El verdadero partido de Cuadrado

El verdadero partido de Cuadrado

25 de marzo del 2017

En Colombia son miles y miles los niños crecen en medio de la violencia, viendo con sus propios ojos el desastre que la guerra deja a su paso. Mirando por televisión a sus más grandes ídolos, muchos de ellos ponen todas sus esperanzas en figuras del fútbol como Radamel Falcao, James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado.

Este último ha tenido un impacto especial en los pequeños que crecen en el barrio La Sierra, de la comuna 8 de Medellín, en medio de un ambiente de violencia, donde bandas criminales, guerrilla y pandillas predominan. Ven con asombro cada una de sus gambetas, goles y triunfos, y viven orgullosos de pertenecer a la Fundación Juan Cuadrado, una organización que nació como iniciativa del futbolista, motivado por su duro encuentro con la violencia cuando era solo un niño.

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Cuadrado vivió en carne propia la violencia que ningún niño debería vivir, pero que hace parte del día a día de miles. Sus primeros años de vida, en Necoclí, Antioquia, fueron marcados por la muerte de su padre, que recibió un impacto de las bala.

Tal vez por esta razón se conmovió con los niños de La Sierra, y decidió crear la fundación hace tres años para darles una oportunidad a muchos de ellos que sueñan con llegar a lo más alto del mundo del fútbol. Pero también busca por medio del deporte, el teatro y el arte, cambiar el rumbo de todos estos pequeños, destinados a reproducir el interminable ciclo de violencia.

“Cada vez que viene a Colombia, Juan sube a La Sierra a jugar con los niños. Ellos no se la creen. Lo ven en la televisión jugando en Italia o la Champions League, pero tenerlo cara a cara es otra cosa. Quedan siempre tan motivados que para ellos no hay otro equipo al que les guste ir más que la Juventus”, explica Roger Espeleta, uno de los profesores de la fundación.

Su compromiso ha sido tal, que el pasado mes de febrero anunció al diario La Repubblica de Italia que planea hacer a mitad de año en la capital antioqueña un partido benéfico, en que participará Paul Pogba, jugador  de Manchester United. Con el dinero recaudado se mejorarán las condiciones de la fundación y se comprarán todos los implementos necesarios para ayudar a cada niño a cumplir sus sueños.

Foto: Fundación Juan Cuadrado

Foto: Fundación Juan Cuadrado

Cuadrado tiene agendada su visita a la fundación cada vez que está en el país. Lo hace solo, sin la presencia de cámaras que lo persigan, ni escoltas que protegen su vida en medio de un lugar que la historia reciente señala de peligroso. Camina por cada una de esas calles empinadas saludando a pequeños y grandes que se acercan para abrazarlo o tomarse una foto.

“Les habla, da charlas y juega fútbol con ellos. Las bandas y pandillas están presentes y no hacen nada para impedirlo. Puede que no sea bueno para sus negocios, pero son conscientes de que es lo mejor para el barrio, para cambiar la dura realidad que se vive acá. Tanto es así que cada vez que pueden, los habitantes de la zona nos preguntan cuándo va a volver Cuadrado”, continúa Espeleta.

Niños que han visto morir a sus padres o hermanos, que han sido abusados sexualmente, sufrido abandono o han estado cerca de ser reclutados por grupos armados son los que ven en esta fundación y en la imagen de Juan Guillermo una salida a esta condición.

En La Sierra y en otros municipios, la fundación ayuda que cada uno de estos menores participen no solo en fútbol y teatro, sino que estén envueltos en actividades en las que se les invita al perdón y reconciliación, y puedan explotar sus talentos para poder crear un proyecto de vida a través de estos.

“Todo esto sería imposible sin el apoyo financiero y de imagen de Juan Guillermo. Aunque su calendario es muy apretado, y las veces que puede venir son pocas, siempre está atento de cada una de las actividades de la fundación. Trata de comunicarse con nosotros desde Italia y pregunta por cada proyecto. Es una persona de gran corazón”.