El cantante colombiano que sobrevivió al terremoto

El cantante colombiano que sobrevivió al terremoto

23 de marzo del 2011

La tarde del viernes 11 de marzo, el músico Jean Barrios dormía en su cama. No usaba pijama, tan sólo una pantaloneta, a pesar de las bajas temperaturas. Descansaba luego de una noche de trabajo en la discoteca Rancho Babilonia, donde canta, porque al contrario de mucho migrantes dejó las fábricas por la música. De pronto, sus dos hijos, de seis y once años, lo despertaron. El movimiento de la tierra los alarmó. La casa se desorganizó en segundos. Los televisores se cayeron al piso, las paredes rechinaron. Jean los tomó de las manos y salieron a la calle. Allí se podían ver las ondas que se hacían en la carretera, los postes se caían con facilidad y se oía algo semejante a un rugido.

Mientras tanto, su esposa, Martha, quien había salido a hacer unas compras, intentaba conducir y regresar a la casa. Pero el movimiento de la tierra sólo se lo permitió veinte minutos más tarde. Después de cantarle al emperador y de ganar un concurso entre mil participantes gracias a su voz, Jean no se imaginó que en veinte segundos su fama como músico en el Japón acabaría como en un sueño.

http://www.youtube.com/watch?v=V0f_K6ov8X0

En la primera noche empacaron en su camioneta ‒con capacidad para quince personas‒ colchones, ropa, linternas y algo de comida. El parqueadero de la discoteca fue el refugio ideal para su familia y la de sus amigos, con quienes combatió la escasez de alimentos, que se presentó media hora después del sismo. Jamás volvieron a dormir en su casa. Al día siguiente Jean prendió su computador, y al contrario de las noticias que aparecían en los medios locales, se encontró con la magnitud del tsunami y la crisis nuclear. La vida de la familia Barrios Olaya cambió de tono y en ese momento se tomó la decisión de abandonar el país que les regaló diez años de fama.

Barrios trabajó los tres primeros años en una fábrica, como la mayoría de los migrantes, donde se fabricaban piezas para carros Toyota. Allí aprendió a manejar el idioma en menos de cuatro meses. Sin embargo, la música es la gran pasión de este tulueño, que canta todo tipo de música. En sus inicios fue mariachi, cantaba las rancheras reconocidas y hasta tenía un show donde imitaba al cantante Juan Gabriel. Con sus ahorros de trabajos extras, abrió una discoteca llamada Rancho Babilonia, ubicada en la ciudad de Gunma, a una hora y media de Tokio y con capacidad para 300 personas. Allí empezó a poner música brasilera, y como la colonia de ese país es tan numerosa de inmediato ganó cientos de clientes. Después llegaron colombianos y algunos japoneses amantes de la cultura occidental.

Jean con su esposa Martha Lucía Olaya, Daniela y Takeshi.

Jean llegó a Japón sin saber que se iba a convertir en una celebridad. Su fama llegó en 2009, cuando participó en un concurso llamado Nodojiman Latino, que se trasmitió por la televisión. La convocatoria fue para mil personas, de allí escogieron a cien y él fue el ganador. Tenía sus propios fans, un grupo de cien brasileros. El premio fue la grabación de un primer CD, con seis mil copias y que contiene diez covers musicales, dos de ellos de música colombiana. En marzo tenía programado la producción de sus propios temas. De vez en cuando sus fanáticos le pedían un autógrafo.

Jean en el concurso Nodojiman Latino.

Su recuerdo más grato es del día en que le cantó al emperador. Hace cuatro años fue invitado por la embajada a un evento, llegó vestido de charro y cantó algunas canciones. Recuerda que el emperador ni se movió, pero su mayor sorpresa fue cuando la princesa se acercó a abrazarlo y rompió el protocolo. Muchos hombres de seguridad le dijeron que no, pero ella no le importó y se acercó al colombiano como un gesto de gratitud. Barrios también le cantó al equipo Once Caldas, cuando fue a jugar la Copa Intercontinental; en el bicentenario de la independencia fue el encargado de amenizar las fiestas, y en un partido entre Colombia y Japón, en la Copa Kirin, entonó el himno nacional.

Juan Carlos Barrios Rodríguez sonríe en medio de la tragedia. Tiene a su familia a salvo y aún conserva su voz. La inspiración le llegó con sus vivencias y fue así como compuso una canción que tiene como tema la tragedia que se vive en Japón y la igualdad de los seres humanos. Espera encontrar pronto un estudio para grabarla y subirla a Youtube, porque luego de su regreso a Colombia Juan Carlos Barrios Rodríguez va del estrellato al anonimato. Su primer destino es el lugar donde nació.

Su primer CD contó con seis mil copias y contiene diez covers musicales, dos de ellos de música colombiana.

*Japón le ha donado a Colombia cerca de cien mil millones de pesos en cooperación internacional y cultura. Mire las donaciones en Gracias Japón y deje su comentario de gratitud en estos momentos difíciles.

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