Elliott Abrams, el hombre detrás de la ayuda humanitaria

24 de febrero del 2019

Estuvo relacionado con el golpe de estado contra Hugo Chávez en el 2002.

Elliott Abrams, el hombre detrás de la ayuda humanitaria

La pretensión de ingresar la ayuda humanitaria a Venezuela ha demostrado un panorama desgarrador y preocupante. Si bien, los países que apoyaron la entrega de alimentos y medicamentos consideraron como “actos viles” la retención y quema de los camiones transportadores, para el gobierno oficialista fue una defensa a la “amenaza contra la soberanía”.

Tal polarización que vive el mundo que se profundizo tras el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, por parte de más de 50 países, ha establecido debates públicos sobre los intereses reales de naciones como la estadounidense, quien asignó para liderar la asistencia diplomáticos con polémicas trayectorias.

Es el caso de Elliott Abrams, abogado y reconocido político republicano a quien el secretario de estado Mike Pompeo, notificó como emisario especial “para ayudar al pueblo venezolano a restaurar plenamente la democracia”.

En relación a las criticas que recaen sobre Abrams, Kienyke.com conversó con David Castrillón, profesor investigador de la Universidad Externado de Colombia, quien aseveró que su selección es “un mensaje bastante claro del gobierno estadounidense: el ritmo frente a Venezuela se va a acelerar”.

“Como ha dicho Trump reiterativamente: todas las opciones están sobre la mesa. Es una amenaza con dientes. Trump ladra y muerde y por eso pone personas como Elliott Abrahms”

Elliott Abrams es un tipo de 70 años “experto en la consecución de los interés de los Estados Unidos y recurre a sofisticadas acciones. Que él esté ahí no significa que se vayan a enviar tropas mañana. Sin embargo, se puede pensar en el envío de ayuda de manera forzosa, propaganda o uso de redes sociales para tumbar a Maduro”, afirma el internacionalista de la Universidad de Seton Hall.

El escándalo Irán-Contra y sus confrontaciones

En su hoja de vida, Abrams registra como consejero de relaciones internacionales durante el gobierno de Ronald Reagan (1981 – 1989), tiempo en el impulsó temas democráticos y promovió los derechos humanos en Latinoamerica.

Sin embargo, dos años después se le tildó de mentiroso en el Congreso de los Estados Unidos por tener el conocimiento de acciones repudiables como “la abducción de bebés de personas desaparecidas por el gobierno del dictador argentino Jorge Rafael Videla y apoyar con armas a grupos rebeldes en América Central e Irán”, explica Castrillón.

En el periodo de George Bush fungió como director del Consejo de Seguridad Nacional y se le acusa del “diseño de la política exterior frente a medio oriente, sobre todo la invasión de Afganistán e Irak y todo el tema de tortura y prisioneros que allá pasó”, infiere el entrevistado por Kienyke.com.

“Se ha dicho que estuvo relacionado con el golpe de estado contra Hugo chavez en el 2002”, narra el docente, que aprovecha para relucir que “en la estrategia de seguridad de los Estados Unidos que salió hace dos años, se ve a Venezuela como al gobierno de Irán y Coreo del Norte: estados rebeldes”.

Abrams, ¿ Buscar la democracia o defender intereses?

La llegada de Abrams a Cúcuta el pasado viernes 22 de febrero para la entrega de la ayuda humanitaria en Venezuela estuvo presidida por el presidente Iván Duque. En tal recibimiento el alto mando norteameriano en un español fluido recalcó que “seguiremos aplicando más presión hasta que llegue el día en el que caiga el régimen”.

Dicho pronunciamiento que reafirma la posición estadounidense planteó inquietudes frente a la búsqueda real de la democracia o la defensa de los intereses en una de las regiones con más reversas de petroleo. “Acá la intención de los EEUU es clara: sacar a Maduro y tener elecciones para tener un gobierno posiblemente más amistoso con ellos”, sostiene el internacionalista.

Cabe mencionar que la ayuda humanitaria que no logró pasar la frontera colombo-venezolana y terminó en fuertes disturbios entre la Guardia Nacional Bolivariana y los seguidores de Guaidó, no contó con la participación de la Cruz Roja y la Organización de las Naciones Unidas, entidades que defendieron su neutralidad.

Tal desligamiento sorprendió al mundo porque dichas entidades han asumido su rol asistencial desde hace más de 50 años y también han testificado la gran escasez y hambruna que vive el pueblo venezolano en la actualidad.

De ahí que, “esta ayuda no puede leerse como ayuda, sino como precisamente una forma de ganarle a Maduro, convencer al pueblo y a los militares”, dice David Castrillón, para así ” prevenir la injerencia de estados como Rusia y China en el continente americano”, concluye.

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