El drama del trabajo infantil

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El drama del trabajo infantil

12 de junio del 2017

Emon vive en Dacca, capital de Bangladesh. Tiene 13 años. Es como un niño cualquiera, sólo que no hace lo que hace un niño cualquiera. La escuela, los juegos, los amiguitos, los deportes. No: Emon trabaja. Durante 9 horas al día se dedica a reparar carros en un taller. Gana 17.5 euros al mes (dólares?). Emon es uno de los casi 168 millones de niños que trabajan en el mundo, según la Organización Internacional del Trabajo.

Dicen que el trabajo dignifica al hombre. Pero quizás no todo el trabajo dignifique, y la sentencia aplique sólo para hombres, hombres en el sentido pleno de la palabra y no para los niños. Según un informe de El país de España, “en Bangladesh hay 156.511.000 habitantes, un 40% (61.950.000) de ellos, menores de 18 años, según datos del censo de la Bangladesh Bureau Statistics (BBS) de 2011. Teniendo en cuenta que 16.328.000 son menores de 5 años, hay 45.622.000 de niños entre 5 y 18 años. Y de estos, según la encuesta pública sobre trabajo infantil más reciente (2003), 7,9 millones trabajaban”.

El panorama es preocupante. La principal causa del fenómeno del trabajo infantil es la pobreza. Y pobreza hay en todo el mundo. Que los niños requieran, por sus condiciones de miseria, hace que la situación se agrave en la medida que son mano de obra barata, y no tienen las condiciones mínimas de seguridad que debería tener  cualquier trabajador.??

De acuerdo a la fundación Humaniun, trabajo infantil es “todo eso que priva al niño de su infancia. En efecto, se trata de actividades que son perjudiciales para su salud física y mental, por lo cual impiden su adecuado desarrollo”.

Hay casos en que el trabajo infantil raya con la esclavitud. Algunos países, especialmente los que están en vías de desarrollo son muy lapsos o permisivos con las leyes y los menores, además de la pobreza, se enfrentan al problema de un sistema legal casi que inoperante. Cifras de la Organización mundial del trabajo sustentan esa afirmación:

  • El número global de niños en situación de trabajo infantil a disminuido de un tercio desde el año 2000, pasando de 246 millones a 168 millones. De los cuales más de la mitad, es decir 85 millones efectúan trabajos peligrosos (contra 171 millones en el año 2000).
  • La región de Asia y el Pacífico continúa registrando el número más alto de niños (casi 78 millones o 9,3% de la población infantil), pero el África Sub-sahariana continúa siendo la región con la más alta incidencia de trabajo infantil (59 millones, más del 21%).
  • En América Latina y el Caribe, existen 13 millones (8,8%) de niños en situación de trabajo infantil, mientras que en la región del Medio Oriente y África del Norte hay 9,2 millones (8,4%).
  • La agricultura continúa siendo de lejos el sector con el mayor número de niños en situación de trabajo infantil (98 millones, o 59%), pero el número de niños en los servicios (54 millones) y la industria (12 millones) no es insignificante – la mayoría se encuentra principalmente en la economía informal.
  • Se registró una disminución del 40% del trabajo infantil en las niñas desde el año 2000, mientras que en los niños la disminución es del 25%.

En el sudeste de Asia y en el Pacífico las niñas son vendidas para ser prostitutas o para trabajos domésticos. En África, se cambian a los niños por ganado; luego pasan a trabajar en minas o en grandes plantaciones. En América del Norte y Latinoamérica, los menores se usan como mulas del narcotráfico, y para atender el apetito sexual de los turistas. En Europa son usados también en la prostitución.

Por la flexibilidad de las leyes de algunos países, y por la corrupción, muchas de las marcas más reconocidas del planeta, han trasladado o tercerizado su producción, incurriendo, muchas veces, en prácticas cuestionables, entre las que están pésimos salarios, horarios muy largos, nulas condiciones laborales e incluso esclavitud. Y por supuesto, el trabajo infantil también hace parte del prontuario.

Según el Foro internacional del Trabajo, Inditex, Abercrombie&Fitch, Mango, Dolce&Gabanna o Burberry, Nike, Addidas, Apple, Samsung, estarían en la ‘lista negra’ de empresas que fomentan la esclavitud y el trabajo infantil, especialmente en Asia.

En América Latina y el Caribe, existen 13 millones (8,8%) de niños en situación de trabajo infantil, mientras que en la región del Medio Oriente y África del Norte hay 9,2 millones (8,4%).

De acuerdo con un informe del portal Dirigentesdigital.com “desgraciadamente estas prácticas no solo las llevan a cabo empresas de ropa, sino que ahora la explotación va mucho más allá. Tiendas de muebles, como Ikea y Walmart, cadenas de restauración como McDonalds o tiendas en línea como Amazon también están incluidas en esta ‘lista negra’ de explotación. El caso más sorprendente, si cabe, es el de Amazon, cuya tienda en línea en Alemania ha resultado ser toda una pesadilla donde los empleados están intimidados por guardias y sufren condiciones laborales extremas. La televisión pública alemana, ARD, emitió un documental en el que se revela que empleados temporales reclutados para la campaña navideña fueron obligados a trabajar largas jornadas, incluso durante 15 días seguidos”.

En Colombia el panorama tampoco es alentador. Sin embargo ha habido un poco más de compromiso y las cifras han ido bajando. Antes de 2016 se hablaba de algo más de 1.200.000 niños. Ahora, de acuerdo al Ministerio de trabajo habría cerca de 869.000.

Se registró una disminución del 40% del trabajo infantil en las niñas desde el año 2000, mientras que en los niños la disminución es del 25%.

De acuerdo con la ministra Griselda Restrepo “esta reducción obedece, entre otros aspectos, a un trabajo mancomunado de la cartera laboral con la Red Colombia contra el Trabajo Infantil, y a una serie de alianzas público-privadas con diferentes sectores, con empresas y gremios económicos, donde se sabe que laboran un número importante de menores, como agricultura, comercio, industria y servicios, entre otros”.

Un estudio que realizó la Universidad del Rosario reveló que “Neiva, Sincelejo y Pasto deben fortalecer e impulsar políticas públicas para prevenir y erradicar el trabajo infantil, ya que son las ciudades que concentran el mayor número de niños y niñas que trabajan en el país”.

“El informe del Observatorio Laboral del Rosario reveló que en el sector rural prevalece el trabajo infantil en agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca. En el sector urbano predomina en comercio, hoteles y restaurantes”, explica el documento. Además, “entre las principales razones que llevan a que los niños trabajen, el análisis determinó las siguientes: debe participar en la actividad económica de la familia; le gusta trabajar para tener su propio dinero; debe ayudar con los gastos de la casa y a costearse el estudio y porque el trabajo lo forma, lo hace honrado y lo aleja de los vicios”.

Iván Daniel Jaramillo, investigador de este centro académico y autor del estudio, dijo que a pesar de la reducción de la tasa de trabajo infantil en el cuarto trimestre de 2016, “en Colombia se mantienen 869.000 menores en situación de trabajo, existiendo especial prevalencia en el sector rural, que debe tomarse como parámetro en la política de intervención para la erradicación de las peores formas de trabajo infantil”.