El crimen de Arabia Saudí inmortalizó a Khashoggi

Jamal Khashoggi

El crimen de Arabia Saudí inmortalizó a Khashoggi

23 de octubre del 2018

Al periodista de Arabia Saudita, Jamal Khashoggi lo asesinaron para callarlo, para que dejara de denunciar la falta de libertad en su país, pero con su muerte lograron el efecto contrario porque hoy su voz se escucha con más fuerza en todos los rincones del mundo, los 15 hombres que lo ejecutaron en el interior del consulado de ese país en Estambul cumplieron con parte de la tarea que les pusieron, desaparecerlo, porque al cumplirla no lograron callarlo, lo inmortalizaron.

Los detalles de su muerte, tienen aterrado al mundo por la forma despiadada como al parecer lo ejecutaron, con la participación de todo un equipo de asesinos entrenados, entre los que al parecer se encontraba un médico legista que, junto con los demás habría llegado desde Riad para desaparecerlo y que habría sido el encargado de mutilarle algunos dedos de la mano, estando vivo, y luego desmembrar el cuerpo para sacarlo sin levantar sospechas.

Aun cuando no se han confirmado las versiones publicadas por muchos medios turcos y en especial por Internet, los detalles, muchos al parecer ciertos, uno tras otro resultan cada vez más macabros. Se ha dicho por ejemplo que la prometida del periodista habría estado conectada con un celular de pulso similar a un reloj, que desde la muñeca de Jamal, le habría permitido escuchar lo que sucedía en el interior del consulado.

El horror sale a la luz

La novia del periodista Saudí Hatice Cengiz lo acompañó hasta la entrada del consulado de Arabia Saudita en Estambul, pues no le permitieron el ingreso , para que él recogiera su certificado de nacimiento, requisito para contraer matrimonio con ella. Antes de entrar él la previno sobre la posibilidad de que algo le pasara en el interior de la sede diplomática  y le pidió que en caso de que no saliera avisara a un asesor del presidente Recep Tayyip Erdogan.

Cengiz ha pedido al gobierno Saudí que le entreguen los restos mortales de su prometido, pero no ha recibido respuesta. Entretanto el presidente turco ha mostrado gran diligencia en ordenar las investigaciones que esclarezcan el crimen.  Al mensaje de condolencias que le envió el presidente Erdogan le respondió vía Twitter agradeciéndole sus esfuerzos por buscar que los asesinos de su prometido enfrenten a la justicia y agregó “Estoy orgullosa de ser una ciudadana turca”. 

Hasta que no se descubra la verdad de lo que le pasó a Khashoggi,  seguirán circulando las versiones como la que dice que ella habría escuchado cuando le cortaron los dedos, lo ultrajaron verbal y físicamente y lo torturaron durante al menos siete minutos, tiempo que habría durado su agonía, lanzando gritos de dolor hasta morir. Esto ha dado pié a que se haya dicho en medios turcos que los restos de Khashoggi aparecieron enterrados en el jardín del cónsul de Arabia Saudí en Estambul, versión que ya ha negado la fiscalía de Turquía.

Ante las noticias que dicen que los restos del periodista fueron sacados del consulado y arrojados en sitios específicos de Estambul,  las autoridades turcas han hecho pesquisas en el Bosque de Belgrado y la provincia de Yalova,  pero hasta el momento no han arrojado resultados.

Otra versión que ha circulado por Internet es que quienes lo retuvieron en el consulado buscaron convencerlo para que regresara a Riad y cesara sus ataques al reino Saudí a través de sus columnas en The Washington Post, ante lo cual el columnista enfurecido les habría respondido a gritos que no, cuestionándolos por lo que consideraba un secuestro, lo que los llevó a tomarlo del cuello y taparle la boca,para evitar que se oyeran sus reclamos,  situación que lo habría llevado a la muerte. 

El palacio real de Riad ha hecho todo lo posible por negar la vinculación del príncipe heredero con la muerte de Khashoggi. Cuando la noticia de la desaparición del columnista era imparable,  emitió un comunicado aceptando que el periodista si había fallecido en el interior del consulado pero  como consecuencia de una pelea “a puños”. 

Como  ocurre casi siempre en estos casos en el que la verdad comienza a surgir de una y otras fuente y a ser  conocida a través de distintos medios y  la presión de las redes sociales los acorrala, alguno de los implicados termina por contar lo que realmente pasó y cierto o no todo lo que se dice, lo que si  ya se sabe es que la cabeza del hecho es Ahmed al Asiri, el segundo de la inteligencia Saudí, quien habría dirigido el crimen vía Skype,pidiendo a gritos que le llevaran la cabeza de “ese perro” y que hoy el propio monarca del reino Saudí ha solicitado sea investigado.

En un comunicado el gobierno De Arabia Saudí ha dicho que las investigaciones” están todavía en marcha y que 18 ciudadanos saudíes han sido arrestados” e  informa que el asesor real, Saud al-Qahtani, y el número dos de los servicios de inteligencia, Ahmed Al Asiri, han sido despedidos de sus puestos. A ellos se sumaría el cónsul en Estambul que fue separado del cargo.

Periodista del reino 

Khashoggi, pasó de ser el periodista más cercano a la casa imperial Saudí, editor del periódico Al Watan, desde donde daba cabida a quienes defendían los derechos civiles de los ciudadanos de su país, a ser el más odiado por la monarquía dictatorial que rige esa nación. En 2017 cuando el rey Salmán bin Abdulaziz nombró a su hijo Mohammed bin Salman, heredero del trono, éste comenzó a limitar la libertad del periodista y dio a orden de retirarlo de su cargo por haber publicado criticas contra el presidente de Estados Unidos, amigo y socio en temas inmobiliarios y petroleros del reino Saudita.  

El cerco contra el periodista se extremó al punto que le fue prohibido usar Twitter para expresar sus opiniones, ante lo cual decidió emigrar a Estados Unidos, donde pudo expresarse libremente a través de una columna en el periódico The Washington Post, que escribió durante un año, fustigando al régimen monárquico y en especial al príncipe por la brutal campaña militar del régimen saudí y sus aliados contra Yemen.

Desde su partida de Riad, la capital de Arabia Saudí, se convirtió en un objetivo de los cuerpos secretos del país, que están al servicio de la familia real, en particular del príncipe heredero de la corona. 

Hoy su voz retumba en el mundo entero y son muchos los lideres que piden respuestas a lo que tiene todos los signos de ser un salvaje asesinato contra un hombre culpable de ejercer el periodismo, que según el Nobel de literatura Gabriel García Márquez, es “el mejor oficio del mundo. ”