El hombre ‘zarigüeya’ de Cali

31 de mayo del 2018

El caleño protege a la fauna silvestre discriminada.

El hombre ‘zarigüeya’ de Cali

Cinco zarigüeyas fueron suficientes para cambiar por completo una vida. Ya había intentado salvar muchas pero todas morían, y cuando estas llegaron, después de haber perdido un refugio de gatos, comenzó a dedicarle todo su tiempo a preservar la vida de estos animales que, bajo el nombre de ‘chuchas’, son perseguidos, incluso masacrados. Así fue como Davis Travis se convirtió en el “hombre zarigüeya” y dedicó su vida a la protección de los animales olvidados.

Travis es de Cali y toda la vida ha vivido en el campo, de niño se dedicaba más a rescatar animales que a jugar en el barro o con sus amigos. Mientras veía que todos se divertían y los animales morían por la negligencia humana, decidió comenzar a luchar por estos seres.

Se graduó como fotógrafo y también es músico, pero comenzó a trabajar en un zoológico sin saber mucho, solo con las ganas de aprenderlo todo. Allí se dio cuenta de que algunos profesionales en zootecnia condenaban a morir a los animales silvestres porque no eran atractivos, entre esos estaban las zarigüeyas, los murciélagos, los gallinazos, las ranas, en fin. Eran los animales que para ellos no significaban negocio y por eso los tiraban a las serpientes.

Esa situación lo llevó a querer independizarse, y comenzó a pedir permiso para llevarse esos animales a su casa, y así fue. En el momento menos pensado de su vida ya no solo eran las cinco zarigüeyas con las que comenzó, sino que ya tenía un mini zoológico de animales silvestres que no eran tratados como debía ser.

Por ser fotógrafo, comenzó a subir en sus redes sociales las imágenes de los animales y las personas rápidamente le comentaron que por qué tenía esos animales, que eran muy feos, y un sinfín de adjetivos negativos. Sin embargo, otras personas iban hasta su casa solo a visitarlas, y gracias a eso se “regó la bola”, como dice Travis, y comenzaron a llegar más animales hasta su casa y ahí fue cuando le tocó tomar una decisión muy difícil, o los abandonaba o se tenía que ir de la casa, ya que con tantos bajo su cuidado, su familia se comenzó a molestar.

“Era escoger entre mi mamá, que me hacía todo, o estos animales, de los cuales me enamoré”Davis Travis

Se fue de su casa y creó el primer centro de zarigüeyas en Colombia hace aproximadamente cinco años. El refugio se encuentra en zona rural de Cali, y hasta allá comenzaron a llegar poco a poco los animales y, con ellos, se fue generando más curiosidad en las personas por conocerlos. Su hogar se convirtió en una especie de zoológico muy concurrido.

Fue en ese momento también en el que encontró apoyo de una fundación estadounidense que al ver su trabajo le compartió de inmediato información y le envió leche y demás insumos para darle una vida sana a sus zarigüeyas. Comenzaron a reportarle animales de todo el país, y él atendía los llamados, y de inmediato daba las indicaciones de cómo salvarlos.

Ha aprendido mucho, entre otras cosas, de las dietas que debe tener cada animal, gracias a que vivió toda la vida en el campo. Dice que está en la capacidad de decir qué puede comer cada uno, solo con verlos. Además, brindó el servicio de hospital silvestre, en donde atendía tortugas, iguanas, pájaros, etc.

En 2015 se ganó el seudónimo del “hombre zarigüeya” por su labor altruista, al no tener apoyo gubernamental y por su pasión hacia los animales.

Por eso es crítico con las entidades estatales encargadas del bienestar animal. En su experiencia, ha tenido problemas con organizaciones territoriales que han considerado que su trabajo no es el de recuperación de animales sino de captación, y él defiende sus ideales y a sus animales a toda costa: “Acá han venido por mis animales, pero yo ya les dije a ellos que no iba a parar porque esas entidades no hacen mucho por estos seres vivos”.

“Criar zarigüeyas le queda grande a cualquier biólogo, cualquier veterinario, porque eso es algo de amor, de real convicción, porque se tienen que pasar meses sin dormir, pegados a esos animalitos para que no se mueran”Davis Travis

Ahora está luchando en el silencio, sin que muchos sepan que sigue ayudando a la fauna silvestre. Le comentó a Kienyke.com que él brinda el espacio de atender las especies que nadie quiere salvar: “En Colombia hay animales que no tienen dolientes profesionales, a quienes le pagan por salvar animales, pero nunca van a ver una entidad diciendo que protejan a una zarigüeya o a un gallinazo, ellos siempre se fijarán en los jaguares, guacamayas y otros animales que sí son más atractivos”.

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