Así se les puede cambiar la vida a miles de bogotanos

Así se les puede cambiar la vida a miles de bogotanos

12 de Octubre del 2017

La vida de miles de familias en Bogotá está cambiando gracias a la intervención que la Caja de la Vivienda Popular (CVP) está realizando en sus casas y barrios. Esta entidad del Distrito ha llegado a las zonas más vulnerables de la ciudad para atender las necesidades de las personas que habitan allí.

Germán Bahamón, director general de la Caja de la Vivienda Popular, habló con Kienyke.com sobre la forma en la cual esta entidad busca fortalecer el proceso de “desmarginalización” de los hogares bogotanos.

“La Caja, para mí, es la entidad más linda del Distrito Capital. No hay otra que tenga un mejor objeto social porque estamos transformando vidas. Para nosotros lo más importante es la inversión social”, señaló Bahamón.

El propósito de la CVP es atender los problemas surgidos a partir de la creación de barrios informales, los cuales fueron construidos en la periferia de Bogotá. Se trata de familias de escasos recursos que llegaron a terrenos que se encontraban baldíos y, con sus propios esfuerzos, construyeron sus casas.

Este proceso fue auspiciado en gran medida por mafias de tierreros, grupos delincuenciales que se apropian de la tierra y la venden a pesar de no tener títulos de propiedad de los mismos.

“Todo esto corresponde a un único mal: los asentamientos ilegales subnormales en Bogotá, la falta de planeación y el crecimiento inorgánico de la ciudad. Por esta razón, la CVP existe para solucionar estos problemas porque todo lo que nace de esta forma, en la informalidad, no es planeado, queda mal y afecta la calidad de vida de miles de bogotanos”, comentó el Director.

Para ello, la Caja enfoca todos sus esfuerzos en cuatro ejes fundamentales: reasentamiento de familias de zonas alto riesgo no mitigable, titulación de predios, mejoramiento de barrios y mejoramiento de vivienda.

Algunos asentamientos son construidos en lugares propensos a inundaciones o derrumbes. Ante esto, la Caja de la Vivienda Popular se encarga de reubicarlos en otros predios que pueden ser vivienda nueva o usada, por medio del programa de reasentamientos.

Además, la CVP trabaja por construir una ciudad de propietarios a través de la titulación. Según explicó Bahamón, “son personas que han vivido 20 años con la incertidumbre de que alguien viene a sacarlos de sus casas, ya sea la policía o el anterior dueño del terreno. Entregarles este título de propiedad es entregarles patrimonio y cumplirles el sueño de vivienda propia”.

Dentro de la labor social y transformadora que realiza la Caja de la Vivienda Popular también está el mejoramiento de barrios. Este incluye inversiones en mobiliario urbano, infraestructura como parques de bolsillo, mejoramiento de acueducto, pavimentación de calles y construcción de andenes.

“Esto lo hacemos en lugares como Compostela (Usme), un barrio ubicado en una ladera en la que a diario suben y bajan niños y ancianos, lo cual es muy peligroso. Estamos construyendo tres tramos de escalinatas para cambiar la vida de la comunidad. Ese es el tipo de intervenciones que hacemos para mejorar los barrios”, acotó el director.

Pero el último frente, y tal vez el que más satisfacción le genera a Bahamón, es el proceso de mejoramiento de vivienda. El propósito de intervenir al interior de los hogares, que a menudo no tienen condiciones óptimas de habitabilidad, es cambiarles la vida a los beneficiados. Son predios sin pisos, pañetes y tuberías. Hay presencia de goteras y otros problemas, los cuales generan dificultades de salud.

“No hay mejor política de salud pública que una buena política de vivienda. Mejorar sus condiciones permite que tengan mejor salud. No importa qué tan bueno sea el servicio de salud y los hospitales, si la vivienda no está en condiciones la gente se seguirá enfermando”, añadió.

Las familias seleccionadas reciben un mejoramiento por valor de 18 salarios mínimos asignados por la Secretaría de Hábitat y ejecutados por la CVP. Se analiza el foco de insalubridad más grave y se realiza una obra civil con estos recursos.

En el 2016, 1.000 familias se beneficiaron con este programa de mejoramiento de vivienda. A diciembre se completarán otras 746, para un total de 1.746 intervenciones.

A esto se sumarán más de 1.240 hogares que fueron seleccionadas luego de un censo realizado en conjunto con la Secretaría de Hábitat a 15.000 hogares bogotanos que eran susceptibles de recibir el mejoramiento. De estas se elegieron las familias en condiciones más vulnerables.

Ver que sus viviendas son transformadas genera en estas familias una felicidad indescriptible. Sin embargo, Bahamón es consciente que este dinero no significa una solución definitiva a los problemas presentes en las viviendas, pero sí es una ayuda muy grande.

“Esto también fomenta una actividad económica adicional. Las personas, al ver que parte de su casa está en mejores condiciones, van a querer invertir en ella y seguir mejorando su casa, activando la economía”, apuntó.

La Caja de la Vivienda Popular espera que más de 20.000 familias sean beneficiadas en esta administración con reasentamiento, títulos de propiedad, mejoramiento de vivienda y mejoramiento de barrios.

Para cumplir esta meta se trabaja principalmente en las localidades de Ciudad Bolívar, San Cristóbal, Usme, Rafael Uribe Uribe, Bosa y Suba, las más afectadas por estas problemáticas. Sin embargo, se adelantan labores en otras como Chapinero, Usaquén y Santa Fe.