“En este país el silencio es alimento de los asesinos”

14 de junio del 2013

Los papás del joven grafitero Diego Felipe Becerra abrieron las puertas de su hogar, donde el colorido cuarto de su hijo permanece intacto desde su muerte.

Liliana Lizarazo, Gustavo Trejos, Diego Becerra, Kienyke

El grafitero Diego Felipe Becerra continúa en la memoria de quienes lo conocieron, después de casi dos años de su muerte sus amigos actúan como si estuviera vivo, van a su apartamento y ven partidos de fútbol en su habitación, la misma que sus padres han mantenido intacta con los dibujos que hizo, una docena de aerosoles, el piano.

“No he pensado en hacer algo con el cuarto, pienso que si lo desbarato me estaría olvidando de él y es algo que no soy capaz de hacer, no quiero mover nada”, dice conmovida la madre que todas las noches entra a la habitación a orar y le habla al joven como si la estuviera escuchando.

Los padres del joven grafitero, Liliana Lizarazo y Gustavo Trejos, muestran con emoción los dibujos que hizo, los videos de las canciones que escribió y cantó, la página que le abrieron en Facebook, donde todas las semanas suben actualizaciones de noticias sobre el caso y donde sus amigos comparten homenajes que le hacen grafiteros reconocidos, o las canciones que le dedican y los reconocimientos que se le han hecho en otros países a Tripido, el tag que usaba Diego Felipe para firmar sus dibujos.

El padre es el que muestra más fortaleza, ella siempre suelta una risa amable, pero se siente su tristeza. Felipe era su único hijo. Aseguran que a pesar de su edad (16 años) era un joven de muy buen corazón,  que no había sido contaminado con odio ni perjuicios. Tenía un futuro prometedor, amante de la música de Bob Marley, quería estudiar producción musical, se graduaba el año en que murió y faltaba una semana para su cumpleaños.

[youtube width=”540″ height=”360″]http://youtu.be/Imq-uLPlpHU[/youtube]

Esta canción de rap fue compuesta y grabada por Diego Felipe Becerra.  

¿Qué  le dice a la opinión publica?

Lo que decimos es que un ser querido es irreemplazable mas cuando es un hijo y  que uno debe hacer hasta lo imposible para que los victimarios de una forma o de otra paguen. A nosotros todo el mundo nos ha dicho que cuánta plata van a pedir y nos han ofrecido negociar, pero nosotros no hemos querido negociar porque Diego Felipe para nosotros valía mucho, entonces el llamado básicamente es a que denuncien.

Nosotros somos unas personas común y corriente que tenemos estudio y una posición económica estable, y la tarea ha sido ardua, buscar senadores, al alcalde, ministros, por eso digo que la gente debe empeñarse y luchar por sus victimas. Nosotros somos unas víctimas privilegiadas, gracias al abrigo que nos brindó la prensa, Naciones Unidas y otros organismos no nos han podido tocar, porque a las víctimas las amenazan y no pueden hablar.

En este país el silencio se tiene que acabar, el silencio es el alimento de todos los victimarios, de los corruptos y de los asesinos. El éxito de nosotros es estar encima del fiscal y de los abogados, estar muy pendientes del proceso.

¿Cómo ven su futuro cuando todo este proceso acabe?

Nosotros como familia no vamos a descansar hasta que todas las personas involucradas en la muerte de Felipe estén tras las rejas, así nos tome diez años. No sabemos si hemos tenido duelo o no, nos hemos preocupado por limpiar el nombre de Diego Felipe hasta que logremos justicia y verdad.  Cuando esto termine tendremos un duelo que no estoy seguro si hemos tenido, no sé después qué va a pasar.

Por ahora queremos crear la fundación que apoye a personas que necesitan orientación para poder enfrentarse a la fuerza publica y lograr la verdad en sus casos, hemos descubierto abogados que buscan victimas de la fuerza publica y van por la conciliación para sacar ganancias.

Liliana Lizarazo, Diego Becerra, Kienyke

Liliana Lizarazo, madre de Diego Felipe.

¿Como se sienten después de que fue aprobado por la comisión el ascenso del general Patiño?

Nosotros desde la semana pasada, que empezamos la lucha por impedir el ascenso del general, sabíamos que teníamos todas las de perder.  Obviamente que la posición del senado se da porque todavía no existe un proceso en el cual se le estén imputando cargos, y obviamente ellos actuaron basados en la ley.

Nosotros ganamos porque creo que el ascenso del general le costó mucho a la policía, le costó el salir a tener que pedir disculpas aunque fue de manera obligada, porque en repetidas ocasiones le pedimos al general Patiño y al general Edgar Orlando Vale, que rectificaran, pero este último respondió que lo no iban a hacer hasta que un juez o un tribunal se los ordenara. Ellos esperaban que pasara mucho tiempo para que se olvidara y no pedir disculpas, simplemente por orgullo. En este caso la ganancia fue grande porque logramos que se le devolviera la honra a Felipe. Nos queda el sinsabor que solo lo hicieron porque el senado los obligó.

¿Pero sí se le devuelve la honra a Felipe?

Si, se demuestra que no tuvo nada que ver en ningún atraco, nunca utilizó un arma como la policía quiso hacer parecer.

Roy Barreras dijo que Felipe había sido asesinado dos veces y el congresista Camilo Romero dijo que con el ascenso era un tercer asesinato, ¿como toman esas palabras?

Realmente sí porque nosotros consideramos que a pesar de que él (Patiño) no haya plantado el arma, no hubiera asesinado a Diego Felipe, él tenia una responsabilidad y era la policía metropolitana de Bogotá. Él dejó que se hundiera el barco, dejó que pasaran muchas cosas, a él se le denunció pero no tomó acciones.

Entonces premiar a un general que tiene una responsabilidad muy grande y que permitió que se dañara el nombre de la institución tiene un costo y no era ascenderlo, el costo era pedirle cuentas y desafortunadamente en la institución no sucedió, ni en el Senado.

Como más adelante lo vamos a demostrar, y como dijo el mismo fiscal en julio, van a haber nuevas detenciones y van a ser de coroneles, significa que hay más altos mandos involucrados en el proceso.

¿En qué creen que se basó la decisión del Congreso?

En dos cosas, primero en la institucionalidad, si no se votaba el ascenso se podía venir una serie de demandas de procesos contra policías que después no serían ascendidos.

La otra es que no podían ser jueces y dañar la carrera íntegra e impecable de un hombre que había luchado en la policía por 33 años. Pero dejaron de lado la responsabilidad del general Patiño como comandante de todos esos hombre que participaron en ese montaje, porque no estamos hablando de uno o de dos que colocaron un arma, estamos hablando de plantar dos armas: una que salió del CAI de Alambra y otra desde la dirección de la policía metropolitana. Consiguieron testigos falsos, manipularon la línea 123, la central de la policía CAD, manipularon muchas pruebas, destruyeron material.

Pero ese ascenso era un hecho y en el congreso llamaron al fiscal y al procurador para justificarlo, pero obviaron elementos. Vamos a ver qué sucede en seis meses con el general Patiño. Ellos obraron en derecho pero no obraron con moral, estaban muy cerrados a que la hoja de vida era impecable y que no le iban a dañar el ascenso.

Diego Becerra, Kienyke

Este es el cuarto del grafitero Diego Felipe Becerra. A la derecha, el niño pintor.

¿Cómo fue el momento de llegar a la clínica?

Cuando llegamos a la clínica mi único pensamiento era Diego Felipe, habían muchos policías y la reacción de Gustavo era ir a confrontarlos. El niño que estaba con mi hijo esa noche les dijo: ese fue el que le disparó y otro de los policías le respondió: “¿y si fue así qué?”

Diego Felipe y sus amigos se fueron caminando desde la Boyacá con 167 hacia el sur para llegar a Pontevedra y encontrarse con otros amigos y una niña que le gustaba, días antes me había dicho que se iba a ver con ella y estaba feliz por eso, al principio tuvieron la intención de tomar un taxi y durante su caminata decidieron pintar figuras, lo hicieron en varios lugares, finalmente él estaba haciendo su última figura, que era el gato que lo representaba, llegó la patrulla y los empezó a perseguir,  todo grafietro sabe que cuando los cogen les pegan o les echan el mismo aerosol en la cara, a pesar de que no lo denuncien siempre, hay maltrato contra los grafieteros, esa es una costumbre normal en la policía, que los muchachos no cuenten es diferente.

¿Cómo quieren demostrar que hay mayor responsabilidad de la policía?

Se alteraron muchas cosas y uno se pregunta cómo un patrullero en total estado de shock, y su compañero que apenas tenía 20 años, y los otros que no pasaban de cinco años en la institución, tenía tanto poder para alterar pruebas, ¿quien tiene el poder para alterar la llamada al 123?, aquí hubo oficiales de grados altos, ¿quien tiene el poder para decirle a Carlos Arenas, jefe de prensa de la Policía, que acompañe al conductor de la buseta a dar declaraciones a la prensa, o ponerle a ese conductor carros oficiales?

¿Por qué cree que el montaje se dio de esa manera tan elaborada?

No entendemos porqué a un simple patrullero lo protegieron tanto, y tenemos una hipótesis que es la que más puede explicar. Ese era el fin de semana de la final del mundial Sub20 y estaba toda la prensa internacional, y el presidente de la FIFA  estaba diciendo que Colombia tenía la mejor policía, que iba a recomendar a Colombia para que fuera futura sede del mundial y que el esquema de seguridad era el mejor. Imagínese después de que el presidente de la FIFA diga esto y que la policía sala y diga que dieron de baja a un menor de edad en total estado de indefensión y aparte de eso por la espalda, ¿cómo queda la policía?

¿Entonces para tapar los primeros errores se elaboraron más mentiras?

Sí, una llamada al 123 ocurrió a las 10:40 de la noche y lo que se escucha en esa grabación es muy elaborado, pero Diego Felipe llegó al hospital a las 10:25. Entonces el asesinato ocurrió entre 10:10 y 10:15. Esa llamada luego la corrieron a las 10:07 para justificar que el policía sí acudió a un llamado de un ciudadano. Y muchas otras pruebas que fueron alteradas.

Por eso cada vez que pasan un caso de la policía ya me entra duda, desde que pasó lo de Felipe siempre dudo de lo que están diciendo, no siento nada de confianza.

Yo no digo que todos los policías son malos, hay gente que sí entra a la policía para servir pero hay otros que no.

¿Este policía no se midió o es una mala persona que actuó según su comportamiento?

No, yo no creo que el policía fuera mala persona, pienso que realmente entró a servir a la institución, pienso que en su forma de ser no era su profesión. Porque no era una persona que pudiera manejar una situación como esa, le faltaba carácter, experiencia, pienso que más bien era como cobarde, se vio en una situación que no sé si era que antes le hubiera tocado perseguir a una persona, sintió temor. La verdad no sé, pero no creo que sea una persona de corazón malo, que no debió ser policía porque su forma de ser no era la de un policía, es introvertido, tímido,  inseguro. Un policía tiene que tener carácter para tomar decisiones y él dudo desde el primer momento.

¿Que le falto a la policía como institución?

Le faltó ética, honor para asumir su responsabilidad como línea de mando. Sabiendo que él (Patiño) estaba en tela de juicio, ¿por qué promueven ese ascenso?

El general Naranjo también tiene responsabilidad, él se hizo el ciego, el sordo y el mudo, simplemente calificó el hecho como algo mediático, que la prensa le daba mucha importancia y respaldo a Patiño.  No les importó el honor de todo el cuerpo de policía y solo les interesó proteger a 25 malos uniformados.

¿Qué les espera a ustedes?

Nosotros solo estamos buscando justicia, la verdad. No sabemos el costo que esto más adelante traerá para nosotros y nuestras familias.

Lo que sí le queremos decir es que solicitamos medidas de protección a nuestra abogada y para el fiscal, que lo están persiguiendo, a su hija hace poco la estaba esperando un carro a la entrada del conjunto donde vive y se dio cuenta que habían sujetos armados y con material fotográfico. Estamos muy preocupados por su seguridad.

Gustavo Trejos y Liliana Lizarazo, Diego Becerra, Grafitero, Kienyke

Gustavo Trejos y Liliana Lizarazo, los padres de Diego Felipe. 

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO