‘El silencio de los fusiles’: mirada íntima al Proceso de Paz

Foto: @Natoroz

‘El silencio de los fusiles’: mirada íntima al Proceso de Paz

14 de Julio del 2017

La periodista Natalia Orozco, por medio de un trabajo que le llevó tiempo, le exigió paciencia y al que le inyectó toda su dedicación, recoge los momentos más íntimos de cuatro años de diálogo entre el Gobierno y las Farc para encontrarle una salida al conflicto colombiano.

‘El silencio de los fusiles’, es el resultado de esta amplia investigación, el trabajo se inauguró en el Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICCI) que se desarrolló del primero al seis de marzo del 2017 y muy pronto estará en los salas de Cine Colombia.

No fue fácil empezar. Natalia tenía muchas prevenciones como cualquier colombiana hacia la guerrilla, pero también hacia los militares y políticos. Todos han tenido su grado de responsabilidad en esta guerra. Pero la desconfianza era mutua. Ellos tampoco veían con tan buenos ojos que una periodista los grabara todo el tiempo, incluso en sus momentos más íntimos.

Foto: @Natoroz

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“El acercamiento con todos fue muy difícil. Tuve que esperar un año para que la guerrillera diera luz verde para hacer este documental, fue gracias a Pablo Catatumbo, que hizo de puente para que la guerrilla accediera a grabar.  Tengo muy claro que ellos sobrevivieron a la desconfianza heredada por Marulanda, ellos no sobrevivieron por inteligencia sino por estrategias basadas en la desconfianza .

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Por otro lado, Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo tenían mucha desconfianza porque sus asesores al ver que yo estaba grabando tanto con las Farc los advirtieron respecto de que yo podría hacer una película profarc, cosa que obviamente no iba a suceder”, explica la periodista.

Sin embargo, y muy contrario a lo que aparenta Pablo Catatumbo tras un rostro serio de gestos agresivos, fue el más elocuente, con Natalia firmaron un “pacto de verdad”, incluso la dejó compartir con su familia.

“La mamá de Catatumbo es super santista”

Narra con gracia Natalia al recordar alguna que otra anécdota de su investigación.”Muchas veces los familiares de los guerrilleros son personas completamente opuestas. Antes de hablar conmigo la mamá le preguntó a Catatumbo – ¿Pablo yo qué respondo?- Él le contestó -Pues la verdad mamá- Entonces la señora declaró su amor por Santos, podría ser la jefe de campaña. Está agradecida con el Presidente de la República por iniciar el proceso y haber terminado la guerra. Ahora puede ver más seguido a su hijo. Pablo solo se reía y decía -pobrecita mi mamá”.

32 años pasaron antes de que Catatumbo pudiera reunirse con su familia. Apartarse era la única forma de protegerlos, estas familias fueron perseguidas, algunas torturadas y muchas veces asesinadas solo por ser familiares de guerrilleros.

El reencuentro no pudo ser más emotivo, y para celebrarlo, la madre de Catatumbo decidió llevarle a La Habana un escapulario de regalo, ignorando por completo que la guerrilla marxista es en síntesis atea. Pablo lo rechazó, y su madre como cualquier otra, se enojó mucho porque su hijo no quiso lucir la cadena de medallitas de todos los santos habidos y por haber que le había obsequiado.

Pero aunque Pablo no le hizo caso a su madre con el escapulario, sí lo tuvo que hacer con otra cosa. “Resulta que un día llega Pablo Catatumbo y su hermano y le bajan la foto del sagrado corazón que tenía la señora en la sala y le ponen ahí la foto de otro señor. Ella pregunta -¿quién ese señor tan feo?-

Catatumbo le dice que es un señor que dejó morir a sus hijas de hambre por estar luchando por la vida y la justicia social. – ‘Pero ese señor no lo conozco, me bajan esa foto de ahí’-. le dijo a sus hijos.  El señor era Lennin. Catatumbo se tuvo que ir de la casa con foto y todo”.

Lejos de la imagen hostil que como guerrillero Pablo Catatumbo se fue formando a lo largo de sus años como comandante de las Farc, le tiene más miedo a una cámara, que a estar combatiendo en medio de la selva.

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“Pablo es un personaje muy chistoso. A una de las entrevistas llegó con una caja gigante que contenía a un telepronter hechizo. Yo le pregunté que para qué lo había llevado, que se se ponía a leer la gente se iba a dar cuenta, que era imposible hacerlo así. Me respondió – No Natalia, yo he estado practicando mucho y le aseguro que nadie se dará cuenta- Él no quería que se le escapara ninguna idea, yo solo podía morirme de la risa”, cuenta Orozco.

La polémica de Juan Manuel Santos 

Por otro lado, algunas personas que han tenido la oportunidad de ver el documental antes de su estreno oficial han creado una polémica respecto a una declaración de Santos.

“Hice la paz con las Farc para salvarles el Country Club a mis amigos”. Palabras que crearon polémica. Otra más de las que a diario se cocinan en las redes sociales.

¿Si dijo eso el Presidente de la República? Resulta que no lo dijo exactamente de esa forma. No lo dijo ayer, ni hoy, ni en las últimas horas.

Natalia Orozco explicó que la frase está sacada de contexto. Santos, según la periodista, en realidad dijo: “Algunos no entendieron que este proceso de paz también les salva el Country Club”.  La entrevista con el jefe de Estado tuvo lugar en Casa de Nariño.

“Hay un momento en el que hablo con Santos sobre la responsabilidad de las élites en esta guerra. Él lo que dice textualmente – Es que algunas personas de esas élites piensan que haber establecido contacto con las Farc fue una traición-. Yo le digo que las clases altas son egoístas, son mezquinas.

Me responde -Sí, pero algunos no entendieron que este proceso de paz también les salva el Country Club- Sin embargo, lo dice irónicamente, como enviando un mensaje a la gente; como diciendo, si usted no apoya esto por altruismo apóyelo por estrategia. Es una forma de decir que la paz le sirve a todos”.

Por otro lado, la periodista insiste en que es mal intencionado sacarlo de contexto. Aunque los asesores del Presidente de la República le habían pedido que no preguntara por eso, Natalia sentía la obligación de hacerlo.

“Buscaba una entrevista diferente, no fue posible hacer más. Por varias razones, una porque había desconfianza por parte del gobierno hacia a mí, por los contactos que yo tenía con las Farc y dos porque sus asesores estaban reservando a Santos para otra gran película que la está haciendo Marc Silver, que es un documentalista norteamericano. Sin embargo, Santos, gracias a Enrique Santos (su hermano) tuvo la generosidad de recibirme y responderme preguntas incómodas”.

La primera vez que Santos y Timochenko se vieron a la cara 

Sentarse ha hablar sobre terminar una guerra de más de cincuenta años no es fácil para nadie. Además de soportar las innumerables críticas de la oposición respecto a lo dialogado en la mesa.

Rodrigo Londoño (Timochenko) y Juan Manuel Santos, como cabezas de las conversaciones, se vieron por primera vez en en una sala con un sofá de por medio, en el que ninguno de los dos sabía si sentarse primero.

Casi como jugando al ‘baile de la silla’, Santos y Timochenko tuvieron su primer encuentro.

“Conocer ese acercamiento fue muy bonito porque muestra la vulnerabilidad de los seres humanos a pesar de los poderosos que sean. No sabían cómo sentarse, empezaron a  darle vuelta a un sofá y terminaron sentándose en una posición en la que era imposible hablar. Tampoco tenían ni idea de cómo darse la mano, cómo saludarse. Todo tenía una lectura pública y eso le agregaba una dosis más de tensión”.

Estreno ‘El silencio de los fusiles’ 

Pese a las dificultades, Natalia Orozco logró narrar esta historia desde un punto de vista privilegiado. Reuniendo en dos horas de película los testimonios de las dos caras del Proceso de Paz: el Gobierno y las Farc. Acepta que se le quedó mucho material por fuera. Ahondar más en el narcotráfico; el papel de las mujeres en la guerra; el reclutamiento de niños, que no solo se dio por parte de las Farc y los testimonios de las víctimas. Pero al mismo tiempo resalta que cada uno de estos temas da para su respectivo documental.

El Silencio de los Fusiles, se podrá disfrutar del 20 a 23 de julio en las principales salas de Cine Colombia del país.Con funciones de 1:00 p.m. y 3:30 p.m.

“Debemos tener la capacidad de escuchar así no estemos de acuerdo con lo que dicen las Farc o el Gobierno. Ya lo hicieron ellos ahora nos toca hacerlo a nosotros como sociedad civil”, es la invitación que hace Natalia Orozco.