Psicotrónica: la nueva tecnología del bienestar

Psicotrónica: la nueva tecnología del bienestar

16 de abril del 2018

Cada célula de nuestro organismo tiene una carga eléctrica de 70 a 90 milivoltios, que se expande y multiplica a cada neurona, órgano, músculo, tejido y nervio. Este campo de energía emite patrones coherentes que generan una interfase para recepcionar información, amplificarla o reducirla, según las frecuencias emitidas por el cerebro de cada ser humano y su entorno.

Las anteriores operaciones neurológicas y psíquicas, han sido estudiadas de forma ordenada por la psicotrónica, una ciencia dedicada a explorar las interacciones entre la consciencia, la energía y la materia, en otras palabras la relación entre los campos electromagnéticos (ondas) y la mente; partiendo del principio de que todos los seres vivos incluyendo los objetos aparentemente sin vida, poseen cargas de energía eléctrica es decir positiva, activa, directa, lógica, mecánica y objetiva, así como también, una energía magnética, negativa, pasiva, imaginativa y subjetiva, la cual en ocasiones puede generar una sobrecarga o un déficit, que afectan directamente la salud física, mental, emocional y espiritual de las personas.

La energía psicotrónica es un elemento que a lo largo de la historia, se ha conocido como fluido vital, magnetismo, energía biocósmica o éter nervioso, pero ¿cómo lograr materializar esta fuerza de una manera funcional, práctica y efectiva? A través de la cibernética, un término derivado del griego Kybernetes que significa el que controla o el piloto, fundado por el matemático norteamericano Norbert Wiener y el fisiólogo mexicano Arturo Rosenblueth, cuyo propósito es por medio de softwares y computadores, programar procesos que puedan ser ejecutables para captar y clasificar información, estructuras, patrones y significados, utilizando oportunamente los conocimientos para solucionar problemas reales o facilitar el mejoramiento y eficiencia de la vida del hombre.

De esta manera, en la actualidad se ha logrado fusionar los principios de la psicotrónica y la cibernética, al crear sistemas que son un conjunto de elementos interrelacionados (comandos, imágenes, sonidos, videos), capaces de generar transformaciones armónicas al estimular progresivamente la actividad cerebral y las redes neuronales enfocadas en un mismo objetivo: desde tener control sobre los pensamientos, hasta lograr el éxito en los proyectos financieros y laborales, y aprender a cultivar la paz interior y el amor.

Las investigaciones sobre psicotrónica iniciaron en Colombia desde el año de 1975, cuando el profesor Antonio Zambrano, el astrónomo Clemente Garabito, el experto en cibernética Paul Díaz, el profesor argentino Livio Vinardi y el arquitecto y piramidólogo Gonzalo Gouffray, fundaron el Instituto Panamericano de Psicotrónica (I.P.P), del cual durante muchos años fui el Secretario General y en donde a través de experimentos controlados, se logró unificar varias hipótesis en torno a la interacción entre la energía, la materia y la consciencia, las cuales fueron divulgadas a nivel nacional e internacional, por medio de congresos, conferencias y libros.

En los últimos años, el desarrollo de softwares para el bienestar y la salud integral han tenido un gran auge y éxito, programas como el SCIO del profesor Bill Nelson, el Trascendenz/Q y muchos otros, están abriendo la puerta hacia una vida de sosiego mental, despertando la consciencia en el cuidado de uno mismo, el entorno familiar, social y planetario.

Estas consideraciones me llevaron a desarrollar una Tablet personalizada llamada Keeper/Q (Tu Guardián Quántico), con el fin de estimular procesos transformativos como la conexión espiritual y la protección contra ataques psíquicos producidos por energías adversas (ira, resentimiento, envidia y vibraciones negativas), mediante frases reflexivas, audios, meditaciones y oraciones positivas, logrando reforzar compartimientos sanos con la interacción, resonancia y sintonía del campo electromagnético de cada persona, que al interactuar con su entorno, capta una secuencia de vibraciones (radiónica). Las frecuencias bajas tienden a debilitar la actividad cerebral y están entre 1 y 5 hercios, mientras que las frecuencias medias (ondas alfa) oscilan entre 7.5 y 13 hercios, ayudando a la relajación y las frecuencias altas (ondas beta) varían entre los 13 y 28 hercios produciendo confusión; la idea es estabilizar las frecuencias para generar estados óptimos y alcanzar un bienestar integral.

Con el Keeper/Q, la persona asumiendo la responsabilidad de su vida, tiene una herramienta práctica y sencilla de usar para reprogramar todas aquellas actitudes, ideas y creencias, que le obstaculizan día a día el pleno desempeño de las actividades, por medio de pantallas diseñadas frente a cada tipo de necesidad personal como control emocional, reingeniería de la conducta, direccionamiento consciente de los hábitos, relajación y desintoxicación mental.