El pastor de la fiscal

El pastor de la fiscal

20 de enero del 2011

Una camioneta Chevrolet 4×4 Rodeo, transporta al pastor de Vivianne Morales, quien usa una loción suave con esencia a canela y rosas. Dirige el Centro de Formación y Liderazgo, el lugar de encuentro religioso a donde la fiscal asiste los domingos. Es su guía espiritual desde hace trece años. La conoció cuando ella aspiraba al senado por el Movimiento Cristiano Colombiano en 1998, en momentos en que surgió la propuesta de Colombia en Paz con Jesucristo. Los cristianos saben bien combinar política y religión.

Viviane Morales estuvo casi diez años apartada de la Iglesia, en especial a raíz de la pérdida de su ojo (ver  artículo) que la llevó a centrarse en sí misma y en su recuperación personal y emocional. El Pastor Gutiérrez cree que salió adelante por la ayuda de Dios. Y eso lo repite una y otra vez en su iglesia, el Centro religioso al que ella asiste y en el que Gutiérrez, todos los domingos de 10 a. m. a 12 p. m., celebra una reunión e invita a reflexionar sobre las bendiciones de la semana y los propósitos de los ocho días siguientes.

Allí se juntan al menos 200 personas a orar y leer la Biblia en una relación personal de cada uno con el creador. Para ello Gutiérrez utiliza un libro protestante Reina Valera, de letras doradas. Es una liturgia particular, bien distinta a la misa católica. El Pastor frota entre sus manos una especie de aceite de almendra con un olor fuerte. A la vez aviva cánticos y alabanzas que, durante una hora, hacen las veces de una adoración musical con contenidos alusivos a los problemas y necesidades del país.


En la sede de la Iglesia, el pastor Gutiérrez invita a orar, cantar y hay quienes  lloran.

“Dios busca formar a sus hijos. El problema de Vivianne con su ojo fue un momento de redención. Ahora tiene una gran oportunidad de dirigir la Fiscalía. Si Dios permite que Viviane esté en ese cargo es para que ella actúe de forma a lo que él dice en su palabra, para poder trabajar en la historia del país. Creo que ella está capacitada para hacerlo”, dice el pastor.

Gutiérrez estudió ocho semestres de ingeniería mecánica en la Universidad Nacional. Luego se convirtió en concejal por Bogotá por la Cruzada Estudiantil y Profesional de Colombia (C4), en el periodo en que Jaime Castro fue alcalde de Bogotá, entre 1992 y 1994. Pero sus convicciones religiosas lo llevaron a estudiar Licenciatura en Teología en la Escuela Latinoamericana de Estudios Teológicos, donde también realizó una maestría con énfasis en educación.

La austera casa en la que funciona la Iglesia Cenfol, ubicada en el barrio La Española, tiene 11 metros de ancho y 25 de fondo. Se dice que la iglesia sobrevive de los diezmos de los feligreses que, como la fiscal, aportan a la iglesia 10% de su salario. En el país hay unos 3.000 líderes que logran influir por los menos en un millón de personas en todo el país.

Cenfol nació en 1994 y busca la presencia de Dios para formar líderes que hagan de su trabajo un factor de cambio para el país. Vivianne Morales siempre ha sido cristiana. Se casó en la Iglesia Casa sobre la roca, que dirige Darío Silva Silva, quien la acompañó junto a ocho pastores en su posesión de fiscal general, el pasado 16 de enero. Allí también estaba, muy puntual, el pastor Gutiérrez, quien cuando ella lo requiere, se desplaza a su casa a darle orientación sobre algunas cosas. Quienes conocen el tema aseguran que son consejos para asumir los desafíos terrenales.


Fieles de la Iglesia Casa sobre la Roca oraron en la posesión de Vivianne Morales.

Son muchas las horas que el pastor dedica a orar por las intenciones de Vivianne Morales. Gutiérrez termina con una sentencia bíblica que da luces sobre la nueva fiscal: “Esther, Débora, José o David fueron salvados por la gracia de Dios de su debilidad, de lo vil, de lo despreciable. Vivianne, por obra de esa misma gracia, se desempeñará en el ejercicio de su investidura de una manera tal que hará historia, con su incansable trabajo, pero sobre todo por su fe en Dios”.

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