El gran olvido de RCN en la telenovela del Joe

2 de junio del 2011

Entre los seguidores del Joe hay descontento con la versión que se da de su vida en la tv. Los sincelejanos son unos de los más inconformes.

El gran olvido de RCN en la telenovela del Joe

Aquella noche, al caer el avión en la pista del aeropuerto de Cartagena, los músicos de la orquesta Los Diablos del Ritmo no esperaron a que abrieran la puerta ni montaran la escalera. Se tiraron por las ventanillas y al caer en el piso besaban la tierra. La mayoría eran oriundos de Sucre. Iban para Bucaramanga a tocar en una fiesta, pero el avión no pudo activar el tren de aterrizaje. El piloto tuvo que dar vueltas en el cielo durante dos horas para quemar el combustible y hacer un aterrizaje de emergencia. El único aeropuerto que tenía luz para aterrizar de noche en la Costa Caribe era el de Cartagena. Vivieron momentos angustiosos. Muchos optaron por abandonar el grupo, cuando Peyo Torres les informó que una vez repararan el avión debían abordarlo de nuevo para un compromiso al otro día, en Barrancas. La agenda estaba bien tupida de contratos en varias ciudades del país y Venezuela, y debían volar para llegar a todos los lugares. Los sucreños no sólo le temían a los viajes en avión y a los hoteles de lujos, sino a las ciudades extrañas. Prefirieron quedarse en Sincelejo, y Torres tuvo que contratar músicos de otras partes, no tan buenos, pero más aventureros.

Ya en el patio sincelejano, los músicos disidentes tenían que levantarse ante el mundo. Para no dejarse morir de hambre, los músicos derrotados se unieron en el Supercombo Los Sucreños, con la dirección de Rubén Darío Salcedo y Walter Castro, pero les faltaba un cantante de música tropical y salsa. Joe Arroyo cantaba boleros y se había presentado en un concurso que hacía Radio Sincelejo, emisora fundada el 20 de Julio de 1948 y pionera de la radio en Sucre.

A Rubén Darío Salcedo lo dejaron por fuera de la historia.

La capital del departamento fue, entonces, la cuna musical del Joe. Por eso, los ojos expectantes de Rubén Darío Salcedo frente al televisor se llenaron de desilusión cuando Sincelejo no estaba entre las ciudades que se mostraron en el primer capítulo de la serie El Joe, la leyenda. Aparece Cartagena, Barranquilla, Medellín y Miami e, incluso, en algunos apartes mostraron los barrios olvidados de La Boquilla y el enredo bullicioso del Mercado de Bazurto, en el que el Joe se desmaya en los brazos del Nene Real, mientras su novia llega de brazos de otro a la iglesia de San Pedro Claver, en la calle San Juan de Dios.

Al finalizar el primer capítulo, el rey del pasebol se limpió las lágrimas, tomó el teléfono y llamó a Walter Castro para quejarse. Castro, famoso trompetista del Súper Combo Los Diamantes, primera agrupación en la que el cartagenero Álvaro José Arroyo González grabara su portentosa voz, también enjuagaba una lágrima.

Para los dos artistas, mentores del Joe cuando era un adolescente desconocido y de pies descalzos, y para el grueso de los sincelejanos, RCN “les bailó el indio”. La ciudad no aparece, a pesar de su gran importancia.

Jair Romero, a la derecha, encarna al Joe Arroyo en la telenovela de RCN.

En la vida real, Castro y Salcedo fueron a buscar al Joe a Cartagena, pero la mamá del cantante no les dio permiso. Sin embargo, se fueron al colegio y lo sacaron por la puerta de atrás, tras abrir unos huecos en la ventana, y se lo llevaron a Barranquilla a cumplir compromisos bailables. Había sido como un secuestro. Tuvo que ir el propio Rubén Darío Salcedo a Cartagena a llevarlo y a pedir disculpas. Álvaro José tenía catorce años y aún no se llamaba Joe, nombre que le puso Salcedo. Un buen manojo de billete en la mano de la señora González, y la cara de seriedad de Salcedo, permitieron que el cantante se radicara por cuatro años en Sincelejo. Uno de los anzuelos para traerlo, se dice, fue grabar su voz en LP.

Por eso, desde que los sincelejanos vieron los avances de la serie del Joe en la televisión y ese bombardeo de publicidad por mar, aire y tierra, los dos padrinos del cantante sospecharon lo que venía. Walter Castro, autor del tema Racatá y El Dulce Nombre, clásicos de la música sabanera, empezó a visitar las emisoras para contar la historia. Dice que los de RCN llegaron a Sincelejo por las orillas y no averiguaron la historia real. Y se brincaron la placita de Majagual, célebre en los saludos del artista, donde jugó bola de trapo y vendió fritos a sus catorce años.

En la plaza de Majagual el pueblo de Sincelejo le rindió homenaje a El Joe hace dos años.

En el segundo capítulo, Rubén Darío Salcedo, jefe de la fiesta en corraleja, Corazón de Acero y la Colegiala, rompió su tertulia diaria nocturna con sus amigos de la Plaza de Majagual para esperar la serie, que se adentraba en el Carnaval de Barranquilla y mostraba a Fruko buscando una voz. En la escena, Fruko descubre a Joe cantando en una caseta de Carnaval y pregunta quién es y dónde estaba ese artista. Su interlocutor le responde “Es Joe Arroyo, estaba en Sincelejo donde Rubén Salcedo”.

Considerado el artista vivo más importante de Sincelejo, a Rubén Darío Salcedo no se le conoce sin el “Darío”. Si se dice Rubén Salcedo es como si se hablara de otra persona. A Salcedo no le extrañó su mala suerte. Desde los ocho años, su vida ha sido presa de muchos despojos. Primero fue su primer amor, que lo despreciaba  porque era un simple chofer, algo que dio pie para tres de sus mejores canciones: La colegiala, Amor de adolescente y La Cuñada. Para colmo de males, La Colegiala apareció a nombre de Julio de La Ossa, y al ser grabada por Carlos Vives tuvo que emprender una lucha jurídica para que se la devolvieran. Vives le prometió venir a Sincelejo para comerse un mote de queso en su casa y saldar la deuda. Aún lo está esperando.

Fruko impulsó la carrera de Joe en sus inicios.

A Salcedo todo el mundo lo engaña. Los de RCN lo visitaron y prometieron meterlo en la historia como descubridor del Joe, pero al igual que los organizadores de las fiestas en corralejas, le fallaron. Le hicieron un homenaje y no lo dejaron entrar a su propio homenaje. Hizo el himno de las fiestas de toros en Sincelejo (Fiesta en Corraleja) y jamás le mandan una invitación para disfrutar de los palcos.

Hace dos años, la plaza de Majagual recién remodelada, congregó unas 20 mil personas en un homenaje que la Alcaldía de Sincelejo le rindió al Joe, como testimonio de afecto a uno de los mejores difusores de la imagen de esta plaza histórica, en sus saludos. También como testimonio de su paso por Sincelejo durante cuatro inolvidables años.

Se especula que los productores de la serie hicieron una propuesta económica a la Alcaldía de Sincelejo para incluir a Sincelejo en la novela, pero que no tuvieron respuesta.

La jefe de prensa de la Alcaldía de Sincelejo, Beatriz Diego Solano, dijo desconocer esta propuesta de RCN. Mientras tanto, la gente sigue reclamando el olvido. Los dejaron con las ganas de ser protagonistas de la telenovela.

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