El hombre que lleva sabor por los siete mares

18 de mayo del 2014

Es el chef del Cuauhtémoc, el mexicano que enamoró a Cartagena.

Andres Clara Rosas, Buque Cuahtémoc mexico

Mira al cielo, entre cierra los ojos y pasa su pulgar por encima de los otros dedos de su mano derecha, mientras cuenta trata de recordar fugazmente episodios de una labor que le da placer y lo enorgullece; luego de unos segundos, responde: “en los últimos días he cocinado para más de 250 personas”, sonríe y con amabilidad pide permiso para pasar; una pequeña cartagenera cautivada con la belleza del Cuathémoc (el buque escuela de los mexicanos) posa para las fotos que le toma su madre pero impide que el teniente de corbeta, Andrés Clara Rosas abra la puerta que le da acceso a un lugar sagrado.

La cocina del Buque Cuathémoc, es más que una cocina, es lo que para un pintor puede ser su lienzo. En ese espacio de unos 10 x 10  metros no solo se prepara comida sino que se trata de conservar día a día el legado del pueblo mexica.

Rosas se sale un poco del estereotipo de un marino tradicional, no grita para dar órdenes, no imposta la voz y asegura, mientras pone a calentar una paila con aceite, que no tiene un amor en cada puerto. Habla de su familia: su esposa e hijos a los que no ve hace cerca de tres meses. “Al principio cuando subí por primera vez al Cuathémoc en 1999 me daba más duro, hoy en día soy más fuerte y saber que represento a México en muchas partes de mundo me da alientos y resistencia para regresar a casa”.

En esa cocina el olor a mar no existe. Allí huele a carne, pollo, enchiladas y tortillas calientes.

¿Qué es lo más difícil de cocinar en alta mar?

Cuando vamos navegando y el barco se escora por el aire. El barco se va hacia una banda y se corre el riesgo de que las ollas con el guisado se caigan en el piso Se trata no prepara comidas líquidas para evitar un accidente.

¿Cómo conservar en alta mar el sabor y la esencia de la comida mexicana?

Buscamos chiles secos. La comida es con base a muchos tipos de picantes, nuestro mole, y todos los productos lo traemos desde México. En los países a los que llegamos tratamos de abastecernos con productos que complementen el sabor. No hay que perder la esencia de los platos típicos.

Mientras Rosas habla con orgullo de su comida mexicana suena de fondo música de Juan Gabriel. “México lindo y querido, te llevo en el corazón” se escucha. El público responde, unos bailan , otros cantan. Interrumpe y pide excusas, debe bajar a la bodega. El almuerzo está en marcha y debe afinar detalles.

Al otro lado del barco dos generaciones de marinos aztecas hablan con los cartageneros. Explican con paciencia y gusto los detalles técnicos del barco y pese a que han recorrido más de 100 países del mundo, dicen “en ninguno se siente tanto calor como en Cartagena”.

Entre ellos hay  respeto por el rango pero parece un diálogo de padre e hijo. Se trata del teniente de fragata del cuerpo general especialista en comunicaciones navales, José Andrés Ibarrondo Sánchez y el Sargento Segundo de la carrera de logística.

Teniente de fragata josé Antonio Ibarrondo Sánchez

A la izquierda el sargento, a la derecha el teniente

Teniente

“Somos los encargados de mantener el servicio y dar continuidad a las comunicaciones del buque. Mantenemos el enlace de las comunicaciones con México. Para que los tripulantes puedan comunicarse con sus familiares y mantener el contacto con ellos”.

Sargento segundo

“Es la primera vez que viajo en el velero.  Se ha recibido la navegación en las aguas de sur américa de muy buena manera. Hemos aprendido como se maniobra un buque a vea y la importancia de este a nivel internacional”. Rosas regresa, esta vez para hablar de la variedad de la comida mexicana

¿Cómo mantener satisfechos a tantas personas que están a bordo?

Para entrar a este barco se hace un examen de selección de personal. En el barco hay cocineros de todos los estados del país. Siempre la comida será variada porque hay personal de todas las regiones de mexico. Hacemos desde una tampiqueña, un pescado a la veracruzana, Un pozole estilo Guerrero, Un mole de Oxaca.. Nuestra comida es muy variada”

¿Quiénes, además de a tripulación propia del buque, han probados sus platos?

El barco brinda comidas a grandes personalidades: diplomáticos, presidentes, embajadores. El presidente de Francia, los reyes de España, los de Marruecos, los gobernantes de Letonia. Ellos traen su comitiva y califican los productos de 1 a 10 y no se ha tenido problema para que ese personal disfrute de la comida”

Historia del Cuauhtémoc

Cuauhtemoc buque, Sail 2014

El Cuauhtémoc fue construido en los Astilleros de Celaya, en Bilbao, España, causando alta en la Armada de México el 29 de julio de 1982.  Es uno de los cuatro buque-escuelas de países hispanoamericanos construidos en esos astilleros, además del “Simón Bolívar” de Venezuela, el “Guayas” de Ecuador y el “Gloria” de Colombia. Entre los 33 viajes que ha realizado están: tres de circunnavegación en 1990, 2002 y 2006; Atlántico 1982, 1985, 1992, 2012; Osaka 1997, Rouen 2003, 2008, y Oriente 1983, 1987.

¿Por qué Cuauhtémoc?

Es el símbolo por excelencia de la mexicanidad. Caracterizado por defender la patria con valor sacrificio y tenacidad. La etimología de su nombre se deriva de las voces del náhuatl cuautli (águila) témoc (que baja).

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