El fotógrafo de “La Mano de Dios”

El fotógrafo de “La Mano de Dios”

13 de Agosto del 2011

“Mi única fotografía deportiva interesante es esa, y aparte siempre digo, que fue tomada por error”, asegura el fotógrafo, cuya foto ha sido comprada como obra de arte por coleccionistas que han pagado hasta 3.000 dólares.

A sus 52 años, Longoni, editor de proyectos especiales de fotografía del diario Clarín de Argentina, rememora aquella vez que llegó tarde al partido de semifinales, la vez que le entregó la foto de papel al propio Diego y cómo a su regreso al país recibió un sueldo completo por la hazaña de la foto.

¿Cómo y por qué llegó a cubrir el Mundial de México 86?

Trabajaba en la agencia Noticias Argentina, una gran empresa, pero modesta económicamente. Yo era el editor y tenía cierta experiencia, a pesar de tener 26 años y haber cubierto el Mundial de España 82. Sin duda era un nuevo desafío y arranqué con un redactor hacía México. Todo se fue ‘complicando’ cuando la Selección Argentina comenzó pasar las rondas y nosotros a quedarnos.

Eduardo Longori se acomodó junto al palo izquierdo y apuntó su cámara Nikon para lograr la histórica foto.

¿Qué pasó ese día del juego entre Argentina e Inglaterra, por cuartos de final?

México es una ciudad terrible en el tránsito. Un año antes había sucedido el terremoto y todo estaba reconstruyéndose así que había trancones y no se calculaba el tiempo. Yo, desde mi hotel, estaba a 30 minutos del estadio, nada lejos.

Viajaba siempre con un equipo gigante -entre ampliadora, cubetas, tanques de revelado, máquina de escribir portátil- para realizar el revelado porque yo mismo lo hacía en el estadio Azteca. Me acuerdo que ese día cogí un remis (taxi) para ir al estadio. Eran las 8:00 a.m., pero por los trancones terminé llegando a las 11:00 a.m., demasiado tarde –el partido se jugaba a las 12:00-. Es decir, llegué tarde y me ubiqué mal tanto en ambos tiempos del juego.

¿Dónde se ubicó y que equipo fotográfico tenía?

Me ubiqué en el poste izquierdo, aunque no muy lejos de la potería de Peter Shilton, el arquero inglés. Tenía un tele largo, un 300 que no podía usar mucho porque cuando se está lejos este lente abre mucho el ángulo y realmente no estaba tan lejos. Así que trabajé con un lente corto de 85. Tenía una cámara Nikon MF2, con motor de arrastre.

¿Cómo fue esa jugada que terminó con la mano de Maradona que terminó usted registrado en una fotografía?

Maradona comienza esa jugada en tres cuartos de cancha. Elude a tres jugadores, luego le tira el balón a Valdano, quien la toca, pero un inglés le se anticipa y en el choque el balón se va al cielo, tratando de despejar, hacía el lado de Peter Shilton, quien se confía, y Maradona salta como cualquier jugada y la mete… la mete con la mano.

Pero era un jugada más, sin traumatismo para un arquero como Shilton…

Shilton se confió. A lo mejor pensó en qué hacer cuando tuviera la pelota, es decir, en la siguiente jugada y no en esa. A veces uno piensa en lo que va hacer más tarde, pero no al instante. Además, Maradona no podía saltar tanto y menos cuando Shilton, más grande en estatura -1,85 m- que el argentino -1,68-, podía utilizar las manos. Si bien el juez central (el tunecino Ali Bennaceur) pudo no haberla visto porque estaba tapado, me parece insólito que no la haya visto el juez de línea (el búlgaro Bogdan Dotchev). Pero por eso, después de 25 años seguimos hablando de ese gol (convertido en el minuto 51 del segundo tiempo).

¿Cómo hizo y cuántas fotografías tomó de ese instante?

Tomé tres fotografía, de las cuales dos son imágenes no está la pelota. Es decir, sólo una foto servía. Si miras esa jugada por la televisión se intuye que pudo ser con la mano, pero no podés dar crédito, como hoy sí lo daríamos. Fue una jugada impensable, corta, que nace de un rechazo, fácil para un arquero, pero inexplicablemente Maradona salta. ¿Por qué?, no lo sé, tal vez estaba iluminado, por algo se volvió un mito en la Argentina.

¿Fue ese partido o cuando levantó la Copa del Mundo que se hizo mito Maradona?

Mucha veces he dicho que Diego se vuelve mito no cuando gana el Mundial de México 86, sino en ese partido. Todavía estaba en el aire la Guerra de Malvinas (la disputa de tres islotes entre Argentina e Inglaterra, que ganan estos últimos en 1982). Ese partido hace el primer gol con la mano, en una muestra de viveza criolla, y luego a los pocos minutos hace un gol –elude a seis rivales- que termina siendo el mejor de todos los mundiales. Como dijo el técnico esa vez: ‘uno lo hizo con la mano y el otro vale por dos’. Este último es un gol que nadie se cansa de ver.

Longori dice que la foto fue un hecho fortuito y su especialidad no es la fotografía deportiva.

¿Qué pasó luego del partido?

En ese Mundial, me acuerdo que Kodak revelaba los rollos. Sin embargo, el rollo en el que tenía, al parecer, la foto de la mano desconfié y me quedé con él. Me dije: ‘prefiero revelarlo yo’. Entonces, lo que hice fue, en mi laboratorio improvisado en el estadio Azteca, revelar y ampliar las fotos para enviarlas. Luego comienzan las llamadas a preguntarme sí tenía la foto de la mano de Maradona.

Usted ha dicho que siempre dudó que tenía la fotografía en su cámara…

De hecho, cuando estoy tomando la imagen me doy cuenta de que Maradona hizo el gol con la mano, pero dudo si la tengo en mi cámara. Uno a veces fotografía lo que nunca ve, pero desde donde yo estaba se vio claramente la mano. Hay situaciones previsibles, pero esta no lo era, por la jugada tan simple. Luego me preguntan, cuando aún no había revelado, sí tenía la imagen, pero no había terminado de revelar.

Pero usted tenía la foto, sin duda…

Lo que aún tengo en mi memoria es cuando vi por primera vez el negativo, aún mojado por los químicos, y veo la imagen que luego recorrió el mundo. Era perfecta; aún me emociona de solo verla. Ver el negativo por primera vez es algo que no se olvida. Aún mojado, ver en foto, perfecta, es una emoción que creo que hoy se tiene igual al verla. Cuando mandé la fotografía no imaginé que pudiera tener la escena porque no sólo estaban los mejores del mundo allí, sino porque era una toma más. Luego envío la fotografía a mi agencia y a los 20 minutos la agencia Noticias Argentinas rebotada la imagen al mundo y da a conocer que la mano de Maradona de verdad existió.

¿Qué otro reportero tomó la misma fotografía?

Hay dos o tres imágenes que registran el hecho. Una es de un japonés, cuya imagen es a color, y otra, pero se ve muy alejada de la escena. La foto a color es una imagen que muestra mucho más cerca el balón del puño de Maradona, pero no tiene una gran calidad porque apenas se estaba introduciendo la fotografía a color.

¿De qué sirvió tener esa fotografía?

Con esa foto la agencia pagó toda la cobertura del Mundial de México 86. La agencia de noticias tuvo las posibilidades de venderla y venderla. Y me pasó lo que nunca me había pasado en una empresa: me regalaron un sueldo completo por esa foto. De todas formas, si hubieras sido ‘freelance’ la historia sería otra cosa…

¿Habló alguna vez habló con Maradona de la fotografía?

El objeto-foto, la copia en papel que yo trasmití, se la regalé a Maradona al otro día del gol cuando asistió a una conferencia de prensa. La copia tenía la medida de 20X25. Se la regalé firmada y me dice: ‘Bueno, mándamela que la voy a guardar´. Teníamos muy buena relación. Luego, con años después, hice lo contrario: amplié una copia y le pedí que me la firmara. Además, porque él, ese día, acuña la famosa frase de la mano de Dios cuando reporteros del mundo le increpan por hacer un gol con la mano: ‘No, no fue con la mano… fue la mano de Dios’. Una foto que había sido publicada en miles de diarios.

¿Dónde está el negativo de la famosa imagen?

Lo tengo bien guardado porque siempre he dicho que es el capital de trabajo de tu propia jubilación. Además, como estudié historia pienso que son documentos memorables. Mi hija, que es dueña ya de esa imagen, me ha prohibido venderla.

Pero si alguien la quisiera comprar… ¿Qué haría?

Ya la vendí como pieza de arte para varios coleccionistas. Si duda es mi fotografía más publicada luego de la de los militares (que miran y están vestidos con uniforme). La foto de Maradona vale 3.000 dólares como obra de arte, no como mera reproducción para un diario que cuesta 400 dólares. No la tiene ninguna agencia, nunca se cedió los derechos de autor. Luego la agencia (Noticias Argentinas) me da la cedió.

¿Qué piensa de esa foto 25 años después de tomarla?

Fue una fotografía de cuestión fortuita. Fue una fotografía tomada por error. Tengo una falsa modestia con esta imagen porque fue producto de un tema que no manejo mucho que es la fotografía deportiva. Casi diría de esa falta de profesionalismo de haber llegado tarde a un partido de un Mundial me enseñó a ser severo con mi oficio. Tanto es así que la final entre Argentina y Alemania salí del hotel a las 6:00 a.m. y llegué a las 6:15 a.m. y el Azteca estaba cerrado. Hoy, duplicó la edad cuando hice la imagen y cuando eres joven piensas que son cosas que irán pasando, pero ya cada vez pasan menos.