de una niña de 14 años que llevaba más de un año encerrada en su habitación y de la que dijo que nunca saldría de allí. La pequeña víctima cursaba décimo grado cuando la atacaron. Nunca supo quién o por qué le lanzaron ácido en el rostro.

“Érika llegó con un pasamontañas, solo se le veían los ojos. No fue fácil que se lo quitara. Le prometí mi ayuda con la única condición de que se fuera quitando el pasamontañas a medida que fuéramos avanzando en las cirugías estéticas”, recuerda el doctor González.

Las intervenciones y el tratamiento con Érika duraron al rededor de dos años; se olvidó del pasamontañas y empezó a utilizar bufandas grandes, luego un tapabocas y poco a poco se fue cubriendo cada vez menos, hoy en día, seis años después, no se cubre rostro. De la niña que no quería salir nunca de su casa, porque no quería que nadie la viera, no queda nada. Actualmente está casada, tiene dos hijos y es, gracias a la bondad de Alan González, una mujer completamente feliz y segura de sí misma.

A la fecha el doctor Alan ha intervenido 13 mujeres atacadas con ácido, a quienes les ha practicado casi 300 intervenciones quirúrgicas; el objetivo del doctor González con estas pacientes especiales es la reconstrucción estética de sus cicatrices y para lograr su más alto nivel en cada rostro y en cada lesión, a cada una debe intervenirla unas 30 veces.

alan gonzález

No es nada barato lo que él dona, que es el costo total y absoluto de los procedimientos, medicamentos, tratamientos postqurúrgicos, cremas, pero lo puede hacer, porque desde que empezó con su obra filantrópica, juiciosamente destina un porcentaje del valor de las cirugías estéticas que él realiza a sus clientes. En favor de las víctimas el doctor Alan tiene un buen número de clientes particulares.

Como cirujano, no solo cambia el físico de sus pacientes; lo que él como profesional busca y ha logrado, sea con los privados o las víctimas que ha atendido, es cambiar la vida de ellos, mejorarle la vida y más la de de las personas quemadas, que se han convertido en sus entrañables amigas.

La semana anterior a esta entrevista el doctor Alan González recibió en el Congreso la condecoración de Cruz de Caballero, una distinción por su desinteresada obra social. Pero aunque él agradece el honor de ser condecorado, lo ve más como una oportunidad para hacer visible esta problemática de la que han sido víctimas muchas personas, muchas mujeres.

El doctor González busca mostrarle a la sociedad que sí se puede hacer más por las personas que lo necesitan y le envía un mensaje tanto al gobierno como al empresariado, para que desde sus diferentes posiciones ayuden más a las víctimas con ácido que tanto lo necesitan.