El otro ‘Bolillo’

El otro ‘Bolillo’

23 de Agosto del 2011

En la madrugada del 30 de julio del 2006, el ganadero barranquillero salía junto a su esposa Lisette Ochoa Amador de una fiesta de matrimonio en el Country Club de Barranquilla, cuando tras una agria discusión, Dangond empezó a golpearla en el parqueadero de lugar. La golpiza la originó un ataque de celos, según declaró Lisette ante la Fiscalía, porque su marido la había visto conversando y bailando con otros de los invitados al evento. También contó que una vez llegaron al apartamento, la ira de su esposo se exacerbó y lo llevó a tomar un arma de fuego y dispararle. La bala le entró por la axila izquierda.

Lisette reaccionó con rapidez y alcanzó a llamar a sus padres, quienes llegaron a tiempo para auxiliarla. A pesar del pudor social por tratarse de familias conocidas socialmente en la ciudad, Lisette decidió demandar ante la Fiscalía a su marido por lesiones personales y tentativa de homicidio. Reconoció que había recibido agresiones por parte de su esposo en otras oportunidades y pidió el divorcio. Aceptó incluso que le fotografiaran el rostro y dar declaraciones en los medios de comunicación. La propia familia divulgó las imágenes de la agresión que había recibido en su rostro y en el cuerpo. Dangond reconoció que la agresividad incontrolable se la había despertado el exceso de alcohol en la fiesta.

A pesar de todo, la pareja, que tiene dos hijos menores de edad, se reconcilió después de unos meses de terapia psicológica en Estados Unidos, y Lisette desistió de la solicitud de divorcio. Procedió también a retirar la demanda que había entablado contra Dangond. Pero el proceso judicial continuó. Cinco años después, cuando la pareja se había reencontrado y vivía tranquila, un fiscal delegado ante el Tribunal Superior de Barranquilla le acaba de proferir una condena de tres años y cuatro meses.