“La pornografía es el arte erótico de los pobres”

17 de julio del 2016

Un hombre de 70 años dirige el primer museo erótico de América.

“La pornografía es el arte erótico de los pobres”

En este lugar los pobres mentales no tienen cabida. Para explicar lo que dice, Fernando Guinard cita un poema del colombiano Raúl Gómez Jattin.

“A Tirsa se lo metía detrás de la puerta de la vieja casa de Catalina Safar viuda de Jattin Junto al mar. Tenía un deseo tan desesperado de meterle la mano entre las piernas y tocarle el centro de su ser, de acariciar su pelambre que languidecía al almuerzo mientras me sobaba la bragueta”.

Lea también: La Fulminante, la actriz porno que reta al Estado

Y es que Fernando Guinard, como dice el poema, desde siempre ha sentido un deseo tan desesperado de exponer su pasión por el erotismo, por ese mundo donde, insiste:  “Los pobres mentalmente no tienen cabida”.

GALERÍA: Un recorrido fotográfico por el primer museo erótico de América

Este hombre se ha caracterizado por su carácter, no le teme al paso del tiempo ni a decir las cosas por su nombre.

La ‘Bestia de los infiernos” como lo apodó el escritor y dramaturgo Sergio González León, es el fundador del ‘Museo Arte Erótico Americano’ (MAREA).

erotismo c

“El MAREA es un antídoto contra la presencia constante de la muerte que habita un país plagado de bárbaros supersticiosos”, asegura Fernando.

Este lugar se ha convertido en su esencia y en su carta de presentación, ya que expone por cada rincón historias, anécdotas y grandes amigos.

Es el primer Museo de Arte Erótico que se funda en América. Fue en el año 2000. No tiene ánimo de lucro. “Su objetivo es proteger, preservar, promocionar y estimular las expresiones del arte y del arte erótico. Es un proceso surrealista y delirante que ha logrado plasmar el mundo de los sueños en una realidad”, confesó el fundador en diálogo con KienyKe.com. 

“El propósito del arte es despertar la imaginación y la pornografía disparar la atención al deseo de la carne”

¿Cómo nace el MaRea?

Para explicar como surgió la idea, Fernando Guinard crea una escena. Un hecho que solo tuvo lugar en su mente, pero que según dice, le sirvió para convertir su loca idea en una realidad.

“Un día del año 1987 estuve en una orgía con Amparo Grisales y Margarita Rosa de Francisco, dos de las mujeres más bellas, exóticas y sensuales de Colombia, luego de la faena, me tumbaron de la cama. Ya despierto, y con el coxis maltratado tuve una visión: se me apareció la Virgen María entre una nube de humo y me dio la idea”, cuenta Fernando. En su discurso hay exageración, ironía, sátira, humor negro.  ¿Una virgen le sugirió que creara un museo de erotismo?

Según dice, la misma madre de Jesús, el hijo de dios, le pidió que  realizara dos obras que mostraran la parte amable, sensual, lúdica y erótica de los colombianos que viven en una sociedad caracterizada por la falta de afecto. “La primera fue la publicación de su libro ‘El Espíritu Erótico’ y la segunda, la fundación del MaRea”.

En lugar hay de todo, sobre todo pinturas, Se destacan las de Eivar Moya y Luis Caballero. “Hay unas 500 pinturas, hay unas que son muy malas pero hay otras que son muy buenas, entonces hay de todo… como en la vida”, explica Guinard.

Fernando Guinard-C01

“El arte erótico tiene que tener como veneno, como humor, algo que se salga de lo obvio.”

Este hombre define el erotismo como “el arte de la seducción mutua, que empieza con la mirada, la coquetería, siguen los besos, las caricias, hay se sabe si hay química entre los actores y después viene el acto sexual”.

Entre sus cuadros no solo hay erotismo, también reflejo de la sociedad. Hay cuadros muy explícitos que ante la mirada de algunos es pornografia. “Lo porno es lo explícito, en el arte no hay pornografía a no ser que sea un trabajo mal hecho”.

“La pornografía es el arte erótico de los pobres y como se supone que los pobres son pobres materialmente y espiritualmente, entonces la pornografia apenas siembra a una imaginario monótono, del mismo modo que la televisión”, aclaró Fernando.

En su cabeza siempre porta una gorra, tal vez para esconder el paso de los años. Es un gran amante del vino chileno y la buena música.

En su habitación también hay rastros del mundo perfecto, el erótico. Comparte con su esposa una cama que tiene tallada en madera la escena de una relación sexual, que viene siendo el resultado del erotismo.

Entre los objetos que más llaman la atención de las personas que visitan el MaRea, están una silla con forma de pene y un ‘acariciador de pitos’, como él lo denomina. Hay pinturas de jóvenes de la Nacional y una pequeña Ostia con la figura de un miembro masculino pintada.

Guinard es un gran conversador. A todo le saca cuento. Y es que el lugar que fundó hace ya 16 años, parece sacado de un cuento, de uno de esos que la gente choca escuchar o contar, pero que disfrutan. Otro cuento: su primera borrachera. Una historia repleta de frialdad, humor negro, indolencia.

“Fue en la universidad  con el tipo con el que estudiaba, me tomé mis aguardientes y amanecí clavado, vomitado y con el culo ardiendo. Me retiré de la universidad porque me dio pena”, contó Fernando en diálogo con KienyKe.com. Luego de esa experiencia entendió que el mundo vive en una burbuja donde todo es malo. “El sexo es algo tan natural y se hace a escondidas”.

Cita en su libro, el primero que publicó, a Jonh Lennon y su conocida frase.

“Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día”

El peruano Armando Villegas fue uno de sus maestros cuando empezó en el mundo del arte.

Otro de sus grandes logros es la fundación de la ReVistaOjos.com en el 2011. Tiene publicación mensual de actualidad, artes plásticas y visuales, erotismo, literatura, poesía y eterno femenino, donde participan los amigos y más colaboradores del MaRea. 

Es un hombre al que la religión, las tradiciones, y los conservadores le importan muy poco. Su mundo es catalogado malo, pero es el mundo que en el que él decidió vivir.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO