La semilla musical de José Félix Lafaurie en el vallenato

14 de octubre del 2018

Cae la noche y en el aire se respiran las notas musicales que emanan los acordeones villanueveros. La cita es prometedora, se le dará inicio al 40° Festival Cuna de Acordeones y con esto, en las siguientes tres noches la tarima del coliseo recibirá a los exponentes de la cuna del vallenato. Pero antes de […]

Villanueva

Foto: Laura Salomón

Cae la noche y en el aire se respiran las notas musicales que emanan los acordeones villanueveros. La cita es prometedora, se le dará inicio al 40° Festival Cuna de Acordeones y con esto, en las siguientes tres noches la tarima del coliseo recibirá a los exponentes de la cuna del vallenato.

Pero antes de que Jorge Celedón, Iván Villazón o Poncho Zuleta pisen el escenario, una hilera de niños se apropian del tablado y serán los encargados de abrir el show. Son menores de entre seis y diez años, cada uno carga sus pesado acordeón con propiedad, detrás de ellos están sus madres, que con amor los preparan para la presentación.

Inicia el protocolo, y le dan la bienvenida a la academia musical Semillas Villanueveras, esta es la escuela que formará a los vallenateros del futuro. Villanueva, La Guajira ha sido la cuna de los grandes exponentes de este género, y José Félix Lafauire está convencido de que apoyando el talento de los niños del pueblo esta tradición continuará. Fue por esto que creó esta escuela.

La sede de esta escuela es en la casa de Lafaurie, una casa de tradición. El actual presidente de la Federación Nacional de Ganaderos explicó que desde muchos años su familia habita esta casa, “acá vivieron mis abuelos, esta casa tiene por lo menos 200 años”. Aunque él no es de Villanueva tiene un gran aprecio por el lugar.

“Yo nací en Santa Marta, mi papá es de Villanueva y mi madre era española, nunca viví aquí, solo venía de vacaciones, y eran las de un niño que si bien le tocaba vivir en Bogotá porque mi padre era senador de la República, Villanueva era un escenario ideal porque es un pueblo grato, amable, seguro”, afirmó Lafaurie.

Recordando su época de niño, mencionó que los niños en el pueblo no tenían límite. “Cuando a uno le toca vivir en una ciudad, ver toda esa libertad era una sensación grata y crecí viniendo con frecuencia a Villanueva y le cogí un inmenso cariño”, mencionó José Félix.

Ese aprecio se debe a que tuvo dos tías a las que adoró. “Fueron dos tías que no se casaron y yo era como un hijo para ellas, todo eso me hizo cogerle mucho cariño a este pueblo“. Fue ese cariño por la cultura y al pueblo que impulsó a Lafaurie a crear la escuela.

Para el director de Fedegan, “tener la oportunidad de ayudar a la fundación es grato, son más de 100 niños que a diario reciben clase con un acordeón. Yo cree esta fundación para que los niños de escasos recursos tuvieran la oportunidad de tener otro tipo de ayuda y que la vida les sonría en medio de las dificultades de un entorno, que si bien es musical, las oportunidades son muy pocas”.

Cada vez que él ve un niño cantar asegura que siente mucha alegría, “finalmente uno creció en un ambiente culturalmente muy rico, y un niño cuando aprende a tocar un instrumento, cuando se enfoca y encuentra un espacio de crecimiento personal, es un menor que rescatamos”, aseguró.

Su esposa, la senadora María Fernanda Cabal describió a su pareja como “un nostálgico de su tierra”. Aseguró que él adora Villanueva y siente que tiene que devolverle algo a este pueblo. “Por eso él mismo promovió ser el presidente del Festival Cuna de Acordeón para darle el realce que el festival realmente tiene, aquí fue el origen y eso hay que mantenerlo”, mencionó.

Foto: Laura Salomón / KienyKe.com

Cabal explicó que, “el apoyo a los niños es porque nosotros mientras gastamos miles de millones rehabilitando drogradictos o enfrentando grupos ilegales que están llenos de muchachos jóvenes, deberíamos apoyar la música y promover el deporte. Debe haber mucho más presupuesto y los privados deben ser mucho más generosos con sus donaciones”.

A pesar de su apretada agenda, la congresista acompaña a su esposo en el 40° Festival Cuna de Acordeones, “desde el año pasado el festival tiene un realce que poco a poco va a ser internacional, queremos que vengan extranjeros y embajadores, que sea un espacio cultural para el mundo”.

Finalmente mencionó que es emocionante ver cómo niños tan pequeños de cinco o seis años que “a duras penas pueden cargar el acordeón logren alcanzar notas musicales fantásticas”.

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