El tigrillo Yacamán visto por su padre a alta velocidad

El tigrillo Yacamán visto por su padre a alta velocidad

4 de Junio del 2017

Gustavo Yacamán nació hace 26 años en la tierra de la salsa y las bellas mujeres, con tan solo ocho se paró en el podio tras una carrera automovilística, allí se dio cuenta que estar frente a un volante era lo suyo. Desde ese entonces su familia lo ha apoyado en el proceso de convertirse en piloto profesional, especialmente su padre, con quien comparte nombre y a quien considera la persona adecuada para hablar en profundidad sobre el ‘tigrillo’.

Yacamán padre, quien también fue corredor, empezó a convertirse en el apoyo de su hijo en los entrenamientos que desde joven tenía, incluso viajaba con él hasta la capital colombiana donde el entonces joven Yacamán competía para poder llegar a cumplir su sueños de velocidad.

Desde pequeño estuvo ligado con los deportes, al ver a su padre desde las gradas en el autódromo de Cali, fue surgiendo su amor por las pistas y los circuitos, logrando iniciarse en las más importantes competencias de la categorías de GT.

En 2012 se convirtió en el primer latino en obtener la pole position en Indianápolis en el marco de la carrera más importante de la Indy Lights. Logró además seis podios en ocho carreras durante la temporada 2015 de la Ligier JS P2, entre otras.

Al Mayor de los Yacamán le decían ‘el tigre’, en su época de futbolista universitario, sin darse cuenta fue este uno de los legados para su hijo, a quien llaman ‘el tigrillo’. En Colombia dentro de todas las disciplinas deportivas se acostumbra a poner sobrenombres que destacan las cualidades de sus deportistas, pero para Yacamán fue más un regalo de su progenitor.

Gustavo Yacaman II

No hay duda de que Yacamán (padre) siente un orgullo indescriptible por su hijo. Según cuenta, al verlo ganar en karts se decidió por acompañarlo como mánager, además, de ser  su consejero.

“Una felicidad inmensa de ver que en su primer año ya estaba obteniendo resultados positivos, que ya estaba ganando carreras. Eso nos impulsó a luchar para sacarlo adelante”

Su papá cuenta con orgullo, como desde los 15 años Gustavo, el hijo, ha estado viviendo fuera del país, cuestión que al piloto le ha impedido estar en momentos importantes de su familia. Sin embargo ellos sabían lo que dicha decisión implicaba, pues ninguno de sus allegados pudo bajar de los carros a aquel que en su madurez sigue persiguiendo un sueño de infancia.

Hoy el ‘tigrillo’ es una de las promesas del automovilismo colombiano en el exterior y a la espera de seguir cosechando triunfos. Aunque, el deporte a motor sobre cuatro ruedas en el país no recibe tanta atención como otras disciplinas, sabe que tiene toda una carrera por delante, con la que podrá seguir por un camino lleno de victorias.

Cualquiera pensaría que los gustos de Yacamán (hijo) son sofisticados por haber viajado más de la mitad de su vida. Aunque hay algo de eso, él prefiere la comida de su casa, de la tierrita. Las hamburguesas no son del agrado de Gustavo (hijo), no solo por considerarlas poco saludables sino porque cuando pequeño esa comida le quitó la oportunidad de correr en Bogotá, tras haber estado en un hospital por intoxicación. El ‘tigrillo’ trata de alejarse de ellas y prefiere el sancocho caleño que le prepara su mamá.  

“Parece paisa porque también le encanta que le hagan fríjoles” menciona ‘El tigre’, y es que, ¿qué colombiano no extrañaría el sabor de casa? Cuando regresa al país, afirma su padre, siempre busca un caldo de costilla. Sin él no puede correr, pareciera que fuera su vitamina cual popeye con las espinacas, y hasta que no llena ese vacío no arranca.

Sin mucho pensarlo Yacamán padre usa la palabra guerrero para describir a su hijo “Es un muchacho consagrado que trabaja duro todos los días para alcanzar sus metas” con un tono de voz que para cualquier persona que lo escuche evocaría un sentimiento más grande que amor, ese mismo que siente al ver a su hijo cruzar la meta de primero.

Es un muchacho consagrado que trabaja duro todos los días para alcanzar sus metas”

Un papá que habla del ‘tigrillo’ con tanta admiración, no puede menos que decir que daría la vida por el que aún ve como su niño, como un Tigre con sus crías. Afirma con certeza que desde que lo vio subirse a un carro de competencias supo que tenía un deportista de talla mundial en sus manos.

Si bien a Gustavo Yacamán (hijo) se le iluminan los ojos cada vez que habla de su profesión, tanto que podría mencionar cada parte de un auto con los ojos cerrados, también, cada  vez que vuelve a Cali, sale corriendo a la región turística del Lago Calima, a cerca de dos horas de la capital del Valle, para practicar kiteboarding, su otra gran pasión, que inclusive hace parte de su preparación física para llegar con buen rendimiento a las carreras.

Gustavo Yacaman I

Sin embargo, no todo ha sido color de rosa. Los Gustavo Yacamán y su familia también han tenido algunos sustos, como el que Yacamán padre recuerda en una de las competencias de la Indy Lights. en el año 2009, en ese momento el ‘Tigrillo’ sufrió un accidente en el que se lesionó una vértebra, razón por la que tuvo que retirarse de la competencia, cosa que no lo detuvo para continuar persiguiendo esa máxima velocidad que tanto anhela, aun con los riesgos que implica esta vida de competencias, y que a figuras internacionales como Ayrton Senna o Michael Schumacher les ha costado.

“Hemos tenido años difíciles y categorías complicadas donde hemos corrido, pero, todo es un proceso y hay que esperar para que las cosas se den. La  gente normalmente  piensa que hay que llegar para ganar de una vez y eso no existe”

Actualmente se encuentra probando nuevos campos del automovilismo porque como dice su filosofía de vida “Prefiero arrepentirme de algo que hice, que de algo que debí haber hecho”. En su última carrera en Global Rally Cross el pasado 21 de mayo en Louisville, EE.UU, logró estar en el podio, lo que ratifica que el colombiano es hábil para enfrentarse a los nuevo retos.

Su próxima carrera será este domingo en el circuito de Zolder en Bélgica, que corresponde a la presente temporada de Blancpain GT Series de la que hace parte.

Los Yacamán una dinastía caleña de alta velocidad que al igual que los felinos, corren el riesgo por los suyos, inclusive en peligrosas pistas del mundo, en las que intentan dejar la piel.