En Puquí Arriba le dijeron sí a la erradicación manual

15 de junio del 2017

25 familias de la vereda del Bajo Cauca antioqueño decidieron erradicar voluntariamente sus cultivos de coca.

En Puquí Arriba le dijeron sí a la erradicación manual

Foto: Ejército Nacional

Como una muestra de confianza en el proceso de paz, pero también como un gesto de exigencia de mejores condiciones de vida, 25 familias de la vereda Puqui Arriba, ubicada en los límites entre Valdivia y Tarazá, en el Bajo Cauca antioqueño, decidieron dar el primer paso e iniciar la erradicación de 15 hectáreas de hoja de coca que tenían en su territorio.

La labor empezó esta semana, y la líder comunitaria Teresa Jaramillo expresó que esta acción de las familias campesinas “es un hecho histórico”, porque es la oportunidad de generar “tejido social con el Ejército”, en una zona en donde por muchísimos años convivieron en acuerdos y desacuerdos con el Frente 18 de las Farc.

“Nosotros los campesimos hemos creído que una paz con hambre y abandono estatal no puede existir. Se sienten los senderos de la paz y estamos de acuerdo con la sustitución, pero queremos y exigimos una mejor calidad de vida”: Teresa Jaramillo, líder comunitaria.

“Queremos recuperar la confianza y la esperanza”, agregó la mujer.

Esa esperanza es la que refleja el testimonio de Querubín Monsalve, un campesino de la vereda que cree que ésta es la oportunidad para “buscar un cambio y cultivar otras cosas”.

“Estamos confiados y esperanzados. Esta planta es ilícita y lo que es ilícito es mejor dejarlo a un ladito”, dijo.

El hombre que está acostumbrado a labrar la tierra para obtener su sustento recalcó: “queremos ver si nos podemos acoger a otros programas y salir adelante con los hijos”.

Y las mujeres también quiere lo mismo. Deisy Jaramillo, hizo el esfuerzo de vencer su timidez y afirmó:“queremos que el Gobierno nos ayude con cultivos que nos permitan darles otro futuro a nuestros niños”.

Deisy Jaramillo es una de las mujeres campesinas que colaboró con la erradicación del cultivo de hoja de coca de su comunidad.

Deisy Jaramillo es una de las mujeres campesinas que colaboró con la erradicación del cultivo de hoja de coca de su comunidad.

Se abrieron caminos

En Puqui Arriba, en donde antes estaban acostumbrados a interactuar con los guerrilleros, ahora la relación se construye con los soldados. Precisamente, de la mano de la Séptima División del Ejército y de las autoridades locales de Tarazá y Valdivia fue que se impulsó esta iniciativa.

Y ya empiezan a ver los beneficios. Hasta hace poco no contaban con una vía que les permitiera dar salida a los productos agricolas cultivados en la vereda y ahora tienen 32 kilómetros construidos por los ingenieros militares del batallón Pedro Nel Ospina que beneficia a 4.500 personas de la región y, próximamente, se sumarán otros 7 kilómetros a la carretera.

Puqui erradicación de cultivos

El coronel Óscar Murillo Díaz, comandante de la Décima Primera Brigada, aseguró que los habitantes “ya están cansados de la coca y de esta forma de lucrarse de manera ilegal. Lo que ellos quieren es buscar otras alternativas para tener tierras productivas y legales que les sirvan para su sostenimiento familiar y comercializar”.

El objetivo es que los campesinos, en esta zona, cambién la hoja de coca por cultivos de yuca, cacao, plátano, maíz y cítricos, que son de fácil crecimiento en las tierras de Puqui Arriba.

Además, las alcaldías de Tarazá y Valdivia comenzarán un proceso de análisis de suelos y viabilidad para la implementación de proyectos productivos que les permitan a los campesinos tener una economía legal y sostenible.

En lo corrido del 2017, de acuerdo con el Ejército, las tropas de la Septima División han erradicado en el noroccidente de Colombia 1.580 hectáreas de hoja de coca, 663 de ellas en el departamento de Antioquia.

Por esta razón, concluyó el coronel Murillo, “lo ocurrido en Puqui Arriba es un hecho sin precedentes y se convierte en un ‘laboratorio de paz’ en contra de la economía ilícita”.

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