Cadenas para implorar salud

Entre cadenas exigen servicios de salud

Cadenas para implorar salud

14 de septiembre del 2017

Las deficiencias en el sistema de salud colombiano tienen en vilo a millones de personas del país que ante la inoperancia de la EPS se arriesgan a tomar medidas extremas como una forma de protesta para exigir que la entidad a la que están afiliados responda y garantice el servicio que durante meses les ha sido negado. 

Las cadenas han sido la representación del calvario que hombres y mujeres padecen a diario en la lucha por recibir el servicio de salud que merecen. En Neiva, Karina Trujillo se cansó de esperar y se encadenó esta semana con su hijo enfermo para exigir atención médica a Medimás, encargada de suministrar los medicamentos que su hijo requiere.

El desespero de Karina Trujillo la obligó a encadenarse en las oficinas de Medimás junto a Juan Esteban, su hijo de 14 años de edad, quien padece de parálisis cerebral y Síndrome de West, para exigirle a la EPS que después de una espera de más de seis meses le suministre los medicamentos del tratamiento.

“Si Juan Esteban no recibe su alimentación en este momento tiene una desnutrición pro calórica yo exijo calidad de vida para mi hijo que es lo que el verdaderamente requiere, entonces le estoy solicitando de la mejor manera a la Eps Medimás que por favor me cumpla con las ordenes de mi hijo”, aseguró la mujer.

Este no es el primer caso donde las medidas extremas han sido la estrategia de los afiliados a las EPS para exigir la prestación del servicio digno. El mes pasado en Ibagué, Gladys Peñuela Cañón decidió encadenarse en las instalaciones de otra de las sedes de la EPS Medimás, de la calle 28 con carrera Quinta, para ser escuchada y atendida por la gerente de la entidad quién, según manifestó la afectada, ha hecho caso omiso a su problemática.

“He llegado hasta este punto porque exijo que mis derechos sean respetados, necesito esa cirugía no por vanidad sino por salud. Me duelen las piernas, he perdido el equilibrio y tengo que permanecer con fajas porque es imposible mantener la estabilidad”, indicó la mujer.

Gladys Peñuela lleva más de tres años solicitando a Cafesalud (ahora Medimás) que le practique una cirugía denominada lipectomía, con la que le retirarían el exceso de piel que tiene, luego de que en 2011 se sometiera a un ‘bypass’ debido a que sufría de obesidad mórbida.

Los casos de negligencia son reiterativos, sobre todo con la liquidación y venta de Cafesalud y el comienzo de Medimás donde los afiliados han sido los más damnificados pues según el secretario de salud de Ibagué,Gelver Dimas Gómezmuchos prestadores de salud, por temor de no saber quién pagaría, decidieron terminar el contrato con la EPS antes del 31 de julio y a la fecha aún no han renovado contrato con Medimás.

Por otro lado, este mismo año, el 22 de julio, en frente de la EPS Coomeva de Neíva, Catalina Medina, se encadenó con el fin de llamar la atención de esta entidad y así obtener la aceleración en los procedimientos médicos que se le deben realizar para combatir el cáncer.

“El oncólogo me ordenó unos exámenes especializados y es la fecha que no me han autorizado y la respuesta. Me están cotizando y hasta el momento no me han atendido, pero el médico aseguró que está en riesgo mi vida y me preocupa porque tengo lupus y cáncer y mi bebe de un año me necesita”, expresó Medina.

La mujer decidió encadenarse luego de haber interpuesto 36 tutelas de las cuales ha ganado todas y han sido desacatadas por Coomeva EPS. 

No obstante, estas medidas representan la frustración de miles de usuarios que han intentado por todos los medios restablecer su derecho fundamental a la salud. El recurso al que los pacientes acuden con mayor frecuencia es la tutela.

Según un informe de la Defensoría del pueblo en 2015 se rompió el récord de tutelas contra este sector. El documento de la serie ‘La tutela y el derecho a la salud’, da cuenta de que en ese periodo se interpusieron en el país 151.213 peticiones ante los tribunales para reclamar el libre acceso a servicios médicos.

En total se presentaron 614.520 acciones, una cada 51 segundos. Las tutelas correspondientes a violaciones al derecho de salud representaron el 24%, una cada tres minutos y medio, algo así como 411 cada día del 2015.