El creador del imperio de Zara

25 de octubre del 2011

¿Cómo Amancio Ortega creó la multinacional textil que lo convirtió en el hombre más rico de España? Su éxito empezó con una bata de estar en casa. En Colombia tiene 10 locales.

Amancio Ortega

En La Coruña, cuando tenía 12 años, acompañó a su madre a comprar los víveres de la semana. El tendero se negó a fiarle de nuevo porque le debía ya dos pagos. Ese día, Amancio Ortega decidió ser rico, abandonó los estudios y se buscó un trabajo.

Lo recomendaron como mensajero en la camisería Gala, una tienda de ropa para la que hacía recados, domicilios y limpiaba escaparates. No tomaba vacaciones y trabajaba más de 50 horas a la semana. Ahorró mucho y compró una moto para agilizar su trabajo. Subió de cargo a dependiente de tienda, puesto que ocupó durante un buen tiempo. Luego pasó a la cadena de almacenes La Maja, donde coincidió con sus hermanos. Allí conoció a Rosalía, su primera mujer. Con ella, sus hermanos y sus cuñadas, se embarcaron en la difícil empresa de montar su propio negocio.

Amancio había aprendido cómo era el movimiento de la industria textil, cómo se encarecía el producto a medida que pasaba por manos de los diferentes intermediarios. Él mismo compraba los insumos en Barcelona, las mujeres diseñaban cortaban y confeccionaban las prendas, y los hombres vendían a tiendas del sector con buenos precios. Su primer éxito de ventas: una bata para estar en casa.

Zara sus almacenes en las mejores esquinas de las grandes ciudades.

Trabajaba por partida doble: de día, en La Maja; de noche, en el salón de su casa para su propia empresa. Con los beneficios de esta naciente industria, montó su primera fábrica de ropa. Puso en práctica la que sería su estrategia del éxito: el control de la producción, desde la materia prima hasta el punto de venta, para llevar el producto directo al cliente, sin canales externos. A sus 27 años, en 1963, fundó Confecciones GOA: ropa de buena calidad, diseños actuales y precios accesibles a todos los públicos. Su segunda clave del éxito: democratizar la moda. Confecciones Goa progresaba y en 1975 decidió además de fabricar y vender su ropa, distribuirla a otros lugares. Reunió 5 mil pesetas (40 dólares) para iniciar lo que hoy es su imperio textil. Abrió la primera tienda Zara en la avenida José Flores dela Coruña(sitio de visita obligada para cualquier turista), donde había ropa para mujeres, hombres, niños y estudiantes que se vendía como pan caliente. El crecimiento exponencial del negocio se dio hace diez años, cuando completó 70 tiendas Zara en España.

En 1988 decidió cruzar las fronteras y apuntó a Portugal, inauguró su primer Zara internacional en la ciudad de Oporto, siguió Nueva York, en 1989, París, en 1990, y una lista imparable de ciudades y países hasta que en 1991 reunió todo el imperio de Zara bajo el nombre de Inditex. A la gran empresa le anexó marcas como Massimo Duti, Oysho, Pull and Bear, Zara Home, Uterque, Bershka.

La marca está presente en 78 países de los 5 continentes.

Inditex cotiza en bolsa (61,45€ la acción) desde 2001. Tiene 5.154 tiendas ubicadas en las calles más importantes de las ciudades, actualmente en 78 países de los 5 continentes, que producen beneficios millonarios, con lo cual se convirtió en la mayor fortuna de España, la segunda de Europa y la séptima del mundo (valorada en más de 25.000 millones de euros).

La marca se caracteriza por escoger con detalladamente en qué lugar abre sus almacenes. En las mejores calles y esquinas de las grandes capitales hay un local de Zara: en la Quinta Avenida de Nueva York, Los campos elíseos de París, la avenida Kudamm de Berlín.

A Colombia llegó en el 2007 y hoy tiene 10 almacenes. Amancio Ortega llegó a los 75 años y en ese mismo momento decidió retirarse de la presidencia de la compañía para dedicarse a la sociedad Pontegadea Inmobiliaria. Su inversión asciende a más de 3.600 millones de euros en edificios ubicados en ciudades estrategicas como Roma, París, Chicago, Nueva York, Berlín, San Francisco y Madrid, una estrategia que comenzó con la compra de grandes locales muy bien situados en las capitales del mundo donde están localizados sus almacenes.

En la actualidad, el madrileño Pablo Isla ocupa el cargo que dejó Ortega. Zara, entre tanto, sigue creciendo. Está entre las 100 marcas más valiosas del mundo y acaba de inaugurar la primera tienda online en Japón. Hoy Amancio Ortega es catalogado por la revista Bloomberg como el tercer hombre más rico del mundo. Y todo comenzó con una bata.

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